Fenómeno El Niño en la costa de Perú: miles de sitios arqueológicos bajo amenaza por falta de monitoreo

La advertencia de expertos apunta a la urgencia de actualizar catastros y métodos de prevención, ante la exposición de estructuras históricas a lluvias y desbordes nunca antes registrados

Área de excavación arqueológica con paredes de adobe, piedras, tierra expuesta, líneas de cuadrícula blancas y una regla de medición blanca y negra
Un sitio arqueológico en proceso de excavación muestra estructuras de adobe y acumulaciones de piedra, delimitado por líneas de cuadrícula. (Miraflores: Nuevos restos hallados en la Huaca Pucllana que corresponderían a la cultura Lima)
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La posible intensificación del fenómeno de El Niño en la costa de Perú expone a cerca de 10.000 sitios arqueológicos registrados por el Ministerio de Cultura a lluvias torrenciales, desbordes y deslizamientos. Este escenario afecta a uno de los patrimonios más vastos de Sudamérica, en un contexto donde la mayoría de los vestigios carece de monitoreo permanente y de un mapa actualizado que permita gestionar la vulnerabilidad de manera eficiente. La alerta fue confirmada por la arqueóloga y docente de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), Ana Cecilia Mauricio, quien remarcó que la cifra oficial incluye solo aquellos lugares incorporados en los catastros ministeriales, por lo que la cantidad real de sitios en peligro sería aún mayor.

Según Mauricio, el registro estatal prioriza espacios intervenidos previamente por proyectos de investigación o por obras de infraestructura en su entorno. La especialista señaló que “apenas una fracción mínima de los sitios arqueológicos recibe protección constante durante todo el año”. Entre los casos con resguardo permanente mencionó a Chan Chan, Caral y las huacas de Túcume, mientras que la mayor parte del patrimonio cultural de la costa permanece sin seguimiento continuo.

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El Ministerio de Cultura mantiene activos catastros, pero la falta de actualización y la ausencia de monitoreo sitúan a miles de sitios en una posición vulnerable ante eventos climáticos extremos. Mauricio advirtió que “el riesgo sobre los sitios arqueológicos es real y puede agravarse con un evento fuerte de El Niño”.

El Ministerio de Cultura anunció el hallazgo de una ofrenda ritual de aproximadamente 3.800 años en el sitio arqueológico de Peñico, en Huaura. Composición: Infobae
El Ministerio de Cultura anunció el hallazgo de una ofrenda ritual de aproximadamente 3.800 años en el sitio arqueológico de Peñico, en Huaura. Composición: Infobae

El norte, la zona más vulnerable ante el fenómeno climático

La vulnerabilidad se concentra en las regiones del norte de la costa peruana, donde la densidad de sitios arqueológicos coincide con el área de mayor impacto proyectado por el fenómeno climático. La Libertad, Lambayeque, Piura y Tumbes concentran la mayor cantidad de estructuras expuestas. En Lambayeque, existen sitios al aire libre y sin cobertura en áreas como el bosque de Pómac, donde los ríos estacionales ya han arrasado estructuras completas en temporadas previas de lluvias intensas.

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La amenaza, de acuerdo con la especialista, no se limita a los complejos ubicados cerca de quebradas o cauces fluviales. El episodio anunciado podría combinar el Niño costero con el Niño global, lo que abre la posibilidad de precipitaciones inéditas y la activación de quebradas que nunca antes registraron peligro. Este factor impide anticipar con exactitud qué sitios serán los más afectados, pero sí permite establecer una prioridad: identificar aquellos ubicados en cercanías de ríos y quebradas, y evaluar los cambios recientes en su entorno. El avance de la actividad humana, la expansión urbana y la alteración de cauces incrementan el nivel de peligro para estos patrimonios.

Mauricio enfatizó que “el diagnóstico actualizado es la base para priorizar recursos de protección”. Sin información reciente, no se puede definir con precisión cuáles sitios requieren resguardo urgente, más allá de los complejos reconocidos internacionalmente.

bosques del pomac

Falta de recursos y prevención: un desafío persistente

Mientras se discute la posibilidad de una partida presupuestaria adicional para la protección arqueológica, el presupuesto del sector cultura en Perú se reduce año tras año. Mauricio subrayó que el monitoreo y la prevención son las etapas menos costosas de la intervención sobre el patrimonio. “Tenemos el conocimiento, tenemos el recurso humano con el cual podemos hacer estas acciones de prevención”, afirmó en diálogo con la PUCP.

La Pontificia Universidad Católica del Perú desarrolló hace algunos años una metodología de prevención de bajo costo para evaluar la vulnerabilidad de sitios arqueológicos frente a fenómenos climáticos, sismos y factores socioeconómicos, con énfasis en El Niño. El proyecto fue financiado con fondos estatales de Prociencia y del Concytec y entregado al Ministerio de Cultura. La propuesta utiliza software de acceso abierto y datos públicos proporcionados por entidades estatales, lo que reduce de manera significativa el costo de su implementación.

Según Mauricio, la propuesta no despertó interés suficiente en su momento, debido a la falta de un contexto de alerta climática. Ahora, con la amenaza latente de El Niño, la especialista considera que la herramienta permitiría gestionar los recursos de manera más eficiente y proteger el patrimonio ante eventos extremos.

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Impacto social, económico y científico del patrimonio en riesgo

La ausencia de prevención pone en peligro un recurso que posee valor social, económico y científico. El patrimonio arqueológico no solo constituye un bien simbólico o turístico, sino que ha demostrado su potencial como motor de desarrollo local y regional. Las investigaciones académicas y la puesta en valor de los sitios permiten generar empleo, promover el turismo sostenible y reducir brechas sociales en comunidades cercanas.

Mauricio sostuvo que la universidad y los equipos de investigación están a disposición de las autoridades para colaborar en la protección preventiva del patrimonio. “La falta de monitoreo deja al patrimonio expuesto a impactos que todavía no han sido medidos”, advirtió.

El escenario actual plantea la necesidad urgente de actualizar los catastros, identificar con precisión los puntos críticos y aplicar metodologías de bajo costo para el monitoreo y la prevención. El desafío es doble: gestionar la amenaza climática y revertir la desprotección de uno de los legados históricos más importantes de la región andina.

Zonas como Barranca, Huaral, Huaura y Huacho también despertaron el interés de visitantes, principalmente por sus rutas de carácter cultural y arqueológico.
Zonas como Barranca, Huaral, Huaura y Huacho también despertaron el interés de visitantes, principalmente por sus rutas de carácter cultural y arqueológico. Foto: Andina

La advertencia de la académica es concreta: el riesgo sobre los sitios arqueológicos puede agravarse si El Niño se presenta con fuerza y coincide con áreas donde los cambios en el paisaje y la falta de monitoreo han dejado a las estructuras expuestas. En este contexto, la actualización de la información y la aplicación de herramientas accesibles resultan fundamentales para evitar daños irremediables.

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