Durante los casi veinte minutos que duró el discurso, no recibió aplausos. El centenar de industriales que seguía en silencio las palabras de Mauricio Macri lo hacía con gestos adustos. Algunos con los brazos cruzados.

Visiblemente apesadumbrado, en línea con los meses dramáticos que el propio jefe de Estado reconoció en el mensaje del lunes, se pegó en el pecho dos veces sobre el final e hizo sonar los micrófonos. "Lo tenemos que sentir acá en el corazón", pidió con los ojos más cargados que lo habitual. Ahí sí, los industriales se pararon y aplaudieron.

"Es un momento muy difícil, poner la cara acá es muy útil. Lo conozco hace mucho tiempo: se lo ve cansado", le aseguró a este medio uno de los empresarios más importantes del país mientras Macri dejaba el complejo Golden Center, en Parque Norte, tras cerrar la 24 conferencia de la Unión Industrial Argentina.

Antes de dejar el escenario, el Presidente se rodeó de Miguel Acevedo, presidente de la UIA, y de Alberto Álvarez Saavedra, presidente de la conferencia industrial. Según pudo saber Infobae, les pidió ayuda para la discusión del presupuesto 2019 -que el Gobierno deberá girar al Congreso a mediados de mes- y colaboración en la negociación con las provincias.

"Vi un pedido de ayuda muy sincero", comentaba el dueño de un laboratorio de primera línea.

Macri, que tuvo a cargo el cierre del encuentro industrial en el que a la tarde había participado el ministro Dante Sica -en el día de su cumpleaños y horas después de heredar otros dos ministerios-, no solo pidió ayuda a los industriales para atravesar la "transición", a la que volvió a referirse por segunda vez en cuestión de horas como una "emergencia".

También agradeció a la oposición por cuidar "la gobernabilidad". 72 horas después de las incesantes reuniones en Olivos que dejaron a la coalición de gobierno en un escenario de fragilidad política. "Basta de creer que es cuestión de nombres o de formas. Tenemos que hacer los deberes", tiró el mandatario para tratar de relativizar las duras discusiones del último fin de semana.

"Queremos que por primera vez la Argentina tenga un presupuesto equilibrado. Y no solo por un par de años: para siempre. Así que les digo, ¡bienvenidos! Bienvenidos a sentarse y batallar para que arreglemos este tema de raíz", dijo primero. Y siguió por la política. "También quiero agradecerle a todos los dirigentes políticos, no solo de Cambiemos, si no de todos los partidos que acompañan la gobernabilidad porque ponen a los argentinos por encima de los intereses personales. Este es un momento histórico, único. Es momento que demostremos que tenemos las agallas, la convicción, la fuerza y el temple para cruzar al otro lado", resaltó.

Por la tarde, un buen número de gobernadores del PJ agrupados en las oficinas del Consejo Federal de Inversiones (CFI), acompañados por dirigentes como Miguel Ángel Pichetto y Sergio Massa y representantes de la CGT, habían pedido mayor diálogo a la Casa Rosada. De todos modos, se mostraron mesurados ante la crisis política y económica. Según pudo saber este medio, durante el lunes algunos integrantes de la cúpula del PRO habían intercambio llamados con varios mandatarios.

Mauricio Macri junto a Alberto Álvarez Saavedra
Mauricio Macri junto a Alberto Álvarez Saavedra
Macri cerró la 24 conferencia de la UIA en Parque Norte
Macri cerró la 24 conferencia de la UIA en Parque Norte

Macri ni siquiera tuvo ganas de polemizar con Acevedo, que lo había antecedido en la palabra con un discurso en el que planteó críticas a la implementación de las retenciones a las exportaciones, uno de los pasajes en los que el empresario fue interrumpido por aplausos del auditorio. El Presidente miraba serio, sentado a un costado.

"Coincido en todo su discurso, presidente Acevedo", le respondió minutos después. Y apeló a la sensibilidad para defender la medida. "Esto es una transición, una emergencia. En este contexto les pedí a quienes tienen más capacidad para contribuir, los que exportan, que el aporte sea mayor. Sabiendo que este no es un buen impuesto. Es malísimo. Va en contra de lo que queremos fomentar. Entiendan que se trata de una medida transitoria y excepcional. Lo que están haciendo es acompañar especialmente a aquellos que más lo necesitan. En nombre de todos ellos se los quiero volver a agradecer", subrayó. Los industriales, en silencio.

En el salón se habían apiñado algunos de los empresarios que en el último mes confesaron ante el juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli el pago de coimas durante la anterior gestión. Macri también les habló a ellos.

"El costo de las obras bajó 40% desde que las licitaciones son transparentes. La corrupción en este último tiempo alcanzó dimensiones que parecen de ficción. Hay argentinos honestos que creemos que llegó el momento de dejar el pasado. Este momento es una enorme oportunidad para todos ustedes, para hacer las cosas bien, con transparencia", les dijo.

En la tarde de ayer, Elisa Carrió, que en los últimos días habló varias veces por teléfono con el jefe de Estado, había dicho exactamente lo contrario en un almuerzo de la CAME, también con motivo del día de la industria.

"Acá hay un modelo de salida que puede traer prosperidad de 100 años a la Nación que es cambiar la alianza económica que rigió el corporativismo. Esa alianza terminó. Es la decisión del presidente Macri. Por eso está este chiquito Sica. Teníamos dueños y no se tocaban. Este país tenía dueños. La decisión que tiene Macri no la vi en ningún dirigente político hasta ahora. La voluntad de sacar a la Argentina de la patria contratista se la vi a él. Les juro que lo veo", avisó la líder de la Coalición Cívica, una de las principales socias de la Casa Rosada. 24 horas antes de que el Presidente les diera la bienvenida a "batallar" a los más importantes exponentes del empresariado.

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