(Télam)
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"No contesto agravios ni opiniones infundadas, todo lo que se dice lo inventaron ustedes". Así respondía Carlos Wagner a las consultas periodísticas 18 meses atrás de su detención. Aún se creía intocable. Con su constructora Esuco SA había ganado su primera licitación en 1995 para repavimentar los muelles comerciales de Montevideo, capital de la República Oriental del Uruguay. Con la llegada de Néstor Kirchner al poder, Wagner comenzó a tocar la sinfonía del club de la obra pública. Por pedido expreso del flamante Presidente, se reformaron los estatutos de la Cámara Argentina de la Construcción para posibilitar que Wagner asumiese el lugar más relevante. Lo secundaba su amigo Benito Roggio. Según Aldo Pignarelli, "La Cámara Argentina de la Construcción era un club que dirigió Wagner que, aunque hoy no esté, siempre es su hombre fuerte".

Desde una pequeña oficina en Maipú y Sarmiento, uno de los secretarios de Ricardo Jaime llamaba a cada empresario nacional y popular para coordinar los "negocios": "¿Qué haces vieja? ¿Cuándo me vas a venis a ver?" Los empresarios obedecían. Wagner los disciplinaba desde la Cámara luego de las iniciáticas amenazas del Presidente Kirchner confesadas por tres contratistas que participaron de aquellas reuniones entre el 2003 y el 2004: "Los conozco a cada uno de ustedes, tengo carpetas de todos, hablen con Julio que les explicará cómo se manejarán de acá en más". Julio era De Vido. El ministro de Planificación se presentaba en las cenas empresariales y se jactaba de las inversiones realizadas en obra pública: "Nunca antes la Argentina manejó un volumen de dinero para invertir en la obra pública como lo está haciendo el Presidente Kirchner". Los contratistas aplaudían excitados. La reforma de la ley de obra pública y la introducción del adelanto financiero, era la tercera pata del gran negocio.

Otros operadores ante el mundo empresarial eran el contador Andrés Galera –supuesto testaferro de José López- y Guillermo "el ñoqui" Fernández. Wagner los conocía a todos pero su relación más estrecha era con la Señora del fallecido ex Presidente Kirchner. Esa relación generaba rispideces y celos con el otro empresario patagónico preferido del matrimonio K: Lázaro Báez.

Carlos Wagner, junto a la ex presidente Cristina Kirchner (NA).
Carlos Wagner, junto a la ex presidente Cristina Kirchner (NA).

A mediados del 2016, entrevistado por Infobae, Lázaro Báez apuntaba sus cañones contra el titular de Esuco: "Si bien yo tengo gran parte de la obra en Santa Cruz, ahí construyeron Wagner, Eleprint –Gustavo Weiss-, DEcavial, Equimac, construyó todo el mundo…" En otro tramo de la entrevista en la que diría que "todo el mundo me usó de forro, no sólo Cristina, la Cámara también", Báez decía que todos los grandes empresarios comenzaron a hacer negocios de la nada: " Como empecé yo, empezó Wagner, con cuatro camioncitos de mierda". Lázaro siempre se sintió "un negrito del sur" discriminado por los "prolijos empresarios de la Cámara Argentina de la Construcción". Wagner colaboró en hacerlo sentir inferior.

Su empresa, Esuco, hizo negocios con todos. Fue socia de Contreras Hermanos y de Kank y Costilla en el corredor vial de la ciudad de Cipolletti, Río Negro. En la Patagonia ganó prácticamente la totalidad de las licitaciones que Austral Construcciones de Báez no participó o perdió. Participó en la pavimentación de la ruta 27 en Gobernador Gregores. Realizó el empalme de la ruta 11, varios tramos de la ruta 40 y construyó 42 viviendas para los gendarmes en la Patagonia. Fueron los adjudicatarios del aeropuerto de El Calafate sospechado de sobreprecios. Fueron socios de la empresa del padre de Macri en la ruta Nº2 con un 25% en Covisur SA. También participó en Caminos del Valle, Aguas de Campana, entre otras.

La prueba de la vinculación entre Esuco y Julio De Vido quedó expuesta en 1997 cuando el responsable de la obra pública en Santa Cruz, desobedeció al Tribunal de Cuentas de la Provincia, que observó un contrato mediante el cual la policía de la provincia, y por ende, el Estado provincial absorbían un contrato de comodato entre YPF GAS S.A y Esuco S.A, a sabiendas de que perjudicaba sus intereses. Pero el Instituto de la Vivienda, bajo la influencia del ex ministro de Planificación, lo aceptó. El Tribunal dejó asentado que "como podrá advertirse la presente contratación no solamente se compone de cláusulas que sin dudas son desventajosas para la administración pública, sino, lo que es más importante, también implica las concertación de una contratación directa en tanto que se ha elegido mediante el trato directo al proveedor de tal servicio, sin concurrencia, puja u oposición de oferentes cuando, en realidad hubiera correspondido que tal contrato se suscriba mediante un proceso de contratación directa".

(NA)
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Otras de las licitaciones que ganó en los últimos años fueron: a través de Covisur, la construcción, conservación y explotación de la ruta provincial Nº2 de la provincia de Buenos Aires; Concesión Peaje en Ruta 188 en provincia de La Pampa –San Nicolás Realicó y de Carlos Casares en la Ruta Nº5 también La Pampa; Tranportel Minera II: construcción, operación y mantenimiento de la interconexión eléctrica Recreo-La Rioja; Tranportel Patagónica: Idem en Pico Truncado –Rio Turbio en Río Gallegos.

Esuco también sumó obras de infraestructura de transporte como el aeropuerto Internacional Comandante Armando Tola en Santa Cruz -2000 al 2008- con la firma London Supply. London Supply S.A. no es una empresa cualquiera. Fundadora del nuevo aeropuerto de El Calafate, administradora de aeropuertos patagónicos por facilidades concedidas por el expresidente Néstor Kirchner y empresa multirrubros, reaparece en Santa Cruz tras quedarse con las zonas francas de Río Gallegos y Caleta Olivia. Su historia reciente es polémica: Levantó la quiebra de Ciccone y es investigada por presunto lavado de activos y negocios sospechosos con funcionarios del Estado.

Otra de las obras de la firma de Wagner fue el reacondicionamiento de las vías en Río Turbio –Punta Loyola, Santa Cruz- en el año 2008. También incursionó en el mercado energético con la ampliación de la capacidad de transporte firme de gas de plantas compresoras en la provincia de Buenos Aires durante el 2010, la interconexión Recreo- La Rioja en Catamarca y La Rioja, en el 2008, la modificación de la planta compresora de gas Ordoqui, junto con la constructora Odebrecht-, en la provincia de Buenos Aires, año 2008, la planta reductora de presión de gas en Ushuaia, Tierra del Fuego, el complejo Futaleufú, estación transportadora Puerto Madryn, la obra de toma de agua sobre el Lago Argentino en Santa Cruz, durante el 2008 y su planta potabilizadora. Wagner y su empresa se quedaron con la polémica reforma edilicia del Correo Argentino rebautizado CCK.

La historia de las licitaciones que ganó Wagner gracias a su amistad con De Vido y Cristina Kirchner es interminable. En Berazategui no lo recuerdan con cariño. Allí se quedó con las obras de saneamientos con la planta de efluentes cloacales durante la gestión del intendente Patricio Mussi.

Casualidades del destino, en ese municipio terminó trabajando Oscar Centeno, el ex chofer de Roberto Baratta cuando el kirchenerismo dejó el poder. Tras el arrepentimiento de Centeno en los tribunales de Comodoro Py fue despedido del municipio de Berazategui. Allí donde Wagner consiguió jugosos contratos. Los cuadernos de Centeno fueron demasiado para Wagner. Hoy su sinfonía no es la de ayer.