TDAH en adultos: las señales que muchos confunden con ansiedad, estrés o falta de organización

La evidencia científica muestra que esta condición puede afectar el desempeño laboral, académico, familiar y social cuando no es identificada a tiempo

Una persona con cabello oscuro se cubre el rostro y los oídos con sus manos, vestida de negro, sobre un fondo liso y oscuro
Una persona se cubre el rostro y la cabeza con las manos, lo que indica un posible estado de bloqueo sensorial o profunda concentración emocional. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

Aunque el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) suele asociarse a la infancia, especialistas advierten que esta condición también puede persistir en la edad adulta y afectar significativamente la vida de quienes la presentan. En el marco del Día Internacional del TDAH, que se conmemora el 13 de julio, expertos hacen un llamado a visibilizar una realidad que continúa siendo poco conocida y que, en muchos casos, retrasa el acceso a un diagnóstico y tratamiento oportunos.

El TDAH no desaparece al llegar a la adultez

De acuerdo con la iniciativa World Mental Health de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente el 50% de los niños diagnosticados con TDAH continúan presentando la condición durante la adultez. Sin embargo, mientras la detección y el tratamiento suelen concentrarse en la etapa escolar, la atención médica disminuye considerablemente con el paso de los años, lo que genera una importante brecha diagnóstica.

PUBLICIDAD

“Durante mucho tiempo se pensó que el TDAH desaparecía al crecer. Hoy sabemos que puede acompañar a la persona durante toda su vida, aunque sus manifestaciones cambien con el tiempo”, señala el neurólogo y médico de enlace científico de Adium Perú, doctor Juan José Pereyra.

Señales que suelen confundirse con otros problemas

Uno de los principales desafíos del TDAH en adultos es que permanece subdiagnosticado. Diversos estudios indican que muchos pacientes pasan años sin recibir un diagnóstico porque sus síntomas suelen confundirse con otras condiciones de salud mental o atribuirse erróneamente a rasgos de personalidad.

Según explica el especialista, muchas personas no buscan atención médica por presentar inatención o impulsividad, sino por otras dificultades que terminan ocultando el trastorno.

“Muchos pacientes no llegan a consulta refiriendo inatención o impulsividad, sino por cuadros de ansiedad, dificultades funcionales, problemas de organización o rendimiento, entre otras comorbilidades que pueden enmascarar el TDAH y retrasar su diagnóstico”, explica el doctor Pereyra.

PUBLICIDAD

Hombre joven con mano en la cabeza y mirada baja. Sobre su cabeza, garabatos, flechas, signos de interrogación y bombillas en blanco sobre fondo oscuro
Un hombre, con la mano en la cabeza y la vista baja, ilustra los pensamientos desordenados asociados al trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) mediante garabatos y símbolos sobre su cabeza. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esta situación hace que señales como la dificultad para concentrarse, los problemas para organizar tareas, la baja productividad o la impulsividad sean interpretadas como consecuencia del estrés, la ansiedad o simplemente como falta de disciplina, cuando en algunos casos podrían estar relacionadas con un TDAH no identificado.

El impacto de un diagnóstico tardío

La falta de reconocimiento oportuno puede llevar a que las personas desarrollen durante años estrategias para compensar sus dificultades sin comprender cuál es su origen. Esto puede afectar su desempeño profesional, académico, familiar y social.

Además, el TDAH en adultos puede coexistir con otras condiciones de salud mental, como trastornos de ansiedad, depresión o trastornos por uso de sustancias, lo que dificulta aún más su identificación clínica y puede retrasar el diagnóstico.

Como consecuencia, muchos pacientes reciben tratamiento para estas condiciones asociadas sin abordar la causa subyacente, prolongando el impacto del trastorno en su vida cotidiana.

El tratamiento puede mejorar la calidad de vida

Aunque el TDAH es una condición crónica del neurodesarrollo, existen alternativas terapéuticas que permiten mejorar significativamente el funcionamiento diario y la calidad de vida de quienes lo presentan.

El abordaje suele ser multidisciplinario e incluye una evaluación médica especializada, acompañamiento psicológico, psicoeducación y tratamiento farmacológico cuando está indicado clínicamente.

“Cuando el TDAH permanece sin diagnóstico ni tratamiento, sus consecuencias pueden extenderse a múltiples ámbitos de la vida. Dificultades para mantener la concentración, problemas de organización, baja productividad, impulsividad, conflictos interpersonales y afectación de la autoestima son algunas de las manifestaciones más frecuentes que pueden pasar desapercibidas, pero pueden ser TDAH”, finaliza Juan José Pereyra.

En ese contexto, los especialistas resaltan la importancia de promover una mayor conciencia sobre esta condición y reforzar la detección temprana también en la adultez. Reconocer sus señales y buscar orientación profesional constituye un paso fundamental para que más personas accedan a un diagnóstico oportuno, reciban el tratamiento adecuado y puedan desarrollar plenamente sus capacidades.

¿Dónde buscar ayuda?

Si usted sospecha que su hija, hijo o un familiar presenta signos de TDAH, busque orientación profesional en el establecimiento de salud más cercano, en un Centro de Salud Mental Comunitario o a través de la Línea 113, opción 5, del Ministerio de Salud (Minsa).

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD