Democracia y educación en Perú: el informe del IEP alerta sobre desigualdad, fragmentación y desafíos para la ciudadanía

El último informe del Instituto de Estudios Peruanos advierte que la segregación escolar, las brechas de género y la falta de formación ciudadana profundizan la desconfianza en la democracia y limitan la integración social. El estudio llama a reformar el sistema educativo para fortalecer la participación y la cohesión democrática en el país

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Jirón de la Unión en
Jirón de la Unión en la actualidad. Foto: Andina

En un contexto de erosión democrática, crisis institucional y desconfianza ciudadana, el último informe del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) advierte que el sistema educativo peruano enfrenta obstáculos estructurales para formar ciudadanos capaces de sostener y valorar la democracia. La combinación de segregación escolar, pedagogías superficiales y exclusión social profundiza las brechas y limita tanto la movilidad como la cohesión social.

Solo el 51% de los peruanos apoya la democracia como sistema político y apenas 19% se declara satisfecho con su funcionamiento, según el Barómetro de las Américas (2023). Entre los jóvenes, la insatisfacción es aún mayor: casi el 90% expresa desencanto con el sistema democrático y solo un 4,6% confía en los partidos políticos, de acuerdo con datos del IEP y el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Esta pérdida de confianza se da en paralelo a un crecimiento de la polarización y la percepción de divisiones irreconciliables en la sociedad.

La investigación del IEP sostiene que la experiencia educativa peruana rara vez promueve el debate, el análisis crítico o la discusión de temas complejos. Predominan pedagogías fragmentadas y poco exigentes, catalogadas por especialistas como “pedagogías superficiales” o “simulacros de enseñanza”, que no profundizan en contenidos y dejan de lado la formación para la participación democrática. Los estudiantes desarrollan habilidades básicas, pero carecen de herramientas para ejercer ciudadanía activa e informada.

Segregación y desigualdad: la escuela reproduce la fragmentación social

Año escolar 2026: clases en
Año escolar 2026: clases en colegios privados comienzan el 2 y 9 de marzo, según calendario oficial| Andina

El Perú registra el índice de segregación escolar más alto de América Latina, con un valor de 0,60 en la prueba PISA 2018. Esto implica que seis de cada diez estudiantes de familias pobres tendrían que cambiar de escuela para eliminar la segregación, según el informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y estudios recientes citados por el IEP. La secundaria presenta una cobertura especialmente baja en zonas rurales, donde solo el 43% de las niñas accede a este nivel, frente al 51% de los varones urbanos.

La llegada de más de 450 mil estudiantes venezolanos en edad escolar ha evidenciado nuevas formas de segregación y discriminación, con obstáculos administrativos y actitudes xenófobas que dificultan su integración. En los colegios con alta concentración migrante, se han reportado más casos de violencia y exclusión, según UNICEF y el Grupo de Análisis para el Desarrollo (GRADE).

La escuela también perpetúa estereotipos y barreras que limitan la participación de niñas y adolescentes, especialmente en áreas como matemáticas y disciplinas STEM. Aunque las mujeres acceden en mayor proporción a becas universitarias, siguen subrepresentadas en carreras tradicionalmente masculinas y enfrentan tasas más altas de embarazo adolescente, un factor que incrementa la exclusión escolar y está asociado a situaciones de bullying o expulsión.

Déficit de formación ciudadana y retos de la alfabetización digital

La celebración busca potenciar el
La celebración busca potenciar el aprendizaje con tecnología, promover la alfabetización digital y garantizar la conectividad justa y segura para estudiantes y docentes. (Freepik)

El sistema educativo prioriza la transmisión de contenidos básicos a través de metodologías que raramente abren espacio para el diálogo, la discusión de puntos de vista divergentes o el desarrollo del pensamiento crítico. La ciudadanía escolar suele limitarse a iniciativas de convivencia inmediata, sin impacto real en la formación cívica más amplia.

Las competencias digitales y la capacidad para enfrentar la desinformación siguen siendo insuficientes. Los jóvenes peruanos se informan principalmente a través de redes sociales, pero desconfían de la calidad de la información y admiten carecer de herramientas formales para discernir su validez. El informe del IEP resalta que en 2025 Perú participará por primera vez en la sección sobre aprendizaje digital de la prueba PISA, lo que permitirá medir de manera más precisa esta brecha.

La formación docente constituye otro punto crítico: predominan programas teóricos y fragmentados que no desarrollan pensamiento crítico ni habilidades pedagógicas sólidas, y existen desencuentros entre el enfoque curricular y las percepciones de los propios formadores. La educación superior, por su parte, se ha visto afectada por el desmantelamiento de las reformas de calidad y la proliferación de universidades privadas con resultados dispares.

¿Qué necesita la educación peruana para fortalecer la democracia?

Ciudadanos peruanos se preparan para
Ciudadanos peruanos se preparan para ejercer su derecho al voto en los consulados habilitados para las Elecciones Generales 2026. Foto: ONPE

El informe del IEP plantea que el sistema educativo debe adoptar como eje central la formación ciudadana y la preparación para la vida en democracia. Esto requiere:

  • Incorporar contenidos actualizados sobre globalización, cambio climático, migraciones, polarización política y avances tecnológicos.
  • Garantizar el acceso a información verificada, materiales educativos y publicaciones científicas.
  • Apoyar la investigación, la ciencia y la divulgación, y fortalecer la enseñanza de historia política, derechos humanos y pensamiento crítico en todos los niveles.
  • Promover la diversidad como fortaleza educativa, eliminando barreras de exclusión y segregación, y asegurando la integración de estudiantes migrantes.
  • Reformar la formación docente para que los maestros sean capaces de guiar a los estudiantes en el uso crítico de la información y la participación plural.

El IEP propone que los candidatos presidenciales incluyan en sus planes de gobierno respuestas claras a preguntas sobre alfabetización digital, capacitación docente, inclusión migrante, diversidad y el vínculo entre educación y democracia. El desafío, concluye el informe, es priorizar el desarrollo de capacidades para la participación cívica y la valoración del sistema democrático, en un contexto donde la fragmentación y la desconfianza amenazan la cohesión social y el futuro político del país.