“Nos están matando poco a poco”: Paciente con cáncer se queda sin tratamiento por desabastecimiento en EsSalud

Falta de medicamentos y tomógrafos averiados en el hospital Rebagliati dejan sin tratamiento a una paciente de 73 años con cáncer. La situación se replica en otros cientos de casos

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Familia de paciente oncológico denuncia la falta de medicamentos y fallas en tomógrafos retrasa tratamientos oncológicos en EsSalud | Video: Willax

La crisis en el sistema de salud pública vuelve a reflejarse de manera dramática en el caso de Aidé Céspedes Morales, paciente oncológica de 79 años con cáncer de pulmón en grado dos, quien permanece sin recibir su tratamiento de quimioterapia desde noviembre debido al desabastecimiento de medicamentos en el Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins, perteneciente a EsSalud.

Rubí Céspedes afirmó en el programa Ahora y en la Hora de Willax que el tratamiento médico de su madre, necesario para preservar su calidad de vida, fue interrumpido por dificultades administrativas y logísticas en el hospital. Ante la urgencia, tuvo que desembolsar miles de soles en el sector privado, un gasto que, señaló, ya no puede asumir.

En diciembre, el médico tratante indicó la necesidad de realizar una tomografía para evaluar la evolución del cáncer antes de continuar con las quimioterapias. Sin embargo, el hospital no pudo realizar el examen debido a fallas en los tomógrafos y la falta de otros insumos médicos. La cita más próxima que ofrecieron fue recién para abril, un retraso de cuatro meses.

“Increíblemente, yo he tenido que hacerle una tomografía por fuera, porque no había el contraste y encima me dieron una cita en abril, y el médico requería esa tomografía en enero”, explicó.

Una mujer sonriente aparece en
Una mujer sonriente aparece en un retrato incrustado sobre la imagen de la entrada principal del Hospital Edgardo Rebagliati Martins de EsSalud, donde se observa a personas y personal de seguridad. (Willax / Agencia Andina)

Debido a la demora, la familia decidió realizar la tomografía en un centro privado, asumiendo un costo superior a mil soles. Con las imágenes ya en mano, los médicos confirmaron que era necesario continuar con las quimioterapias de mantenimiento, pero se encontraron con un obstáculo aún mayor: la falta del medicamento PMX3 de 500 mg que su madre necesita. La farmacia oncológica del hospital informó que el fármaco estaba “sin stock”.

“Obviamente yo no estoy en las posibilidades económicas para poder comprar aparte ese medicamento. Desde febrero, semana tras semana, estoy yendo al hospital constantemente a esta farmacia para que me digan si ya llegó el medicamento, y no ha llegado. Está totalmente desabastecida la farmacia”, sostuvo.

El costo del tratamiento en el sector privado es de aproximadamente 850 soles por unidad, y Aidé requiere dos unidades al mes, lo que hace imposible que la familia lo adquiera por sus propios medios. Según Rubí Céspedes, en el día en que su madre debía recibir quimioterapia, al menos otros cuatro pacientes se quedaron sin el tratamiento.

Los médicos del área de oncología han mostrado disposición para continuar con el tratamiento, incluso aceptando exámenes realizados fuera del hospital, una práctica que anteriormente no estaba permitida. Sin embargo, señalan que no pueden proceder sin los medicamentos.

“El médico, de verdad que los médicos del área de oncología de Rebagliati hacen todo lo posible, pero el sistema a ellos les gana. Nunca me han pedido un examen por fuera, y esta es la primera vez que aceptan una tomografía de laboratorio privado”, manifestó.

Tras la denuncia pública del caso, la Superintendencia Nacional de Salud contactó a la familia para formalizar la queja, pero aún no hay certeza de que esto acelere la entrega del medicamento ni la reprogramación de la quimioterapia. La interrupción de tratamientos oncológicos, advierten especialistas, puede acelerar el avance de la enfermedad y poner en riesgo la vida de los pacientes.

Morir esperando: la situación de los pacientes de EsSalud

Este caso ocurre en un contexto de aumento presupuestal en el sector salud en los últimos diez años, sin que se refleje en mejoras sustanciales en la atención. Persisten problemas como desabastecimiento de medicamentos, fallas en equipos médicos, retrasos en exámenes y listas de espera prolongadas, lo que afecta principalmente a los pacientes más vulnerables.

Para la familia de Aidé, la situación es desesperante: “Esto es un crimen. Nos están matando poco a poco”, denunció su hija Rubí Céspedes. Este caso evidencia no solo las deficiencias operativas de EsSalud que se han venido denunciando en los últimos años, sino también la fragilidad de un sistema que, pese a duplicar su presupuesto, sigue siendo incapaz de garantizar atención oportuna a los pacientes oncológicos.