Según señaló este jueves por la mañana el propio Othacehé, no se trató de algo aislado, de un hecho más de inseguridad, y apuntó contra el actual intendente local, Gustavo Menéndez. "Es muy probable que sea un mensaje político y acá hay un responsable", afirmó.

Cinco hombres fuertemente armados y con capuchas abordaron a uno de sus cuatro hijos y a su nuera cuando estaban por ingresar a la vivienda ubicada en la ciudad de San Antonio de Padua, en la zona oeste del conurbano bonaerense.

Hubo una pelea y un feroz tiroteo entre los malvivientes y gente allegada a Othacehé. Como resultado de ese enfrentamiento armado una persona resultó gravemente herida y fue trasladada al hospital Eva Perón de esa localidad.

"Fue un ataque político, fue un procedimiento mandado para amedrentarnos. Es un mensaje mafioso de la cúpula del poder", denunció el dirigente y acusó directamente a Menéndez: "Hay un responsable político e institucional que es el intendente de Merlo".

Othacehé, conocido como uno de los históricos "Barones del Conurbano", estuvo al frente de la intendencia de Merlo entre 1991 y 2015 –período en que fue reelegido en seis oportunidades– hasta que fue sucedido por Menéndez, del Frente para la Victoria.

El dirigente peronista agregó que no es primer episodio violento que padece como opositor. "Hemos sufrido persecuciones de todo tipo, pero la de ayer fue muy brutal. Pareció un ataque de guerra. Vinieron a matar", sintetizó.

Othacehé dijo que los atacantes entraron como un operativo comando a la vivienda y "estaban muy drogados".

En un video difundido en las últimas horas se puede observar como los delincuentes abordan al hijo de Othacehé y a su nuera, quienes cruzaban la calle junto a sus dos pequeñas nietas.

Guillermo, uno de los cuatro hijos del ex intendente, contó que a su esposa "la apoyaron contra el portón y le pusieron una pistola en la boca". "A mí me apuntaron con un arma en la cabeza", relató el joven.

La cámara de seguridad captó la llegada de los delincuentes, el momento cuando ingresan corriendo a la vivienda y los instantes posteriores a que los malvivientes se dieran a la fuga, uno corriendo, y el resto en el vehículo.

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