Lurín, Comas y Ventanilla: Tres atentados contra transportistas en menos de 24 horas sacuden Lima

Uno de los principales retos del nuevo presidente interino es continuar con la desarticulación de las organizaciones criminales que extorsionan y asesinan a choferes del transporte público

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Un informe del Observatorio de
Un informe del Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público demuestra el aumento de ataques mortales y heridos en rutas de transporte público| Fuente: Ministerio Público (Eduardo Escobar Zevallos/Julio Salcedo Quesada)

En menos de 24 horas, tres atentados contra transportistas sacudieron Lima. Los hechos ocurrieron mientras los partidos políticos continúan disputándose responsabilidades por la designación de José María Balcázar y la conformación de su gabinete. Entretanto, en las calles el avance de las bandas criminales no se detiene.

En Lurín, un conductor de la empresa conocida como San Bartolo fue asesinado, lo que llevó a sus compañeros a suspender el servicio en señal de protesta y duelo. La ruta, que cubre el trayecto entre Pucusana y San Miguel, quedó paralizada tras el crimen. Los transportistas denunciaron que son víctimas de extorsión y que organizaciones delictivas les exigen hasta 50 mil soles para permitirles trabajar sin atentar contra sus vidas.

El ataque no fue un hecho aislado. Semanas antes, en el paradero Llanavilla, en el kilómetro 23 de la antigua Panamericana Sur, otro conductor de la misma empresa había sido acribillado mientras realizaba su recorrido con pasajeros a bordo. La reiteración de la violencia generó indignación y temor entre los trabajadores.

Cupos y balas: el transporte
Cupos y balas: el transporte público en la mira de mafias. Foto: captura Latina

La madre del conductor asesinado pidió apoyo para los hijos de la víctima y solicitó la intervención de las autoridades. Los choferes advirtieron que no retomarán el servicio hasta contar con garantías de seguridad.

Comas: ataque armado dentro de un bus

Horas después, en el distrito de Comas, otro atentado volvió a evidenciar la vulnerabilidad del sector. Un chofer de la empresa Etssacocsa fue baleado por un sujeto que abordó la unidad haciéndose pasar por pasajero.

El ataque ocurrió en el cruce de las avenidas Lima y San Felipe. Imágenes de cámaras de seguridad muestran al agresor revisando su celular antes de hacer que el vehículo se detuviera. Una vez dentro, disparó contra el conductor y huyó. El chofer, herido en el abdomen, fue trasladado al Hospital Nacional Sergio E. Bernales, donde permanece con pronóstico reservado.

Extorsionador finge ser pasajero y ataca a balazos a chofer de bus en Comas. (Video: Panamericana)

En el interior del bus quedó una carta extorsiva en la que se exigía a la empresa el pago de cupos bajo amenaza de nuevos atentados. Una semana antes, otro vehículo de la misma línea había sido atacado cuando se encontraba estacionado en su cochera. En ese caso no hubo heridos, pero también se dejó un mensaje intimidatorio.

La Policía inició las investigaciones para identificar a los responsables.

Ventanilla: colectivero asesinado en paradero

El tercer hecho se registró en Ventanilla. Un colectivero fue asesinado a balazos en el paradero Hogar, en la Panamericana Norte, cuando esperaba pasajeros en una zona de alta circulación vehicular.

Testigos relataron que se escuchó una ráfaga de disparos antes de que el atacante escapara a pie. El crimen ocurrió a pocos metros de una caseta de serenazgo y cerca de un colegio estatal, lo que generó alarma entre vecinos y comerciantes.

Choferes asesinados y heridos en
Choferes asesinados y heridos en distintos distritos. Foto: captura Exitosa

La víctima fue identificada como Cristopher López Pariona. Efectivos policiales acordonaron la zona y peritos de criminalística realizaron el levantamiento de evidencias, mientras representantes del Ministerio Público supervisaron las diligencias. Las primeras hipótesis apuntan a un caso vinculado al cobro ilegal que afecta al sector transporte.

Bandas criminales avanzan en medio de la tensión política

Los tres atentados, cometidos en distintos puntos de la capital en menos de un día, reflejan un patrón reiterado: amenazas previas, exigencias de pago y ataques directos contra conductores. La modalidad se repite con mensajes intimidatorios y violencia a plena luz del día.

Las empresas enfrentan la paralización de servicios, los trabajadores temen convertirse en el próximo blanco y las familias de las víctimas exigen justicia.