Papa León XIV recibe tapiz del Valle del Mantaro, obra textil andina que representa fe, identidad cultural y tradición ancestral peruana

La pieza textil representa el paisaje rural andino, con casas tradicionales, un riachuelo y el nevado Huaytapallana como símbolo espiritual de la sierra central

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Un tapiz del Valle del
Un tapiz del Valle del Mantaro fue entregado al papa León XIV durante la Visita Ad Limina Apostolorum realizada por los obispos del Perú en el Vaticano. Andina

El arte del Valle del Mantaro cruzó fronteras y protocolos para instalarse en uno de los espacios simbólicos más observados del mundo. En una escena que une tradición andina y liturgia universal, una pieza textil elaborada en la sierra central del Perú llegó hasta el Vaticano como gesto de fe, identidad y memoria colectiva. No se trató solo de un obsequio diplomático, sino de una representación concreta del trabajo artesanal que define a comunidades enteras.

El encuentro ocurrió en el marco de una agenda eclesial de alto nivel, donde los obispos peruanos sostuvieron reuniones con el papa León XIV. En ese contexto, un tapiz de lana, tejido en telar con técnicas ancestrales, ocupó un lugar destacado como símbolo del Valle del Mantaro y de su gente. La obra llevó consigo paisajes, saberes heredados y la voz silenciosa de generaciones dedicadas al oficio textil.

Detrás de la obra se encuentra Gabriela Maldonado Lazo, artesana de Hualhuas, localidad reconocida por su tradición textil. Su trabajo, realizado con lana y telar, sintetiza una herencia familiar marcada por la enseñanza y la perseverancia, rasgos que ahora encuentran visibilidad fuera del país.

Un tapiz del Mantaro en manos del papa

La pieza textil representa el
La pieza textil representa el paisaje rural andino, con casas tradicionales, un riachuelo y el nevado Huaytapallana como símbolo espiritual de la sierra central. Andina

El tapiz entregado al papa León XIV representa el paisaje rural del Valle del Mantaro mediante una composición que integra naturaleza y arquitectura andina. La pieza incluye un riachuelo de aguas claras, viviendas con techos de teja y el nevado Huaytapallana como referencia espiritual para las comunidades de la zona. La obra se confeccionó con técnicas ancestrales, respetadas en cada etapa del proceso.

Gabriela Maldonado Lazo pertenece a una familia de artesanos con varias generaciones dedicadas al telar. Su padre, el recordado maestro Faustino Maldonado, marcó su formación desde la infancia. Ese aprendizaje temprano permitió que la técnica se mantuviera fiel a los métodos tradicionales de Hualhuas, distrito del Valle del Mantaro conocido por su producción textil.

Al conocer el destino de su obra, la artesana expresó una emoción profunda. “Se me escarapeló el cuerpo; he sentido alegría y bendiciones de que nuestros trabajos, hechos con nuestras manos, lleguen y sean reconocidos a nivel mundial. Siempre le decía a mi papá: ‘¿Hasta dónde llegarán nuestros trabajos?’, y ya llegaron al Vaticano”, señaló. Para Maldonado, el reconocimiento se percibe como una señal favorable tanto para su familia como para su actividad económica.

El encargado de entregar el tapiz fue el arzobispo metropolitano de Huancayo, monseñor Luis Alberto Huamán Camayo. El prelado integró la comitiva de obispos del Perú que participó en la Visita Ad Limina Apostolorum, una reunión periódica que convoca a los representantes episcopales de cada país con el sumo pontífice y los organismos de la Curia Romana.

Durante este encuentro, Huamán destacó el trato recibido por parte del papa León XIV. “El papa nos ha acogido con mucha generosidad; nos ha escuchado y ha compartido su mirada sobre el país y los desafíos que debemos afrontar. Me encantó porque envió saludos al Perú refiriéndose a nosotros como sus hijos”, relató el arzobispo. El intercambio permitió abordar temas pastorales y sociales vinculados con la realidad nacional.

Al término de la audiencia, el arzobispo de Huancayo extendió una invitación directa al pontífice para visitar la zona central del Perú en un futuro viaje al país. Según recordó, esa región no recibe la visita de un papa desde la época del terrorismo, un periodo que marcó de manera profunda a las comunidades locales.

Reuniones y agenda pastoral

La presencia del arte textil
La presencia del arte textil y escultórico reafirmó el valor del patrimonio cultural peruano en espacios de alcance mundial. Andina

Además de la audiencia con el papa, los 46 obispos del Perú sostuvieron reuniones con diversos dicasterios de la Curia Romana. Estos encuentros buscaron fortalecer los lazos de comunión entre la Iglesia peruana y la Santa Sede, así como revisar aspectos vinculados con la labor pastoral en el país.

Monseñor Huamán resaltó el sentido colectivo de la visita. “Fue una expresión de la unidad del episcopado peruano; como hermanos nos acercamos al papa para manifestarle nuestra adhesión y comunión con la Iglesia que él preside”, afirmó. En las sesiones de trabajo, el arzobispo presentó temas relacionados con la pastoral juvenil en el Perú y asuntos de la Penitenciaría Apostólica.

Sobre el clima de diálogo durante las reuniones, el prelado subrayó la disposición al intercambio. “Hemos encontrado apertura para escucharnos y orientarnos; ha sido una oportunidad para dialogar sobre los retos de nuestra misión y las realidades de nuestras Iglesias locales”, puntualizó. En ese escenario, el tapiz del Valle del Mantaro quedó como testimonio visible de una identidad que dialoga con el mundo desde sus propias formas y saberes.