Minsa advierte sobre el incremento de enfermedades respiratorias en verano: ¿cómo prevenir infecciones y la tuberculosis?

Las autoridades sanitarias advierten que, durante los meses cálidos, la circulación de infecciones como la tuberculosis no disminuye, por lo que recomiendan mantener medidas preventivas para evitar su transmisión entre la población

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La fecha simboliza la estrategia
La fecha simboliza la estrategia internacional para erradicar la tuberculosis. Medidas preventivas, migración y VIH/sida son retos destacados en esta lucha de alcance global. (Andina)

El verano trae consigo una paradoja para la salud pública: aunque predominan las altas temperaturas, el número de enfermedades respiratorias tiende a aumentar en esta época del año. Según el Ministerio de Salud (Minsa), la ciudadanía debe extremar las medidas de higiene para prevenir la propagación de infecciones, con especial atención en la tuberculosis (TB), una de las afecciones más persistentes y peligrosas.

Durante los meses cálidos, la percepción general suele asociar el verano con una menor circulación de virus respiratorios. Sin embargo, el incremento de actividades sociales, la permanencia en espacios cerrados y la relajación de ciertos cuidados contribuyen a que enfermedades como la tuberculosis sigan circulando. El Minsa recuerda que, pese al clima, la prevención nunca debe relajarse, ya que la TB se transmite con facilidad por el aire.

Ante este contexto, las recomendaciones del Minsa se centran en mantener hábitos de higiene básicos. La institución subraya la importancia de medidas que ayuden a frenar la expansión de los contagios y destaca que un enfoque preventivo puede evitar complicaciones tanto en verano como en cualquier estación. La tuberculosis, al igual que otras infecciones respiratorias, requiere una vigilancia constante y el compromiso de toda la comunidad para evitar su propagación.

Tuberculosis, tos, síntomas - Perú
Tuberculosis, tos, síntomas - Perú - 23 de marzo (Anas Wayuu)

Claves para prevenir la tuberculosis

Una de las barreras más efectivas para evitar el contagio de tuberculosis es tan sencilla como cubrirse la boca y la nariz con el antebrazo o un pañuelo desechable al toser o estornudar. Esta práctica, que probó su eficacia durante la pandemia de AH1N1, debe convertirse en una norma diaria de convivencia para todos.

La Dra. Betty Huaroto Palomino, neumóloga del Hospital María Auxiliadora, resalta el impacto positivo de esta medida al reducir la dispersión de partículas infecciosas en el ambiente. El hábito de cubrirse correctamente no solo protege a quienes nos rodean, sino que también disminuye la posibilidad de que las bacterias responsables de la tuberculosis encuentren nuevos huéspedes.

Alerta por incremento de casos
Alerta por incremento de casos de tuberculosis en el Perú

La especialista también advierte sobre el uso del aire acondicionado en espacios cerrados. Según la Dra. Huaroto, “el uso descontrolado de aire acondicionado en espacios cerrados puede facilitar la dispersión de partículas infectantes, aumentando la contaminación bacteriana del ambiente”. Por ello, recomienda priorizar la ventilación natural y limitar el uso intensivo de aire acondicionado, sobre todo en lugares donde conviven varias personas.

La adecuada circulación del aire es fundamental para evitar que las bacterias y virus permanezcan en suspensión. Abrir ventanas y permitir el flujo cruzado de aire ayuda a mantener los ambientes más seguros, especialmente en hogares, oficinas y espacios públicos. El Minsa insiste en que la ventilación y la higiene son aliados insustituibles en la lucha contra las infecciones respiratorias.

Quiénes están más expuestos a la tuberculosis y cómo se transmite

Existen grupos poblacionales especialmente vulnerables ante la tuberculosis. La Dra. Huaroto identifica a los niños menores de cinco años y a los adultos mayores de 60 entre los sectores de mayor riesgo. Estas personas, por sus características inmunológicas, requieren una atención y protección adicionales.

El riesgo de transmisión se incrementa en entornos donde muchas personas conviven en espacios reducidos. Asilos, centros penitenciarios y lugares con alto hacinamiento son escenarios en los que la TB puede propagarse rápidamente. En estos contextos, la higiene y la ventilación adquieren un papel determinante para frenar la cadena de contagio.

Estudios sugiere que los pacientes
Estudios sugiere que los pacientes pueden crear resistencia a la isoniazida, antibiótico para tratar la tuberculosis. (Foto referencial: Difusión)

La tuberculosis se transmite principalmente por el aire. Al hablar, toser o estornudar, una persona infectada puede liberar bacterias que permanecen suspendidas y son inhaladas por quienes comparten el mismo ambiente. Por ello, la prevención en espacios cerrados y la detección temprana resultan fundamentales.

El diagnóstico precoz y el cumplimiento completo del tratamiento son las únicas vías eficaces para cortar la transmisión comunitaria. El Minsa ha reforzado la búsqueda activa de casos de tuberculosis mediante jornadas que utilizan tecnología avanzada, como los rayos X asistidos por inteligencia artificial. Este servicio, gratuito para la población, permite identificar de inmediato a los pacientes y garantizar que reciban atención antes de que la enfermedad evolucione o se disemine.