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Renato Cisneros: “Sería interesantísimo ver a la hija de Keiko Fujimori intervenir en política, pero no plegada al fujimorismo”

Renato Cisneros analiza el peso del apellido Fujimori en la política peruana y destaca que las hijas de Keiko muestran señales de independencia y disidencia respecto al discurso familiar

El escritor peruano Renato Cisneros analiza la figura de Keiko Fujimori, su incapacidad para adoptar una postura crítica frente al gobierno de su padre y el contraste con la actitud de sus propias hijas, quienes sí la cuestionan públicamente.
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La llegada de Keiko Fujimori a la presidencia del Perú reaviva en el debate público la pregunta por el peso del apellido, la herencia política y los límites entre la lealtad y el pensamiento crítico. En diálogo con Infobae, el escritor Renato Cisneros enlaza este escenario con los temas centrales de su novela “Dejarás la tierra”, donde el linaje y la memoria familiar se convierten en materia literaria y en campo de disputa identitaria.

Para Cisneros, honrar un apellido no significa obediencia ciega ni sumisión al relato heredado. “Honrar un apellido no significa que uno no pueda discutirlo. Es más, creo que el hecho de discutir un apellido es interesante. Es un gesto que los hijos deberíamos poder hacer”, afirma, subrayando la urgencia de una educación libre y madura. En sociedades jerárquicas y verticales, explica, el lugar del hijo suele concebirse como una extensión del padre, rara vez como un cuestionador. “Cuestionar a los padres está mal visto. Yo creo que es todo lo contrario. Un hijo cuestionador es resultado de una educación mucho más libre y más inteligente. Un hijo que es capaz de tener un pensamiento propio y de saber discernir qué cosa hizo mal el padre o qué cosa hizo bien, eso habla mejor del padre, que supo criar a esos niños con la suficiente amplitud”.

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Un hombre de barba y camisa celeste en primer plano. Detrás, una mujer de cabello negro abraza a otra mujer, quien sonríe junto a una tercera mujer
Renato Cisneros analiza el peso del apellido Fujimori y el papel de las nuevas generaciones en la familia. (Infobae / Reuters)

La figura de Keiko Fujimori se presenta como un ejemplo de los dilemas que atraviesan el espacio público y la intimidad familiar. Cisneros observa que, a pesar de su liderazgo político, la presidenta ha evitado el distanciamiento crítico respecto a su padre, el expresidente Alberto Fujimori. “Me llama la atención que sea incapaz de mirar críticamente a Alberto Fujimori. Yo entiendo que lo hace por razones políticas, porque el juego político la lleva a eso, porque tal vez lo cree profundamente, pero después de tantos años no haber sabido llamar delitos a los delitos, crímenes a los crímenes y seguir hablando de errores y malas cosas, o peor, decir ‘voy a gobernar como mi padre’, me lleva a pensar que es el tipo de hijo que nunca discute”, sostiene.

El autor detrás de “La distancia que nos separa” y “Dejarás la tierra” propone que el ejercicio de confrontar el relato familiar no solo es legítimo, sino necesario para la salud democrática y para la construcción de una memoria colectiva más honesta. “Creo que le está pasando —por no haberlo hecho— que ahora quizá empiece a recibir un poco de su propia medicina con sus hijas. Yo siento que sus hijas sí la discuten a ella, sí son capaces de salir públicamente a decir: ‘Yo no pienso como tú’. Algo que tal vez ella ha podido hacer con su padre o que ha debido hacer. Tal vez habría ganado la presidencia mucho antes si hubiese sabido identificar también lo que sucedió durante la dictadura de Alberto Fujimori”.

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Flores, aplausos y una botella de agua marcaron el regreso a pie de Keiko Fujimori hacia Palacio de Gobierno tras jurar al cargo. Difusión
Flores, aplausos y una botella de agua marcaron el regreso a pie de Keiko Fujimori hacia Palacio de Gobierno tras jurar al cargo. Difusión

La reflexión se extiende a la siguiente generación. Cisneros destaca que las hijas de Keiko Fujimori, a diferencia de su madre, parecen dispuestas a discutir, matizar y distanciarse públicamente del peso del apellido. “Me parece que en ellas hay un intento más genuino que en la propia Keiko de querer reescribir su propia historia, ¿no? Además, tienen a la mano una serie de instrumentos que tal vez les permiten ser más rupturista. Y aparentemente no tienen todavía, por lo menos estoy pensando en la mayor, interés en participar activamente de la política. Veremos en el futuro si lo que hoy parece ser un comportamiento más disidente, en el futuro efectivamente se consolida como una intervención política también en esa línea. Ojalá, ojalá. A mí me encantaría ver a la hija de Keiko Fujimori interviniendo en política, pero no plegada al fujimorismo. Sería interesantísimo”.

Agradeció a sus hijas, a su fórmula presidencial y a los integrantes de Fuerza Popular por el respaldo durante la campaña.
Agradeció a sus hijas, a su fórmula presidencial y a los integrantes de Fuerza Popular por el respaldo durante la campaña.

La reflexión de Renato Cisneros sobre el peso del apellido y la posibilidad de discutir el legado familiar resuena más allá del ámbito político. En la literatura y en la vida, la memoria no es un relato fijo, sino un espacio de disputa y construcción activa. La experiencia de confrontar el pasado —ya sea desde la política, la intimidad o la ficción— abre la puerta a nuevas formas de identidad y a relaciones más honestas entre generaciones.

Así, tanto en las páginas de “Dejarás la tierra” como en el análisis de la coyuntura nacional, Cisneros reivindica el valor de la duda y el pensamiento propio. Solo desde la capacidad de revisar la historia heredada, enfrentar y permitir que los hijos cuestionen, se puede aspirar a una sociedad más libre, donde el apellido no sea un destino, sino una oportunidad para construir una verdad propia.

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