Una pizarra electrónica en la City refleja la disparada del dólar (Foto: Franco Fafasuli)
Una pizarra electrónica en la City refleja la disparada del dólar (Foto: Franco Fafasuli)

Más allá del renovado acuerdo con el FMI y la aprobación del presupuesto 2019, el Gobierno deberá enfrentar en lo inmediato otro frente de tormenta que ya se desató en todo el país como producto de la fuerte devaluación del peso de los últimos meses y cuyo efecto inicial es: el incremento de la pobreza que golpea amplios sectores de la sociedad y las movilizaciones de protesta en las calles con una alta carga de conflictividad social.

Si bien desde la Casa Rosada y en la gobernación bonaerense aseguran que ya tomaron nota del impacto de la crisis cambiaria en la inflación y el aumento de los alimentos para los sectores más bajos, lo cierto es que el panorama de repercusión social de esto parece ser más grave de lo que vilsumbra el gobierno de Mauricio Macri.

Referentes de los movimientos sociales, el sector académico y la oposición coincidieron en señalar a Infobae que el impacto del dólar a $40 se trasladará en los próximos meses con un aumento de los índices de pobreza similares a los del 2015.

"Hay una situación muy preocupante y es que el impacto de la devaluación del peso generará un fuerte impacto en el índice de la pobreza mayor al 30%. Con ello la Argentina volverá a la situación del 2015 o 2016", admitió el director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), Agustín Salvia.

En el segundo semestre del año pasado, el 25,7% de los argentinos vivía en la pobreza, lo que representa una mejora respecto al 30,3% del mismo período de 2016 y el 28,6% fue lo registrado en el primer semestre del 2017.

El impacto de la devaluación trasladada de inmediato en la canasta básica generará un "fuerte aumento en el incremento de la pobreza no sólo en los alimentos, las jubilaciones sino también en los planes sociales", remarcó Salvia para quien la única manera de frenar este impacto sería establecer una suerte de desdoblamiento del tipo de cambio o un control de precios de los alimentos de la canasta básica.

No obstante, para el director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA la "contracara positiva" de la devaluación del peso podría llegar recién en el segundo trimestre del año que viene con una reactivación de la economía si es que aumentan las exportaciones.

Desde el Frente Renovador, el ex ministro de Desarrollo Social bonaerense, Daniel Arroyo también compartió un diagnóstico similar al de Salvia en cuanto al impacto del dólar en alza en los niveles de pobreza. "La situación social es muy complicada en la Argentina y hay un problema alimentario que es que existe más gente en los comedores comunitarios al mismo tiempo que el costo de los alimentos aumenta mucho mas que la inflación".

Si en junio pasado el INDEC mostró un aumento de la pobreza, para Arroyo "el efecto devaluatorio implicará un aumento significativo mayor ya que eso hace subir mucho mas los alimentos y el transporte". De esta manera, el asesor de Sergio Massa en temas de política social cree que cuando se termine el mandato de Macri habrá más pobreza, más desocupación y mas desigualdad que cuando inició su mandato en el 2016.

El resultado inmediato de todo ello para Arroyo es la "ruptura del contrato social" no sólo por un descreimiento en el Gobierno sino en la clase política en general. Para atender esta crisis el gobierno debería tomar, según Arroyo, tres medidas urgentes: congelar el precio de alimentos de 11 productos de la canasta básica, dar créditos a porcentajes muy bajos para reactivar a los sectores bajos y apuntalar la obra pública para atender las necesidades básicas insatisfechas de los sectores de pobreza dura.

Desde la vereda del oficialismo y como voz autorizada del tema social, el diputado de la Coalición Cívica Héctor Toty Flores admitió ante Infobae que "es muy probable que con la devaluación haya un aumento de los alimentos que impactará fuerte en el poder adquisitivo de los sectores que viven de los planes sociales".

Si bien Toty Flores, que dirige la cooperativa del barrio La Juanita de La Matanza, observa que aún no hay situaciones de saqueo o de tensión como las que vivió en el 2001, entiende que el Gobierno debería tomar "medidas de emergencia" para atender de inmediato a los sectores desprotegidos. En este sentido, el diputado de Lilita Carrió cree que la gobernadora María Eugenia Vidal está "más sensibilizada" con la situación de impacto de la devaluación en la gente pobre.

Movilización y acción en la calle

Una movilización de Barrios de Pie realizada el mes pasado (Foto: Manuel Cortina)
Una movilización de Barrios de Pie realizada el mes pasado (Foto: Manuel Cortina)

El sacudón inmediato para el Gobierno de este descalabro en sectores marginales de la sociedad se verá en los próximos días en las calles. Los movimientos populares nucleados en el Frente Piquetero Nacional organizaron para el 6, 12 y 25 de septiembre un plan de lucha con marchas, ollas populares y reclamos de alimentos en las puertas de supermercados. A esto se le sumará la tensión que generará el paro nacional del 25 anunciado por los gremios nucleados en la CGT.

"Queda claro que vivimos una situación de emergencia y la devaluación está pegando fuerte en los pobres. Así, la gente no se va a quedar de brazos cruzados ante el descalabro económico de Macri", dijo a Infobae Daniel Menéndez, coordinador del Movimiento Barrios de Pie.

En este sentido, este líder piquetero, al igual que otras agrupaciones entiende que "la crisis que se ve siempre en diciembre se adelantará a septiembre" ya que cree que el diálogo con el gobierno nacional "está roto" y que el impacto de la devaluación será muy fuerte en una escalada de los niveles de pobreza en todo el país. "Hay un acuerdo social que debemos alcanzar y que debe ser que no haya hambre", dijo el líder de Barrios de Pie.

Emilio Pérsico del Movimiento Evita también coincidió con Menéndez al sostener que "estamos en una situación de emergencia que cada vez va a ser peor y donde sólo podremos frenarla con un plan de lucha en las calles".
El dirigente piquetero que está alineado al kirchnerismo dijo que "la disparada del dólar significará tener aumento en el precio de los alimentos y nadie dice cómo vamos a salir de esto".

El dirigente de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), Juan Grabois, expresó ayer que "estamos ante una situación catastrófica, con aumento de precios de los alimentos, destrucción del poder adquisitivo y una tremenda recesión sumada a una injusta distribución de las cargas que propone la política económica desastrosa del Gobierno".

De esta manera, el dirigente cercano al Papa Francisco advirtió: "No queremos que la crisis se resuelva como en el 2001. Queremos que se solucione con el menor sufrimiento posible, pero con cambios. Pero con este nivel de soberbia, ceguera y estupidez del Gobierno de Macri no sé si va a ser posible", concluyó.

Los movimientos piqueteros se sumarán al paro nacional convocado por la CGT el 25 de septiembre y a estos se le sumarán los principales partidos de la oposición. Una pequeña postal adelantada de ese caos callejero se pudo ver el jueves pasado en la masiva marcha universitaria en reclamo de aumentos salariales y más presupuesto donde convergieron sectores de distintas vertientes políticas en apoyo a los estudiantes y en contra del gobierno de Macri.

Acciones del gobierno nacional y de Vidal

El presidente Mauricio Macri y la ministra Carolina Stanley, durante una visita a un comedor en 2016 (NA)
El presidente Mauricio Macri y la ministra Carolina Stanley, durante una visita a un comedor en 2016 (NA)

Desde la Casa Rosada aseguran que ya se tomó nota de la situación social y el impacto que en los sectores bajos implicará esta devaluación. En octubre habrá un incremento de los planes sociales, la Asignación Universal por Hijo (AUH) y las pensiones. En paralelo, aseguran que hay un "permanente diálogo" con los sectores de movimientos sociales.

Sin embargo, desde el Ministerio de Desarrollo Social que lidera Carolina Stanley se negaron a exponer ante Infobae medidas concretas que esté pensando el gobierno nacional ante el impacto de la devaluación en la inflación y un eventual aumento de la pobreza. "No tenemos nada para decir por ahora", dijeron los voceros de Stanley.

Sólo se supo que el martes próximo la ministra Stanley recibirá en su despacho a más de 20 ministros de Desarrollo Social de las provincias para evaluar la situación de pobreza en el interior, analizar medidas a tomar y frenar el impacto de la devaluación en los sectores desprotegidos. Allí se abordará también el detalle de los eventuales recortes al presupuesto 2019 que quiere imponer Macri para alcanzar las metas del acuerdo con el FMI aunque en una de las cáusulas de ese entendimiento con el Fondo está contemplado un aumento de partidas para la atención de crisis social.

Desde el Ministerio de Desarrollo Social bonaerense detallaron a Infobae que en el actual contexto de volatilidad social se está asistiendo a 300.000 familias con la tarjeta alimentaria Más Vida. Esta ayuda se aumentó un 15 % en julio y pagaron un refuerzo invernal de $700.

A la vez, en los comedores escolares de la provincia de Buenos Aires se estima que 1.7 millón de chicos todos los días comen en escuelas públicas y se aumentaron en 15% esta ayuda y en marzo se universalizó el desayuno y merienda en inicial y primaria.

El ministro de Desarrollo Social bonaerense, Santiago Lopez Medrano, expresó a Infobae que el programa "Vaso de leche" se aumentó de 42 a 60 municipios para alcanzar a 400.000 beneficiarios. Y detalló que para frenar el impacto de la devaluación en los sectores desprotegidos se están realizando reuniones con intendentes del conurbano y son sus equipos sociales para aplicar refuerzos en alimentos secos y programas de atención inmediata.