EsSalud responde a crisis de insulina: asegura redistribución de medicamento y prioriza alternativas en todo el país

La institución implementa estrategias para enfrentar el desabastecimiento de insulina NPH. Pacientes y autoridades debaten las mejores opciones terapéuticas para la diabetes

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El Seguro Social de Salud (EsSalud) anunció la redistribución de insulina NPH en todos sus establecimientos para garantizar la continuidad del tratamiento de miles de pacientes con diabetes.

Según la subgerente de Determinación de Necesidades y Control de Productos Farmacéuticos del CEABE, Linne Cáceres Pedraza, la institución gestionó la entrega de insulina en función al consumo mensual estimado de 37.000 a 38.000 unidades, adaptando la logística ante la falta de reposición en el mercado nacional.

El contexto se agravó desde diciembre de 2025, cuando la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid) inmovilizó la insulina Wosulin-N, fabricada en la India, por observaciones en sus estándares de calidad.

Esta medida impactó en la cadena de suministro y generó reportes de escasez en hospitales del Ministerio de Salud (Minsa), EsSalud y farmacias privadas de regiones como Cusco, Arequipa, Tacna, Huánuco, Loreto y Trujillo.

La situación llevó a organizaciones de pacientes y sociedades científicas a expresar su preocupación y a exigir soluciones rápidas para evitar la interrupción de los tratamientos.

Cáceres Pedraza explicó que, ante la falta de insulina NPH en el mercado, EsSalud reforzó el uso de insulinas análogas como Glargina y Degludec, ya aprobadas en el petitorio institucional y recomendadas como alternativa por especialistas.

Al mismo tiempo, la institución inició el proceso de compra de nuevas unidades de insulina análoga, con la entrega próxima de un lote de 22.433 lapiceros de insulina Degludec a establecimientos de Lima y regiones como Puno, Cajamarca, Huancavelica, Tarapoto, La Libertad y Cusco.

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Coordinación nacional y estrategias de abastecimiento

El Minsa también activó la compra prioritizada de 75.000 unidades de insulina NPH para asegurar el abastecimiento nacional. El Centro Nacional de Abastecimiento de Recursos Estratégicos en Salud (Cenares) y EsSalud coordinaron el préstamo temporal de 2,000 dosis para evitar la interrupción de tratamientos, mientras se concretan nuevas adquisiciones.

La cartera de Salud, a su vez, impulsa compras corporativas para 2026 y 2027, incluyendo tanto insulinas humanas NPH como análogas, con un enfoque especial en la población pediátrica diagnosticada con diabetes tipo 1.

El debate sobre el tipo de insulina a distribuir sigue presente. Sociedades científicas y asociaciones de pacientes remarcan la importancia de priorizar insulinas análogas para niños y adolescentes, basados en experiencias previas con desenlaces adversos asociados a la insulina humana.

Cenares ya prevé la adquisición de 123.400 unidades de insulinas análogas —como glargina y lispro— para cubrir las necesidades de la población más vulnerable.

Para garantizar la calidad y seguridad de los medicamentos, el Minsa envió inspectores peruanos a plantas de producción en India y China. Un equipo de 26 especialistas supervisa en 28 fábricas el cumplimiento de las Buenas Prácticas de Manufactura, como parte de un esfuerzo inédito para asegurar la trazabilidad y eficacia de la insulina distribuida en el país.

Continuidad del tratamiento

La articulación entre el Minsa y EsSalud busca prevenir la repetición de episodios de desabastecimiento y optimizar la gestión de recursos en todo el sistema de salud. Las autoridades insisten en que mantienen el compromiso de garantizar el acceso a la insulina y sus alternativas, mientras avanzan en la adquisición de nuevos lotes y en la vigilancia de calidad.

El objetivo es asegurar que ningún paciente diabético quede sin tratamiento, reforzando el control sobre la cadena de suministro y la respuesta a las necesidades de los asegurados en todo el país.