Al Qaeda amenaza con matar a choferes del Callao: Banda criminal se adueña del cobro de cupos en el Primer Puerto

Una organización criminal que se hace llamar Al Qaeda, como el grupo terrorista internacional, extorsiona a conductores de transporte público en el Callao, incrementa las amenazas y ha provocado asesinatos recientes

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Transportistas de la ruta Lima-Callao viven atemorizados por bandas criminales que les exigen el pago de cupos. El reciente asesinato de uno de sus compañeros, Darío Espinoza León, ha desatado su indignación y los ha llevado a pedir urgentemente la intervención de las autoridades para detener la ola de violencia.

Una banda criminal que se autodenomina como Al Qaeda, igual que el grupo islamista fundado por Osama bin Laden en 1988, impone el cobro de cupos en el Callao, afectando a conductores de transporte público que temen por su vida.

“Están todos los días mandando mensajes, nos van a matar”, declaró uno de los afectados a la televisora Latina, quien pidió mantener su identidad bajo reserva. Los transportistas que cubren la ruta desde Lima Metropolitana al primer puerto denunciaron que el monto exigido por los extorsionadores subió de ocho a diez soles.

Cuando no se paga, ocurren crímenes como el de Darío Enrique Espinoza León, asesinado en la avenida Argentina, cerca del centro comercial Minka, quien murió por heridas de bala tras ser interceptado por dos sujetos en motocicleta a la altura de la cuadra 33 de la avenida Argentina.

Aunque ya herido, avanzó unos metros más para intentar proteger a los pasajeros, hasta que la combi chocó contra una valla de seguridad frente al centro comercial.

Una banda criminal denominada Al
Una banda criminal denominada Al Qaeda exige pagos extorsivos a transportistas en El Callao, incrementando el monto exigido y las amenazas

El cobrador, cuya identidad permanece bajo reserva por seguridad, también recibió disparos y sigue internado en el hospital Barton, donde recibe atención por lesiones graves. “Lo que nos piden es que todos paguen. (...) Si diez no pagan, por esos diez pagan todos”, relató otro conductor a la televisora.

Testimonios recogidos por la teelvisora señalan que el presunto cabecilla de la organización sería Johan Berrío Vílchez, quien lideraba la desarticulada banda ‘Perú Unido’, dedicada al cobro de cupos a empresas de transporte en Callao, Ventanilla, Breña, Pachacútec y otros distritos de Lima Metropolitana.

La red incluía ciudadanos peruanos y venezolanos. En noviembre de 2025, el Poder Judicial dictó 18 meses de prisión preventiva para Berrío Vílchez, así como para Rossana Vílchez y Nataly Berríos, su madre y hermana, además de otros dos ciudadanos.

A pesar de la orden, el señalado cabecilla logró escapar y sigue manteniendo las actividades delictivas. “El responsable es Johan Berrío Vílchez. Esa es la única persona responsable, la familia Vílchez, de que está haciendo todo este derramamiento de sangre con un grupo de menores de edad que se hacen denominar los Al Qaeda”, sostuvo un conductor entrevistado.

Según el Ministerio Público, los Vílchez operan en la capital desde 2024 y habrían generado ganancias de aproximadamente S/ 1.8 millones a través de las extorsiones.

Johan Berrío Vílchez, identificado como
Johan Berrío Vílchez, identificado como cabecilla del grupo, continúa operando pese a una orden de prisión preventiva

Durante la investigación, la Fiscalía identificó la presunta colaboración de los policías de la comisaría del Callao, Luis Ordóñez y Jordi Delgado, quienes habrían facilitado información privilegiada a la banda y alertado sobre posibles operativos.

La División de Investigación Criminal de Bellavista (DIPINCRI) ya investiga los últimos hechos atribuidos a quienes se hacen llamar Al Qaeda del Callao, nombre tomado del grupo responsable del atentado del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas, el Pentágono y un campo en Pensilvania, causando casi 3.000 muertes.

“No es la primera vez porque hace un mes, tres semanas, asesinaron a otro compañero nuestro también. Y es constante”, comentó otro conductor. Semanas atrás, la ola criminal cobró la vida de Maritza Talaverano, cobradora de la empresa de transportes Ramón Castilla, asesinada a balazos cuando su unidad se detuvo en el pasaje El Sol.

Algunas víctimas cambian las placas de sus vehículos como medida para evitar ser identificadas y protegerse de posibles atentados.