Menos de un mes desde la asunción de su nuevo presidente, Antonio Beltramone, la Fábrica Militar de Aviones (FAdeA) despidió en las últimas horas a 35 trabajadores y avanza con un "plan de adecuación".

En un comunicado, la compañía estatal informó que la desvinculación de "35 empleados pertenecientes a distintas áreas y niveles" es parte de "un conjunto de acciones que se están realizando para reestructurar y reorganizar a la fábrica".

"Esta adecuación se realiza teniendo en cuenta el volumen de trabajo actual y el esperado", agregó el comunicado, que además sostuvo que "la actual situación de FAdeA es resultado de años de gestiones ineficientes que hoy llevan a tomar medidas difíciles y poco gratas, pero necesarias para lograr revertir las gravísimas consecuencias que pueden generarse".

La empresa detalló que "si bien en los últimos dos años se redujeron considerablemente los costos de funcionamiento y se trabajó en la adecuación de la dotación de personal, actualmente, gran parte de los fondos que recibe FAdeA provienen del aporte de todos los argentinos", y que "esto hace imperante enfocarse en dos objetivos: redimensionar la estructura en busca de la eficiencia en todo sentido y la generación de nuevos negocios que incrementen el actual nivel de ingresos".

"Estas acciones se corresponden con la meta de que FAdeA sea una empresa autosustentable, estratégica para el país y que no le cueste dinero extra a los argentinos", concluyó el comunicado.

En 2017, la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) registró un resultado financiero superávitario de casi $52 millones. Así lo informó el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, a comienzos de mes, al tiempo que aprobó el plan de acción y presupuesto para el 2017 de la Empresa Fábrica Argentina de Aviones "Brigadier San Martín" a través de la Resolución 793-E/2017 publicada en el Boletín Oficial.

Sin embargo, la firma sigue buscando su destino: el martes 2 de enero asumió el tercer presidente de la gestión Cambiemos, Antonio Beltramone, un ex ejecutivo del grupo Fiat que reemplazó a Ercole Felippa, quien renunció al cargo.

Según reconocen en el Gobierno, la situación de FAdeA es similar a la de las unidades de Fabricaciones Militares, donde hubo unos 100 despidos en las últimas semanas y del Astillero Tandanor.

Son compañías del Estado a las que el Gobierno no les encontró socios comerciales o clientes que demanden productos que estas fábricas estén en condiciones de elaborar o le aporten capital para desarrollar proyectos.