Prohíben estas tres modalidades de pesca en todo el litoral peruano: cuáles son y qué daños causan al ecosistema marino

La medida del Ministerio de la Producción se sustenta en informes técnicos del IMARPE que advierten sobre el deterioro de hábitats vulnerables, la captura incidental de especies y la contaminación por redes abandonadas

La resolución contempla tres métodos que desplazan las redes durante la captura. El primero es la red de enmalle corrida, que se instala perpendicular a la costa y se jala desde la playa mediante cabos hasta formar un semicírculo.
La resolución contempla tres métodos que desplazan las redes durante la captura. El primero es la red de enmalle corrida, que se instala perpendicular a la costa y se jala desde la playa mediante cabos hasta formar un semicírculo. Foto: EFE
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El Ministerio de la Producción (PRODUCE) dispuso nuevas restricciones para las actividades pesqueras en la costa peruana. La medida alcanza a tres modalidades de captura que utilizan redes de enmalle (cortina) y trasmallo de manera activa, debido a los efectos que pueden ocasionar sobre los hábitats marinos y la conservación de distintas especies. La prohibición rige en todo el litoral nacional, tanto para operaciones realizadas desde embarcaciones como para aquellas que se desarrollan sin ellas.

La decisión fue oficializada mediante la Resolución Ministerial N.° 00395-2026-PRODUCE y toma como sustento los informes técnicos del Instituto del Mar del Perú (IMARPE). Según la evaluación científica, estas formas de pesca modifican el funcionamiento habitual de las redes, que deberían operar de manera pasiva, al desplazarlas durante las maniobras de captura. Esta práctica incrementa el riesgo de deterioro del fondo marino y de captura incidental de organismos que no son el objetivo de los pescadores.

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¿Qué modalidades de pesca están prohibidas en el litoral peruano?

La resolución identifica tres métodos específicos cuyo funcionamiento implica movilizar las redes durante las operaciones de extracción. El primero es la red de enmalle corrida, que consiste en instalar un aparejo en el fondo marino, perpendicular a la costa. Sus extremos quedan sujetos a cabos que son manipulados desde la playa para arrastrar la red y cerrar un semicírculo con el que se realiza la captura.

La segunda modalidad es la red de enmalle en V con rondana activa. En este procedimiento, los pescadores disponen cabos formando una V y desplazan la red desde la orilla hacia las peñas, roqueríos e islotes, o entre estas formaciones naturales. El tercer método corresponde a la red de enmalle corrida con bidón, que utiliza un aparejo conectado por uno de sus extremos a un recipiente flotante y por el otro a una embarcación. Después de extenderlo, los pescadores lo jalan o movilizan cerca de la costa.

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Reportaje informativo sobre la disminución en la captura diaria de recursos marinos que afecta a los pescadores artesanales en la costa peruana debido al calentamiento de las aguas provocado por el fenómeno El Niño. El informe expone la escasez de especies tradicionales, el cambio hacia variedades alternativas de pescado y el impacto económico generado en los terminales pesqueros, comerciantes y restaurantes locales.

El documento establece que estas prácticas no están autorizadas porque modifican el principio de funcionamiento pasivo de las redes de enmalle y trasmallo. La restricción se aplica al desplazamiento del aparejo durante la captura, sin importar hacia dónde se movilice, qué medio se utilice para hacerlo o el nombre que reciba la técnica empleada.

Es importante precisar que la disposición no prohíbe todas las operaciones con redes de enmalle (cortina) y trasmallo. Su alcance se limita a las tres modalidades identificadas por PRODUCE, por lo que el uso de estos aparejos bajo su funcionamiento pasivo no queda comprendido en la medida.

¿Qué daños ocasionan estas prácticas al ecosistema marino?

Uno de los principales riesgos identificados por el IMARPE es el contacto de las redes con el fondo marino durante las maniobras de desplazamiento. El arrastre puede afectar ambientes especialmente vulnerables, como fondos rocosos, acantilados, superficies mixtas, roqueríos y zonas de rompientes. Estos espacios cumplen funciones relevantes para la biodiversidad y sirven de hábitat para diferentes organismos marinos.

Los daños no se limitan a la alteración física de estas formaciones. Cuando los aparejos se enredan en las estructuras naturales, pueden deteriorarlas y perjudicar a las especies que habitan en ellas. Asimismo, el movimiento de las redes incrementa la posibilidad de capturar ejemplares juveniles y organismos que no forman parte de las especies buscadas por los pescadores, lo que afecta la conservación de los recursos hidrobiológicos.

La prohibición solo alcanza a las tres modalidades señaladas por PRODUCE y no al uso pasivo de redes de enmalle y trasmallo.
La prohibición solo alcanza a las tres modalidades señaladas por PRODUCE y no al uso pasivo de redes de enmalle y trasmallo. Foto: EFE

Otro problema aparece cuando las redes se rompen o quedan abandonadas en el mar. En esas circunstancias, los aparejos pueden continuar atrapando animales sin intervención humana, un fenómeno conocido como pesca fantasma. A ello se suma la contaminación persistente que generan los materiales plásticos de estos implementos, que permanecen en el ambiente marino.

¿Qué sanciones se aplicarán a quienes incumplan la prohibición?

El viceministro de Pesca y Acuicultura, Jesús Barrientos, explicó que la decisión responde a la necesidad de reforzar el ordenamiento del sector mediante criterios científicos y evitar actividades que comprometan la disponibilidad futura de los recursos. “La sostenibilidad de la pesca exige reglas claras y el cumplimiento de métodos que no deterioren los ecosistemas ni comprometan la disponibilidad de los recursos para el futuro. Esta medida permite actuar frente a modalidades que generan impactos sobre los fondos marinos y afectan a especies que debemos proteger”, sostuvo.

El funcionario también aclaró que la disposición no busca impedir de manera general las actividades de los pescadores artesanales, sino intervenir sobre procedimientos concretos que representan riesgos ambientales. “No se trata de restringir indiscriminadamente la actividad pesquera artesanal, sino de impedir modalidades específicas que alteran el principio de operatividad de estas redes y representan riesgos para el ecosistema marino. La conservación de los recursos es también una condición para garantizar la continuidad de la actividad pesquera y el sustento de quienes dependen de ella”, afirmó.

Quienes incumplan la prohibición serán sancionados de acuerdo con la Ley General de Pesca, su reglamento y las disposiciones vigentes sobre fiscalización y sanción de actividades pesqueras y acuícolas. PRODUCE tendrá a su cargo las acciones de difusión, supervisión y control mediante sus direcciones competentes.

Cobertura televisiva del programa Al Día con Willax desde un terminal pesquero en Villa María del Triunfo. Una reportera informa en vivo sobre el aumento en los precios de diversas especies marinas, como la chauchilla, asociado al fenómeno El Niño.

Estas labores se desarrollarán en coordinación con los gobiernos regionales y la Dirección General de Capitanías y Guardacostas de la Marina de Guerra del Perú, dentro de las atribuciones correspondientes a cada institución. Con ello, el sector busca asegurar que las operaciones pesqueras se realicen bajo condiciones compatibles con la protección de los ecosistemas y la sostenibilidad de los recursos marinos.

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