Mientras la transformación digital de las industrias y la robotización amenazan con destruir millones de puestos de trabajo, los nuevos tiempos abren grandes oportunidades para quienes saben formarse en lo que las compañías aprecian y requieren. Son aquellos que integran el nuevo "mercado de talentos digitales", un sector con pleno empleo, compuesto profesionales con gran demanda mundial.

Infobae entrevistó a Nicolás Araujo, co-fundador de Bandit, una plataforma que coloca al talento digital en el centro del escenario laboral y que busca conectar a "los equipos que construirán las soluciones del futuro" con las empresas que las requieren.

Según Nicholas Haan, profesor de Singularity University, "más de la mitad de los trabajos que habrá dentro de 20 años, ni siquiera se han inventado", no tienen nombre, no se sabe de qué se tratan, ni de qué se ocuparán. La transformación drástica del mercado laboral a futuro es un hecho, pero también una realidad que ya empieza a plasmarse. Para Roland Fiedler, director ejecutivo de Accenture, "la automatización va a implicar la generación de nuevos mercados de talento, debido a que las personas deben estar constantemente actualizadas en cuanto a los avances tecnológicos, para poder adaptarse a los adelantos de la Inteligencia Artificial, ya que se pone el foco en los talentos que aporten análisis y actividades de valor".

Por eso es que no sólo están en jaque los empleos en los que no se necesita trabajo intelectual. Hay muchos profesiones que requieren usar su intelecto para desempeñarse, pero que llevan adelante tareas más rutinarias y repetitivas: los contadores, abogados y traductores están en la lista de los "en vías de extinción".

Según Gustavo Guaragna, CEO de Snoop Consulting – empresa de software especializada en el desarrollo de bots – "Hoy en día para buscar y detectar fraude, es más probable que lo encuentre más eficientemente un robot de software porque pueden procesar grandes volúmenes de información gracias a la inteligencia cognitiva, y están entrenados para buscar anomalías, algo raro que esté fuera de los patrones habituales o regulares. Estos nuevos robots trabajadores no tienen formas humanoides, ni siquiera brazos; pero sí están dotados de voz y pueden ver y oír".

También para Fiedler "aquellos empleos que están en riesgo de ser automatizados, son aquellos que implican tareas administrativas, de interacción por consultas y requerimientos y, no aportan valor agregado a las actividades de la empresa. El foco de los nuevos trabajos va a estar en el aporte de valor, mediante la aplicación de análisis de Big Data e insight".

Lo que puede notarse es que ya hoy existe una alta demanda de estos profesionales vinculados a la programación, inteligencia artificial, Big Data, Machine Learning, matemáticos e innovadores en general, capaces de subir las empresas a la ola de la transformación digital y con herramientas para entender "hacia dónde va la cosa".

Se trata de un nuevo "mercado de talentos" que tiene características propias. Entre ellas, el escaso interés por acumular títulos en universidades prestigiosas. En su lugar, dedican ese dinero y esfuerzo a desarrollar un "paquete de habilidades" y a formarse en una visión más interdisciplinaria. Además, son autodidactas y conscientes de la necesidad de actualizarse permanentemente y de saber adaptarse a los cambios constantes.

Un lugar importante ocupan aquí los programadores. Para Roland Fiedler "el rol de los programadores será clave en el futuro, dado que los softwares se actualizan continuamente y van cambiando con mayor rapidez. Esto en general sucede cada 6 meses, lo que permite una mayor velocidad de desarrollo y cambio. Para esta tarea, quienes estén en el mundo de la programación, van a tener que actualizarse cada vez con mayor celeridad".

Según el directos de Accenture, los nuevos talentos, aunque tengan una misma formación básica, "tienen que estar adaptándose continuamente a nuevos entornos porque ya no va a haber gente que va a estar 5 o 10 años haciendo lo mismo".

Además de ser autodidactas, los "talentosos" tienen, según Bandit, otras prioridades y ciertas características propias: "Se mueven por convicciones – no sólo por dinero, escogen su vocación – no la heredan, y asocian productividad con confort, no con cantidad de horas trabajadas".

Del otro lado del mostrador, las empresas se quejan de su escasa "fidelidad". La mayoría de ellos son millennials y "si hay algo que los caracteriza es que no se casan con nadie", explica Nicolás Araujo.

"Erróneamente hubo una forma de intentar retener este talento que era poner una mesa de ping pong con una play station y seguir trabajando de la misma forma. En realidad, tiene que venir de otro lado. Hoy las empresas, empezando por las tecnológicas, están cambiando esta forma, este paradigma".

De acuerdo a los datos recabados por esta plataforma, el 71% de estos empleados prefiere tener un horario flexible frente a un 29% que elige horarios definidos, y el 79% de las empresas aplican trabajos flexibles vs. un 21% con jornadas definidas. Entre los valores que priorizan en el momento de escoger empleo: el 90% de los entrevistados menciona el desarrollo profesional, el 53% la previsión social y el 52% el salario. Por su parte, el 63% de las entrevistados contempla siempre el home office, el 23% 1 vez a la semana mínimo y el 14% nunca.

Asimismo, es relevante mencionar las ventajas que los directivos destacan de sus empresas, siendo el desarrollo profesional el primero (87%), el ambiente laboral el segundo (80%), seguido de la reputación (53%).

A su vez, en un estudio realizado en enero de 2017 a 8000 talentos digitales y 100 empresas en Latinoamérica, muestra que las empresas se encuentran en un profundo proceso de adaptación hacia las características de los profesionales. Entre los datos relevantes se observa que, mientras hace 5 años atrás el 70% de los profesionales prefería trabajar en multinacionales, ahora lo elige tan solo el 33%. En la actualidad, un 34% prefiere las pymes y un 33% las startups, frente al 20% y al 10% que lo hacían en el 2012.

Otra de las tendencias del nuevo mercado laboral tiene que ver con la posibilidad de contratar el servicio de estos talentos "a la carta". Cada vez más, muchas empresas, especialmente las pequeñas y medianas, contratan soluciones y servicios de modo tercerizado, en lugar de emplear en planta a estos profesionales caros o de armar un departamento de IT propio. Esto, no sólo por los costos, sino también por el alto nivel de especialización y expertise que requiere cada solución a medida. No es un dato menor decir que esto "abre el juego al mundo", gracias a la deslocalización del trabajo. Es decir, que ante una problemática en Argentina, se puede contratar a un grupo ultra especializado en la India para que brinde la mejor solución posible, al mejor precio.

Paradójicamente, así como hay pleno empleo en los mercados de talento, la competencia también es feroz, global y muy dinámica.