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Médicos reducen malformación congénita que deformaba el rostro de un niño de tres años

Especialistas aplicaron escleroterapia guiada por ecografía para drenar el líquido acumulado y cerrar de forma progresiva los vasos anómalos

El pequeño recupera progresivamente la simetría facial tras ser sometido a un tratamiento mínimamente invasivo, sin cirugía abierta - Créditos: Essalud.
El pequeño recupera progresivamente la simetría facial tras ser sometido a un tratamiento mínimamente invasivo, sin cirugía abierta - Créditos: Essalud.
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Un menor de tres años, procedente de Arequipa, recupera progresivamente la simetría de su rostro luego de que médicos del Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins de Essalud redujeran una malformación veno-linfática congénita que afectaba su cara y cuello. El tratamiento se realizó sin necesidad de recurrir a una cirugía abierta, lo que permitió disminuir el impacto del procedimiento y favorecer su recuperación.

La anomalía vascular había provocado un crecimiento anormal y desordenado de vasos sanguíneos y linfáticos desde el nacimiento. Con el paso del tiempo, el bulto aumentó considerablemente hasta deformar el lado izquierdo del rostro del menor, situación que representaba un riesgo para su salud y requería la intervención de especialistas.

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Ante este escenario, el equipo de la Unidad de Anomalías Vasculares Pediátricas optó por aplicar escleroterapia guiada por ecografía. Esta técnica mínimamente invasiva consiste en introducir una aguja delgada hasta la zona afectada para drenar el líquido acumulado y posteriormente administrar un medicamento que provoca el cierre progresivo de los vasos anómalos. De esta manera, la lesión disminuye paulatinamente sin recurrir a una intervención quirúrgica de mayor complejidad.

Tras el procedimiento, el paciente evoluciona favorablemente y muestra avances en la recuperación de la apariencia de su cara. El tratamiento también busca controlar la malformación y reducir las posibilidades de que vuelva a generar complicaciones. Su evolución es supervisada por profesionales especializados, debido a la naturaleza congénita de la afección y a la necesidad de realizar controles periódicos.

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La madre del niño enfrentó durante dos años constantes viajes entre Arequipa y Lima para acceder a atención especializada debido a la complejidad de la enfermedad - Créditos: Essalud.
La madre del niño enfrentó durante dos años constantes viajes entre Arequipa y Lima para acceder a atención especializada debido a la complejidad de la enfermedad - Créditos: Essalud.

La doctora Cindy Vásquez Marzano, cirujana cardiovascular pediátrica del Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins, explicó que el incremento de estas anomalías en pacientes pediátricos ha impulsado la incorporación de herramientas tecnológicas para mejorar el diagnóstico y tratamiento. Según detalló, la atención requirió la participación coordinada de profesionales de distintas especialidades.

El caso fue abordado mediante un trabajo multidisciplinario que involucró a especialistas en cirugía cardiovascular pediátrica, dermatología, radiología, resonancia magnética e intervencionismo. Esta coordinación permitió determinar con mayor precisión las características de la malformación y establecer la alternativa terapéutica más adecuada para el menor, de acuerdo con la complejidad de su condición.

Rosa Torrico, madre del pequeño, relató las dificultades que enfrentó durante el proceso. Durante dos años tuvo que trasladarse constantemente entre Arequipa y Lima en busca de atención especializada para su hijo. La distancia y la limitada disponibilidad de profesionales con experiencia en este tipo de afecciones representaron obstáculos para acceder oportunamente al manejo requerido.

La atención del menor requirió un equipo multidisciplinario integrado por especialistas en cirugía cardiovascular pediátrica, dermatología, radiología, resonancia magnética e intervencionismo - Créditos: Andina.
La atención del menor requirió un equipo multidisciplinario integrado por especialistas en cirugía cardiovascular pediátrica, dermatología, radiología, resonancia magnética e intervencionismo - Créditos: Andina.

“Es complicado venir desde provincia y enfrentar una enfermedad que requiere especialistas que no siempre están disponibles cerca de casa. Y como mamá, una hace todo por sus hijos”, manifestó la progenitora, quien destacó el esfuerzo realizado para conseguir atención médica y acompañar al menor durante las distintas etapas de su tratamiento.

Torrico también expresó su agradecimiento al personal de EsSalud por el trato recibido durante este proceso. Para la familia, contar con profesionales que, además de brindar atención especializada, ofrecieron acompañamiento y tranquilidad significó un respaldo importante frente a una situación que generó preocupación desde los primeros años de vida del niño.

“El camino todavía es largo, pero estamos con mucha fe. Mi hijo es un luchador y nosotros seguiremos acompañándolo en cada paso”, agregó la madre. Mientras continúa bajo vigilancia médica, el pequeño mantiene una evolución favorable y avanza hacia la recuperación de la simetría facial afectada por la malformación.

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