Médicos de Puno extirpan tumor gástrico de una paciente de 73 años

La endoscopia reveló una tumoración en el antro gástrico, posteriormente identificada como adenocarcinoma

El caso demuestra la importancia de investigar alteraciones cuya causa no está determinada para detectar enfermedades graves a tiempo - Créditos: Essalud.
El caso demuestra la importancia de investigar alteraciones cuya causa no está determinada para detectar enfermedades graves a tiempo - Créditos: Essalud.
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Una paciente de 73 años logró acceder a una cirugía con intención curativa luego de que una evaluación médica por anemia, cuya causa no había sido determinada, condujera al hallazgo de un cáncer gástrico. El diagnóstico se realizó en el Hospital Base III Puno de Essalud, donde los especialistas comprobaron que la lesión podía ser retirada y que no existían signos de metástasis.

El caso tomó un rumbo distinto durante una endoscopia digestiva. El examen permitió observar una tumoración en el antro gástrico, zona ubicada en la parte inferior del estómago. Debido a las características de la lesión, los médicos solicitaron una biopsia para establecer su naturaleza.

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El análisis del tejido confirmó un adenocarcinoma gástrico. Con este resultado, el equipo asistencial necesitaba determinar si el mal se había extendido hacia otros órganos antes de definir el tratamiento. Para ello, se realizaron tomografías que no evidenciaron enfermedad metastásica.

Especialistas del Hospital Base III Puno realizaron una compleja intervención con intención curativa - Créditos: Essalud.
Especialistas del Hospital Base III Puno realizaron una compleja intervención con intención curativa - Créditos: Essalud.

Los resultados fueron determinantes para optar por una alternativa quirúrgica. La lesión fue considerada resecable, condición que permitió planificar una operación orientada a eliminar el foco tumoral y brindar a la adulta mayor una posibilidad de tratamiento curativo.

La intervención estuvo a cargo de profesionales del servicio de Cirugía Oncológica del nosocomio puneño. Durante el procedimiento, los especialistas retiraron el segmento del estómago comprometido y los ganglios linfáticos asociados. La operación formó parte del manejo integral establecido después de completar la evaluación de extensión.

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Para Marco Antonio Quispe Choquechambi, médico cirujano oncólogo del Hospital Base III Puno, uno de los aspectos más relevantes estuvo relacionado con el momento en que se identificó la neoplasia.

La endoscopia reveló una tumoración en el antro gástrico que posteriormente fue identificada como adenocarcinoma - Créditos: Essalud.
La endoscopia reveló una tumoración en el antro gástrico que posteriormente fue identificada como adenocarcinoma - Créditos: Essalud.

“Lo importante en este caso fue identificar el cáncer en una etapa en la que era resecable y sin evidencia de enfermedad metastásica. Esto permitió realizar una cirugía con intención curativa”, explicó el especialista.

La detección representó un punto de quiebre para la familia. La hija de la intervenida manifestó su agradecimiento al personal de EsSalud Puno por la atención recibida y destacó que el procedimiento se concretó con rapidez después de conocerse el resultado de los exámenes.

El episodio muestra cómo una consulta originada por una alteración cuya causa todavía no estaba clara puede conducir a investigaciones que permiten identificar afecciones de mayor gravedad. En este caso, la búsqueda del origen de la anemia llevó a realizar una evaluación que terminó revelando una lesión maligna localizada.

Médicos extirpan tumor cancerígeno de 40 centímetros y salvan la vida de paciente

La historia de Antonieta Coronel Ubilluz comenzó hace algunos meses cuando llegó al Hospital Nacional Almanzor Aguinaga Asenjo de EsSalud, en Chiclayo, tras recibir un diagnóstico que requería atención especializada: un liposarcoma retroperitoneal, un tipo de cáncer poco frecuente y de comportamiento agresivo.

Los exámenes realizados por los especialistas determinaron que la paciente, de 49 años, tenía una masa de aproximadamente 40 centímetros y cerca de dos kilogramos de peso. La lesión había comprometido estructuras y órganos importantes, entre ellos el bazo, el riñón izquierdo, la porción distal del páncreas y el colon descendente.

Ante la complejidad del cuadro, el equipo médico planificó una cirugía de alta dificultad. La intervención permitió retirar el tumor junto con los órganos afectados mediante una resección multivisceral en bloque, procedimiento que buscó eliminar la mayor cantidad posible de tejido comprometido y reducir el riesgo de una nueva aparición de la enfermedad.

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