
"Nos gustaría que el año que viene se sumen más. Hoy somos pocos, con un cartel pequeño, pero por suerte estamos. Esa es la noticia: estar, acompañar, marchar, gritar y que todos vean que quienes estamos aquí no avalamos lo que hicieron nuestros padres o abuelos; también queremos justicia".
En la esquina de Avenida de Mayo y Tacuarí se refugian debajo de una inscripción que llama la atención de muchos. Aún no son las 14, y aunque falten algunas cuadras para alcanzar la Plaza de Mayo, la concurrencia es masiva y detenerse frente al cartel, una parada obligatoria. "HISTORIAS DESOBEDIENTES", reza el mismo, en mayúscula, acompañado -debajo- por la descripción de quienes lo exponen.
PUBLICIDAD

"Somos hijas, hijos y familiares de genocidas. Estamos aquí por la memoria, la verdad y la justicia". Apreciar un grupo de 30 entre miles los vuelve –a priori– invisibles. Sin embargo la realidad es otra. A un fotógrafo le piden que se corra y a otra mujer que se detuvo a revisar su celular le solicitan lo mismo. Quienes lo demandan son curiosos, quizá incrédulos. Leen lo que expresan, sacan una foto y siguen su camino.
Una de las personas que sostiene el cartel es Bibiana Reibaldi. Su padre era Julio Reibaldi, un genocida que operó en el Batallón 601 de Inteligencia del Ejército, en Viamonte y Callao. "De mi infancia y adolescencia prefiero no hablar. Atravesé de 40 años y de búsqueda de este espacio. Me ayuda estar acá, porque juntos podemos aclarar más las cosas y sumar un granito de arena positivo para que la memoria perdure", explicó a Infobae.
PUBLICIDAD
A su lado está su hija y su hermana. Aunque una sea menor y la otra quizá no haya nacido entre 1976 y 1982, también se sienten parte del colectivo que integran. El mismo que marchó en junio del año pasado, en la movilización que convocó a miles de personas en el Ni Una Menos.

"Somos parte un pueblo que lucha por su destino. Somos los hijos y los hijos de los hijos que venimos a poner la cara cuando otros nos exigen que hagamos silencio. Memoria por aquellos que defienden lo indefendible, intentando instalar el olvido", dijo otra mujer, que prefirió preservar su identidad, a Infobae.
PUBLICIDAD
"Tenemos todo el apoyo de la gente que necesitamos. Es el apoyo genuino y no el de los otros familiares que aplauden a los genocidas. Es el que queremos. Siento orgullo de mi misma, de mi hermana, de mis compañeros y compañeros. Tuvimos que hacer un duro camino de diferenciación, muy doloroso", agregó Reibaldi.
Cerca de las 15, dejaron su lugar para marchar a la Plaza de Mayo. Se encolumnaron detrás de la Agrupación Federico García Lorca y delante de la Juventud Sindical. Eran menos de 30 entre dos grupos que los superaban ampliamente en cantidad de personas, mientras hacían sonar sus bombos y entonaban algunas canciones.
PUBLICIDAD

Pero lo que volvió a parecer no fue. El desapercibimiento fue nulo, ya que llamó la atención contemplar un grupo tan reducido entre las masas, con un modesto cartel a comparación de las grandes letras y los colores estridentes que a pocos metros se observaban. Lo que todos advirtieron, en realidad, es que un mensaje silencioso se manifestaba a los gritos.
Fue allí cuando hombre irrumpió en la escena para abrazar a Analía Kalinec, hija de Eduardo Kalinec, conocido como el doctor K, implicado implicados en la causa de Campo de Mayo por la represión ilegal perpetuada durante la última dictadura militar. "Mi papá es un genocida, yo rompí el silencio del mandato familiar", le dijo a Infobae en diciembre de 2017.
PUBLICIDAD
Todo lo que ocurrió después estuvo cubierto de respeto y admiración. Un aplauso contagió al resto, que mientras los miraban los reconocían. Enfrente, las sonrisas se convirtieron en llanto, suelto por la alegría y producto de un dolor que solo esta otra clase de víctimas que dejó la dictadura militar conoce. Son portadores de pesadas herencias y arrastran a diario historias ajenas. "Algunos eligen cambiarse el apellido y me parece perfecto. No deben soportar la vergüenza ni una condena social que no les corresponde", dijo Reibaldi.

Posiblemente la devolución recibida aminore el daño y la angustia con la que conviven a diario. Eligieron despegarse del horror ejercido por sus padres, abuelos, hermanos, tíos o padrinos. Entendieron que fueron las personas más queridas pero también las más odiadas durante el crecimiento de cada uno de ellos. "No necesitan explicarnos la soledad ni la locura. Sabemos lo que hicieron y necesitábamos estar cerca de los familiares que perdieron a sus seres queridos para que ellos también se sientan más acompañados", expresó Reibaldi.
PUBLICIDAD
Lejos de soltarse, se agrupan en una reflexión final, para concluir en que "ojalá que cada año que se cumpla esta fecha seamos más. Recibimos mensajes de toda la Argentina y Latinoamérica, de hijos y familiares que están con nosotros pero no se animan a participar. No cuentan con que tenemos una certeza: pronto lo harán".
SEGUÍ LEYENDO:
PUBLICIDAD
Estela de Carlotto: "No permitiremos ni un retroceso en memoria, verdad y justicia"
Las fotos de la movilización a 42 años del último Golpe de Estado
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Seis distritos de Lima afectados por cortes de luz este 16 de mayo: Pluz suspenderá su servicio en varias zonas
La suspensión temporal del servicio eléctrico se realizará en distintos horarios debido a trabajos de mantenimiento y reforzamiento de redes

Segunda vuelta electoral: si no fui miembro de mesa en primera vuelta, ¿me pueden elegir para el 7 de junio?
Es importante señalar que los miembros de mesa recibirán S/ 165 en la segunda vuelta, y quienes no puedan ejercer la función deberán presentar una excusa o dispensa para evitar sanciones

Esto es lo que cuesta vaciar un piso durante una mudanza: precios reales y trucos para ahorrar dinero
El coste puede oscilar entre los 300 y más de 3.000 euros, dependiendo de múltiples factores relacionados con el inmueble y el volumen de enseres

La reina del fitness, Patry Jordán, responde a las críticas por su físico durante el embarazo: “Lo último que quiero ahora es más presión. Solo yo sé lo que estoy pasando”
El cambio físico de la influencer genera multitud de comentarios negativos: “Tanto cuidarse para esto”



