El camino hacia las Elecciones generales del 12 de abril tuvo como antesala seis intensas fechas de debate presidencial organizadas por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE). Un total de 34 candidatos desfilaron por el escenario del Centro de Convenciones de Lima, exponiendo propuestas, lanzando acusaciones y buscando captar el voto de un electorado indeciso. Cada noche, la dinámica del debate permitió comparar planes de gobierno y medir liderazgos, con bloques temáticos que facilitaron el contraste y la confrontación.
A continuación, un repaso exhaustivo, fecha por fecha, de lo ocurrido en cada jornada:
23 de marzo: arranque con once candidatos, promesas y primeros cruces
La expectativa nacional se concentró en el inicio del ciclo. Once aspirantes subieron al escenario para abordar temas de seguridad, corrupción y desarrollo, bajo la supervisión del presidente del JNE, Roberto Burneo. El formato, con participación obligatoria y sin suplencias, buscó reforzar la responsabilidad directa y la igualdad de condiciones.
Desde el primer bloque, se evidenciaron posturas antagónicas. Rafael López Aliaga prometió erradicar la corrupción, autodenominándose “el presidente de los pobres”, y cifró en 80.000 millones de soles las pérdidas anuales por este flagelo. José Luna fue tajante: “Con Urresti como ministro, a delincuentes y extorsionadores se les acabó la fiesta”. Yonhy Lescano apeló a su trayectoria parlamentaria y a los principios incaicos, mientras que Fernando Olivera cerró con un llamado a “refundar el Perú”, protagonizando un momento viral con el micrófono.
Los ataques directos marcaron la jornada: Carlos Álvarez imitó a César Acuña y cuestionó su coherencia, Marisol Pérez Tello lamentó la presencia de insultos y reivindicó el rol de las mujeres en política, y Wolfgang Grozo desafió a Fernando Olivera a una prueba toxicológica, tras ser acusado de mentir y reunirse con personajes cuestionados.
En cuanto a propuestas, destacó la “super Contraloría” de José Luna, la eliminación de la Comisión de Ética planteada por Carlos Álvarez, y la promesa de López Chau de un sistema anticorrupción autónomo. El cierre estuvo marcado por mensajes directos al electorado y momentos de confrontación que anticiparon el tono de las siguientes jornadas.
24 de marzo: nuevas voces, duelos verbales y propuestas polémicas
La segunda fecha tuvo como protagonistas a once candidatos de partidos diversos, entre ellos Álvaro Paz de la Barra, Fiorella Molinelli, George Forsyth y Roberto Sánchez. La ausencia de Vladimir Cerrón, líder de Perú Libre y prófugo de la justicia, marcó la jornada.
El debate estuvo centrado en la reorganización del Estado, migración, seguridad y lucha anticorrupción. Ricardo Belmont defendió la unidad nacional y la mejora salarial docente, mientras que Charlie Carrasco propuso expulsar a extranjeros indocumentados en 48 horas y gobernar bajo principios bíblicos. Armando Massé apeló a su experiencia durante la crisis del COVID-19 y George Forsyth pidió disculpas por dejar la alcaldía de La Victoria, prometiendo enfrentar la inseguridad.
El bloque de integridad pública se destacó por la denuncia de un “pacto mafioso” y la exigencia de justicia para Pedro Castillo, defendida por Roberto Sánchez, quien también pidió una nueva Constitución. Molinelli prometió capturar a Vladimir Cerrón en 90 días y eliminar las mafias del poder, mientras que en el plano educativo, se debatió sobre la masificación del gas y la formalización de la minería informal.
El tono subió con el intercambio entre Molinelli y Sánchez sobre sus respectivas gestiones en salud. Fiorella Molinelli cerró con un mensaje dirigido a las mujeres y Carlos Jaico pidió terminar con la corrupción y elegir un futuro con orden.
25 de marzo: corrupción y crimen organizado en el centro del debate
El tercer encuentro contó con la presencia de doce candidatos, entre ellos Keiko Fujimori, Jorge Nieto, Mario Vizcarra y Mesías Guevara. El eje temático giró en torno a la inseguridad, la corrupción y la reforma institucional.
Las propuestas oscilaron entre la mano dura y el fortalecimiento de la justicia. Keiko Fujimori propuso el retiro de la Corte Interamericana de Derechos Humanos para restablecer los jueces sin rostro, y Roberto Chiabra planteó la presencia de policía militar en cada distrito. Mario Vizcarra propuso un régimen de excepción y fuerzas armadas en las calles, mientras Enrique Valderrama sugirió cadena perpetua para jueces, policías y fiscales corruptos.
No faltaron los enfrentamientos: Guevara y Fujimori discutieron las “leyes pro-crimen”, y Nieto acusó a Fujimori de haber gobernado desde el Congreso. Rosario Fernández propuso compras directas de medicamentos, Rafael Belaúnde apostó por la inversión privada para el orden fiscal y Paul Jaimes denunció el resentimiento social por la desigualdad en la distribución de los recursos de la minería.
El cierre estuvo marcado por mensajes en quechua, llamados a la unidad, denuncias de corrupción y el compromiso de combatir el crimen con mano dura.
30 de marzo: educación, innovación y tecnología bajo la lupa
El cuarto debate, con doce candidatos en escena, se centró en educación, innovación y tecnología, y abrió con propuestas para cerrar la brecha digital y modernizar la formación técnica.
George Forsyth propuso llevar Internet a todos los colegios con tecnología satelital, distribuir computadoras y acreditar habilidades adquiridas en el servicio militar. Fiorella Molinelli defendió la creación de institutos tecnológicos y la formación dual, e Yonhy Lescano y Carlos Álvarez cruzaron acusaciones sobre la educación rural. Fernando Olivera prometió un presupuesto educativo de al menos el 8% del PBI y Walter Chirinos una revolución educativa y descentralización universitaria.
El bloque de preguntas ciudadanas abordó temas como salud, descentralización, minería, derechos reproductivos y políticas indígenas, mientras los candidatos presentaron propuestas para mejorar la inclusión educativa, el acceso a la salud y la infraestructura.
El cierre estuvo marcado por llamados a la unidad, la denuncia de corrupción y promesas de una educación de calidad para todos.
31 de marzo: empleo, desarrollo y emprendimiento en el centro de la discusión
La penúltima jornada abordó estrategias para la generación de empleo, inversión productiva y desarrollo nacional. La noche reunió a once candidatos, entre ellos Keiko Fujimori, Rafael López Aliaga, Marisol Pérez Tello y Roberto Sánchez.
Keiko Fujimori reafirmó su compromiso con la mano dura para enfrentar la criminalidad y prometió recuperar el orden perdido. Rafael López Aliaga denunció la presencia de “vagos y corruptos” en el Estado y propuso destinar 80.000 millones de soles a los sectores más pobres. Marisol Pérez Tello defendió una escalera de formalización para los emprendedores, y Roberto Sánchez denunció la concentración de la riqueza y prometió democratizar la economía.
Los cruces de acusaciones marcaron la noche: Pérez Tello calificó a López Aliaga de “peón de Odebrecht”, y la confrontación entre Keiko Fujimori y Mesías Guevara subió de tono con referencias a Antauro Humala y el golpismo.
Las propuestas para el empleo incluyeron incentivos para la contratación juvenil, créditos a Mypes, programas de formalización y el fortalecimiento de la inversión pública y privada.
1 de abril: cierre de ciclo y última oportunidad para convencer
La jornada final, considerada el “todo o nada” para los candidatos rezagados en las encuestas, reunió a once aspirantes. El clima fue de máxima expectativa y tensión, con mensajes finales orientados a movilizar el voto.
En educación, José Williams propuso la modernización del primer nivel de salud y la conectividad rural, Rosario Fernández ofreció titulación gratuita y plataformas digitales, y Rafael Belaúnde planteó asegurar la sostenibilidad de Beca 18 con el canon minero. Ricardo Belmont defendió la mejora salarial docente y el fortalecimiento del entorno familiar.
En empleo, José Luna propuso incentivos para la contratación juvenil y una mega Contraloría independiente, Wolfgang Grozo anunció el “capitalismo humano” y el “Ruc 30 emprendedor”, y César Acuña priorizó el acceso al agua y la ejecución de proyectos de irrigación. Jorge Nieto denunció la corrupción que impide a las Mypes acceder a los beneficios de la ley, y Antonio Ortiz propuso trenes de alta velocidad y parques industriales.
Los mensajes de cierre apuntaron a la unidad, la lucha contra la corrupción y la urgencia de recuperar la confianza en la política y el futuro nacional.
Balance: propuestas, confrontación y el desafío de recuperar la confianza ciudadana
A lo largo de seis jornadas, los debates presidenciales del JNE ofrecieron un panorama completo de la campaña 2026: propuestas viables y otras de dudosa factibilidad, momentos de alta tensión y episodios virales. Los bloques temáticos permitieron a la ciudadanía comparar planes, cuestionar trayectorias y observar la capacidad de liderazgo de los aspirantes.
Las confrontaciones entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, Marisol Pérez Tello y Rafael López Aliaga, o los intercambios entre Grozo y Olivera, reflejaron la polarización y la desconfianza hacia la clase política, pero también la demanda de soluciones concretas ante la crisis de seguridad, la informalidad laboral y la corrupción.
El impacto real de los debates se medirá en las urnas el 12 de abril, cuando los peruanos decidan si alguna de estas propuestas logra canalizar el anhelo de estabilidad, desarrollo y justicia que recorre el país.