Confederación de Mototaxistas: cada semana mueren tres transportistas en Lima por ataques extorsivos

Representantes del gremio advierten que estos ataque antes se concentraban en zonas específicas ahora se han desplazado nuevamente a distritos densamente poblados como San Juan de Lurigancho

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Ataques, extorsiones y un plan pendiente: la crisis que enfrenta el mototaxi

Las víctimas olvidadas. El asesinato de un mototaxista en San Juan de Lurigancho, ocurrido el último sábado, volvió a colocar en primer plano la violencia que afecta a este sector del transporte. Un día antes, un colectivero había sido atacado en Huaycán, en un contexto que confirma que las extorsiones continúan golpeando con fuerza a quienes trabajan en las calles.

De acuerdo con los registros del gremio, los crímenes contra mototaxistas se han incrementado. La Confederación Nacional de Mototaxistas del Perú advierte que, en promedio, tres conductores mueren cada semana en Lima como consecuencia de ataques vinculados al cobro de cupos y amenazas criminales.

El presidente de la federación de mototaxistas, Mario Arce, sostiene que esta violencia tuvo un descenso temporal, pero ha vuelto a crecer en los últimos meses, especialmente desde inicios de este año. Según explica, los ataques que antes se concentraban en zonas específicas ahora se han desplazado nuevamente hacia distritos densamente poblados como San Juan de Lurigancho.

Mientras el plan de seguridad
Mientras el plan de seguridad no llega, los mototaxistas siguen muriendo en Lima

“Bueno, o sea, nuestra realidad de la estadística de tres muertos por semana a nivel de todo Lima. A mediados de 2025, fue bajando hasta enero de este año, que han comenzado con asesinar compañeros tanto en Breña; en San Juan de Lurigancho han comenzado a balear. Eso nos está demostrando que nuevamente ha, ha comenzado a resurgir esta violencia que en cierta manera se había moderado y se corrió en el sector más urbano y al resto del Cono Norte y del Cono Sur”, señaló a Panamericana.

Corredor Seguro y operativos policiales bajo observación

En medio de este escenario, las autoridades anunciaron a mediados de enero la implementación del llamado Corredor Seguro en Lima Norte, una iniciativa impulsada por la Municipalidad de Lima, la Policía Nacional y la ATU. El objetivo era reforzar la presencia policial en rutas críticas para proteger a transportistas y pasajeros.

Sin embargo, durante los recorridos realizados en este corredor, que se inicia en el distrito de San Martín de Porres, no se ha observado una custodia policial permanente, lo que ha generado dudas sobre su real funcionamiento. Para los transportistas, la falta de agentes visibles debilita la efectividad de una medida que fue presentada como clave para frenar los ataques.

Pese a ello, en las últimas horas la Policía logró frustrar un intento de atentado contra un bus de la línea 50 en San Juan de Lurigancho. Además, en Chorrillos se capturó a presuntos involucrados en el ataque a la empresa San Juanito. Estas acciones han sido valoradas por algunos gremios, aunque también se cuestiona que las capturas no siempre logran desarticular por completo a las organizaciones criminales que continúan extorsionando.

Tres muertes por semana: la
Tres muertes por semana: la violencia regresa con fuerza contra mototaxistas en Lima. Foto: captura Panamericana TV

Desde el sector transporte se insiste en que los operativos deben ir acompañados de una estrategia sostenida que permita seguir la cadena criminal y no solo detener a miembros aislados.

El plan de seguridad anunciado por José Jerí

Mientras los ataques continúan, el Ejecutivo mantiene pendiente la presentación del Plan Nacional de Seguridad Ciudadana, anunciado desde diciembre por el presidente de transición, José Jerí. El mandatario ha señalado que este documento será la base para enfrentar de manera integral a la criminalidad organizada y devolverle al país un rumbo claro en materia de seguridad.

El presidente José Jerí atribuyó
El presidente José Jerí atribuyó los avances en seguridad a las intervenciones en penales y el aumento de patrullajes, pero reconoció que persisten desafíos, especialmente en las zonas con mayores índices de homicidios. - Crédito: Presidencia

Según el propio Gobierno, el plan se encuentra en una etapa final de revisión y ajustes, y su entrada en vigencia permitiría articular mejor las acciones de prevención, control y persecución del delito. Desde el Ejecutivo se ha insistido en que se trata de una herramienta clave para enfrentar la ola de violencia que afecta a distintos sectores, incluido el transporte urbano.

El plan que hoy se intenta actualizar debió renovarse en 2023 y arrastra varios años de antigüedad. Su reformulación inconclusa deja al país sin una estrategia integral que articule prevención, inteligencia y fortalecimiento institucional.