La experiencia del cliente hacia 2026: lo que las empresas aún no están leyendo

La tendencia muestra que los consumidores actuales escogen retirarse en silencio frente a malas experiencias, impulsando a las empresas a comprender mejor el recorrido emocional que viven sus usuarios a lo largo del proceso de compra

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El cliente actual evita los
El cliente actual evita los reclamos y se desconecta en silencio cuando la experiencia de compra resulta insatisfactoria.

El cliente de hoy no reclama como antes. No escribe correos largos ni espera respuestas eternas. Simplemente se va.

Y ese comportamiento, que muchas empresas todavía no saben leer, será uno de los grandes desafíos de la experiencia del cliente hacia 2026. Porque el cliente no avisa cuando se cansa. Se desconecta en silencio.

La pregunta ya no es por qué se van, sino por qué seguimos sin entender cómo viven realmente la experiencia.

El cliente cambió, pero muchas empresas no

Hoy el cliente compara menos precios y más experiencias. No espera perfección, espera coherencia. No exige milagros, exige que no le compliquen la vida. Según PwC, el 73 % de los consumidores considera que la experiencia es un factor decisivo al momento de elegir una marca, y más del 50 % deja de comprar tras una sola mala experiencia. Lo más preocupante es que la mayoría no lo comunica.

Hacia 2026, esta brecha se ampliará: clientes más conscientes y empresas que siguen interpretando señales equivocadas.

La tendencia hacia 2026 destaca
La tendencia hacia 2026 destaca la importancia de reducir la fricción emocional del cliente para generar mayores niveles de lealtad. (Fonacot)

Tendencia 1: menos fricción, más respeto

Durante años se habló de “optimizar procesos”. Hoy, el foco está en algo más profundo: reducir el desgaste emocional del cliente. El cliente no quiere repetir su historia. No quiere justificar su molestia. No quiere entender cómo funciona la empresa. Quiere algo mucho más simple: sentir que su tiempo y su problema importan. Para el cliente, todo se resume en una sola pregunta: ¿me ayudaron o me complicaron la vida?Las marcas que diseñen experiencias desde esta pregunta —y no desde su estructura interna— serán las que generen lealtad real.

Más del 50% de los
Más del 50% de los consumidores abandona una marca tras una sola mala experiencia, según el informe de PwC sobre experiencia del cliente. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Tendencia 2: la experiencia deja de ser solo digital

La tecnología seguirá avanzando, pero en 2026 la experiencia del cliente no se medirá por cuán digital es una empresa, sino por qué tan humana logra ser usando tecnología. El cliente no rechaza la automatización. Rechaza sentirse ignorado. Zendesk señala que el 68 % de los clientes acepta interactuar con bots, siempre que tenga la posibilidad de hablar con una persona cuando lo necesita. La experiencia no fracasa por la tecnología, fracasa cuando no hay empatía. La tendencia es clara:tecnología para agilizar, personas para conectar.

El 68% de los clientes
El 68% de los clientes acepta la automatización en la atención, siempre y cuando exista la posibilidad de contacto humano según Zendesk.

Tendencia 3: el liderazgo entra de lleno en la experiencia del cliente

Hacia 2026, la experiencia del cliente dejará de depender solo de áreas de servicio o atención. El liderazgo será un factor decisivo. ¿Por qué? Porque el cliente vive la experiencia a través de personas. Y las personas trabajan según cómo se sienten lideradas. Gallup lo confirma: los equipos bien liderados logran 21 % más rentabilidad y 17 % más productividad. Un colaborador desgastado difícilmente puede generar una experiencia positiva, por más procesos que existan. Las empresas que ya están dando el salto están formando líderes que entienden que su estilo impacta directamente en lo que vive el cliente, incluso cuando no tienen contacto directo con él.

Hacia 2026, la experiencia del
Hacia 2026, la experiencia del cliente se consolida como una estrategia de negocio, integrando datos, personas y emociones para construir relaciones duraderas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Tendencia 4: conocer al cliente más allá de la encuesta

Durante mucho tiempo se creyó que conocer al cliente era medir su satisfacción. Hoy sabemos que eso no alcanza. El cliente no siempre dice lo que siente. A veces no sabe explicarlo. A veces se cansa de hacerlo. Por eso, la tendencia fuerte hacia 2026 es pasar de medir opiniones a comprender experiencias:

  • observar comportamientos,
  • identificar fricciones invisibles,
  • entender emociones,
  • escuchar silencios.

Gartner señala que las empresas que logran interpretar necesidades no expresadas aumentan su fidelización hasta en un 20 %. Conocer al cliente ya no es preguntarle qué quiere. Es entender qué necesita, incluso cuando no lo verbaliza.

Los productos de Geco responden
Los productos de Geco responden a los requerimientos de profesionales, empresas y organismos para una eficiente atención al cliente (Getty)

Tendencia 5: coherencia total entre lo que se promete y lo que se vive

El cliente del futuro será implacable con las incoherencias. No tolerará discursos que no se reflejan en la experiencia real. Si una marca habla de cercanía, espera cercanía.Si promete agilidad, espera soluciones simples. Si habla de confianza, espera transparencia. Cuando esa coherencia no existe, el cliente se desconecta emocionalmente. Y ahí aparece el mayor riesgo: los indicadores pueden verse “bien” porque entran clientes nuevos, pero en silencio se van los que ya confiaban. Se cumple el presupuesto, pero se erosiona la fidelidad, y esa fuga no siempre aparece en los reportes.

Una empleada bancaria atiende con
Una empleada bancaria atiende con amabilidad a un cliente durante una operación en ventanilla, asegurando un servicio eficiente y seguro en una sucursal moderna. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La experiencia del cliente como decisión estratégica

Hacia 2026, la experiencia del cliente dejará de ser un “plus” y se consolidará como una decisión estratégica de negocio.

Las empresas que lideren serán las que:

  • diseñen experiencias de forma intencional,
  • conecten CX con cultura y liderazgo,
  • formen equipos preparados para escuchar y decidir con criterio humano,
  • y trabajen con metodologías que integren datos, personas y emociones.

No se trata de hacer más acciones. Se trata de hacer las correctas.

Muchas organizaciones tienen datos, pero no comprensión. Procesos, pero no experiencia. Indicadores, pero no vínculo. Ahí es donde una mirada experta y externa empieza a marcar la diferencia.

Un llamado a los líderes que miran al 2026

Si lideras una empresa o un área, vale la pena preguntarte hoy:

  • ¿Saben realmente cómo se sienten sus clientes?
  • ¿Están diseñando experiencias o solo apagando incendios?
  • ¿Sus líderes entienden el impacto que tienen en la experiencia del cliente?

La experiencia del cliente no se improvisa. Se diseña, se lidera y se sostiene. Y hacia 2026, las empresas que entiendan esto no solo venderán más: construirán relaciones que duren.