El Señor de los Milagros y la Virgen de Copacabana estarán en la misa del papa León XIV en Las Palmas

El padre Juan Bytton indicó que las coordinaciones para incluir las dos imágenes ya están realizadas y relacionó una de ellas con Santo Toribio de Mogrovejo

Las imágenes del Señor de los Milagros y Copacabana llegarán a Las Palmas| Video: Arzobispado de Lima
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Las imágenes del Señor de los Milagros y de la Virgen de Copacabana estarán presentes en la misa que celebrará el papa León XIV en Las Palmas, según informó el padre Juan Bytton.

El sacerdote señaló que la participación de ambas imágenes responde a una disposición del cardenal y que las coordinaciones ya están concluidas.

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“Dos imágenes que van a estar presentes por disposición del señor cardenal: la imagen del Señor de los Milagros y también la imagen de Nuestra Señora de Copacabana”, afirmó Bytton.

El Señor de los Milagros y la Virgen de Copacabana estarán en la misa del papa León XIV|
El Señor de los Milagros y la Virgen de Copacabana estarán en la misa del papa León XIV| Foto: Andina

La misa en Las Palmas marcará el cierre de la visita papal al Perú

De acuerdo con el religioso, la celebración eucarística en Las Palmas será el acto de cierre de la visita del pontífice al Perú.

“La visita del Papa al Perú se cierra con la santa misa en Las Palmas”, sostuvo el sacerdote, quien agregó que la presencia de las dos imágenes permitirá expresar agradecimiento a Dios durante la ceremonia.

Bytton también vinculó la asistencia de la Virgen de Copacabana con los 300 años de canonización de Santo Toribio de Mogrovejo. Según indicó, fue el santo quien llevó esa imagen a Lima.

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“Qué mejor cosa que dar gracias a Dios. Estará el Señor de los Milagros y la Virgen de Copacabana también”, expresó.

Multitud reunida en una avenida frente al anda con la imagen del Señor de los Milagros y un estrado con un sacerdote vestido de morado
Una multitud acompaña el anda del Señor de los Milagros durante su cuarto recorrido procesional por las calles del centro de Lima. (Paula Elizalde - Infobae Perú)

La historia del Señor de los Milagros

La devoción al Señor de los Milagros comenzó en el siglo XVII en el antiguo barrio limeño de Pachacamilla, donde, según la tradición católica, un esclavo de origen angoleño pintó la imagen de Cristo crucificado sobre una pared de adobe en 1651.

La pintura permaneció en el muro cuando un terremoto golpeó Lima el 13 de noviembre de 1655. El sismo provocó daños en varias construcciones de la zona, aunque la pared que contenía la imagen no se derrumbó. Ese hecho fortaleció la veneración entre los vecinos y dio origen al culto que, con el tiempo, se extendió a otras zonas de la ciudad.

El lugar donde se encontraba la pintura reunía a fieles que acudían a rezar frente al muro. La presencia creciente de devotos generó cuestionamientos de las autoridades coloniales, que intentaron retirar o borrar la imagen.

La tradición sostiene que los intentos no prosperaron. Después de esos episodios, el culto fue autorizado y se levantó una capilla en el lugar donde estaba la pintura. La imagen comenzó a ser identificada como el Cristo de Pachacamilla.

El 20 de octubre de 1687, otro terremoto afectó Lima y el puerto del Callao. La imagen del Cristo de Pachacamilla volvió a quedar en pie, un hecho que los fieles interpretaron como una señal de protección.

Tras ese sismo se realizó la primera procesión de la imagen. La costumbre se mantuvo durante los años siguientes y convirtió a octubre en el mes central de la devoción al Señor de los Milagros.

La figura de Cristo pasó a recorrer las calles de Lima sobre un anda, acompañada por fieles, cargadores, sahumadoras y músicos.

La Virgen de Copacabana

En la península de Copacabana, a orillas del lago Titicaca y cerca de las islas del Sol y la Luna, se venera a la Virgen de la Candelaria, conocida como Nuestra Señora de Copacabana. La tradición la presenta con rasgos indígenas y con el Niño Jesús en brazos. La talla fue realizada por Francisco Tito Yupanqui, descendiente de Huayna Cápac, quien atravesó varios rechazos antes de concluir la obra.

La imagen, hecha de pasta de maguey y estuco, mide poco más de cuatro pies y lleva láminas de oro y atuendos que evocan la vestimenta de una princesa inca. Fue entronizada el 2 de febrero de 1583 en un templo sencillo, lo que convirtió al santuario en uno de los más antiguos de América. La imagen original permanece dentro del santuario; para las procesiones se utiliza una réplica.

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