Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti, los nuevos jueces de la Corte Suprema
Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti, los nuevos jueces de la Corte Suprema

El Senado aprobó ayer los pliegos de los destacados juristas Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti y completó así las dos vacantes que había en la Corte Suprema de Justicia desde las renuncias de Eugenio Zaffaroni y Carlos Fayt.

La votación de la Cámara alta reflejó un amplio apoyo legislativo para dos hombres que llegaron a esa instancia con un fuerte aval del oficialismo y supieron sortear una dura oposición inicial, sobre todo del núcleo más duro de los senadores que aún responden a la ex presidente Cristina Kirchner.

Rosenkrantz es un abogado de 57 años, recibido con honores en la UBA, que cuenta con un magister y un doctorado en Derecho de la Universidad de Yale. Será el primer ministro de la Corte Suprema de origen judío de la historia argentina.

Hasta su designación como juez del máximo tribunal se desempeñaba como rector de la Universidad de San Andrés. Antes fue profesor en la New York University; en la Richmond School of Law, en la Denver University, en la Universitat Pompeu Fabra, España y en la UBA.

Identificado con el radicalismo, en 1984 ofició como asesor para el Consejo para la Consolidación para la Democracia, junto al ex presidente Raúl Alfonsín y fue discípulo del destacado jurista y filósofo Carlos Salvador Nino.

Como rector de la Universidad de San Andrés, cargo que asumió en 2008, apoyó la creación del "Centro de Estudios Anticorrupción", que actualmente lidera Manuel Garrido. Y escribió el prólogo del libro Cosa juzgada fraudulenta, de Federico Morgenstern, un ensayo sobre la cosa juzgada írrita, figura jurídica que podría aplicarse para reabrir casos de corrupción que fueron cerrados, como el del enriquecimiento ilícito de Cristina Kirchner.

 
La sesión del Senado en la que se aprobaron los pliegos de los nuevos jueces (Télam)
La sesión del Senado en la que se aprobaron los pliegos de los nuevos jueces (Télam)

En tanto, Rosatti nació en Santa Fe hace 59 años (11 de agosto de 1956), es un político, escritor, profesor universitario que se recibió de abogado y escribano en la Universidad Nacional del Litoral. Es doctorado en Ciencias Jurídicas y Sociales y Magíster en Evaluación de Impacto y Gestión Ambiental.

Identificado con el peronismo, en 1994 fue Convencional Constituyente por Santa Fe en la reforma de la Constitución Nacional; y entre 1995-1999 ocupó el cargo de intendente de la capital de esa provincia.

En 2003 se convirtió en procurador general del Tesoro de la Nación y en 2004-2005 se desempeñó como ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, durante el gobierno de Néstor Kirchner. Su renuncia se produjo, según se supo ese año, en rechazo a un plan de construcción de cárceles en las que habría encontrado sobreprecios.

Es autor de unos 20 libros y en 1987 fue condecorado con el Premio "Bernardo Houssay" a la investigación en ciencias políticas y derecho constitucional otorgado por el Conicet.