
Jorge tiene una pequeña empresa que vive entre la formalidad y la informalidad. Paga cuando puede, cumple cuando puede y crece cuando el entorno lo permite. Hoy está preocupado por el próximo Fenómeno de El Niño. Sigue las noticias y los pronósticos con la sensación de que algo grande se viene, pero sin saber cuánto podrá resistir.
Ya pasó por ediciones anteriores. Sabe que las lluvias no solo traen agua: traen caminos cortados, clientes que dejan de comprar, proveedores que no llegan, mercadería que se malogra y días en los que abrir el negocio no tiene sentido.
También sabe algo más: apenas aparece la amenaza, la financiera que normalmente le presta para capital de trabajo se vuelve más cautelosa y endurece el acceso al crédito. La entiende. Ha visto a vecinos quebrar no porque quisieran dejar de pagar, sino porque el desastre les cerró el negocio de golpe.
PUBLICIDAD
Cuando hablamos de mitigar las consecuencias de El Niño solemos pensar en defensas ribereñas, maquinaria, alimentos, bonos o reprogramaciones de deuda. Todo eso puede ser necesario. Pero hay una dimensión menos visible y decisiva: evitar que miles de pequeños negocios pierdan acceso al crédito justo cuando más lo necesitan.
Proteger a una empresa como la de Jorge no es proteger una razón social en abstracto. Es proteger el ingreso de una familia, el empleo de dos o tres trabajadores, la cadena de proveedores del barrio y la relación de confianza que una entidad financiera construyó durante años. Si esa empresa cae, el costo social supera largamente el saldo de su préstamo.
PUBLICIDAD
El problema es que, ante la incertidumbre, el sistema financiero tiende a tomar una postura defensiva. Ante el riesgo de mayores moras, menos ventas y mayor incertidumbre, suelen reducir montos y volver más exigentes los requisitos para acceder a financiamiento. Jorge queda así atrapado en una posición compleja: necesita liquidez para prepararse y resistir, pero el crédito se escasea antes de que empiece la emergencia.
Una respuesta inteligente sería diseñar un producto de financiamiento combinado, o blended finance, que junte tres piezas: crédito, garantía y seguro catastrófico.
El crédito le da a Jorge capital de trabajo oportuno. La garantía parcial permite que la financiera siga prestando sin cargar sola con todo el riesgo. Y el seguro se activa si El Niño produce un impacto severo y medible, como lluvias extremas, inundaciones o interrupciones significativas en la zona donde opera el negocio.
PUBLICIDAD
La lógica es simple. Antes de las lluvias, Jorge recibe la renovación de su línea de crédito para comprar inventario, proteger mercadería, reforzar su local, asegurar transporte alternativo o digitalizar parte de sus ventas. La financiera no cierra la llave porque una garantía comparte el riesgo. Y si el evento catastrófico ocurre, el seguro cubre una parte previamente definida de las obligaciones o pérdidas, evitando que Jorge caiga automáticamente en mora y pierda su historial crediticio.
La clave es no pretender que un solo instrumento financiero cargue con todos los riesgos. Cada capa de riesgo requiere una herramienta distinta. El crédito permite actuar a tiempo. La garantía mantiene abierto el canal financiero cuando aparece la incertidumbre. El seguro protege frente al evento extremo que ninguna pequeña empresa puede absorber por sí sola. Cada instrumento hace una parte del trabajo; juntos pueden evitar que un shock climático se convierta en una crisis de crédito.
PUBLICIDAD
El Perú suele llegar tarde a sus emergencias. Primero esperamos que pase el huaico, luego contamos los daños y recién entonces improvisamos alivios. Pero en el caso de los pequeños negocios hay un riesgo adicional: que después del golpe climático venga un segundo golpe financiero. Si el crédito se cierra justo cuando las empresas necesitan recuperarse, la catástrofe no termina con la lluvia; continúa en la ventanilla de la financiera.
Una política pública moderna no debería limitarse a reconstruir después del desastre. Debería impedir que el sistema financiero, por razones comprensibles pero costosas, amplifique el daño. El Niño no se puede evitar. Pero sí podemos evitar que sus consecuencias financieras arrasen, como un huaico silencioso, con miles de pequeños empresarios.
PUBLICIDAD

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Más Noticias
Pronóstico del clima: las temperaturas que se esperan en Huancayo este 18 de agosto
Se prevé que en Huancayo habrá un 25% de probabilidad de lluvia, así como una temperatura máxima de 16.3 centígrados y una mínima de 2.5°

Curwen descarta infidelidad de Carla Campos, afirma que joven es su amigo y pide estar en set de Magaly Medina: “No hay beso”
El creador de contenido aseguró que su relación sigue firme, rechazó que en las imágenes haya un beso y explicó que el joven que aparece en la fiesta es amigo de ambos

¿Quién es Carla Campos, la novia de Curwen, y quién es su amigo ‘Grimy’?
Las imágenes de una salida nocturna reavivaron las preguntas sobre la diseñadora e influencer, mientras el creador de contenido aseguró que el joven que aparece con ella es Alonso Grimaldo, un amigo cercano

Curwen toma radical decisión tras ‘ampay’ de su novia Carla Campos con su amigo en discoteca de Miraflores
El creador de contenido se pronunció luego de las imágenes difundidas por ‘Magaly TV: La Firme’ y aseguró que el joven que aparece junto a Carla Campos es su amigo

Código postal de Lima, Callao y todas las regiones del Perú: guía completa 2026
¿Cuál es el código postal de Lima, del Callao o de tu región? El Perú cuenta con 2.670 códigos postales que identifican 98.011 centros poblados en todo el territorio. Aquí está la lista completa por distrito y región, más el paso a paso para consultar el código que corresponde a cualquier dirección a través del portal oficial del Gobierno peruano




