“Me arranqué la piel”: El desgarrador testimonio de Jackeline Salazar sobre sus 11 días en manos de ‘El Monstruo’

Dos años después del operativo que la liberó, la empresaria rompe su silencio. Entre lágrimas, revela el horror psicológico que vivió bajo las órdenes de Erick Moreno Hernández y lo que siente con su extradición

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Jackeline Salazar fue una de las víctimas de El Monstruo. | Punto Final
Jackeline Salazar fue una de las víctimas de El Monstruo. | Punto Final

El tiempo parece haberse detenido para Jackeline Salazar. Aunque las cámaras de televisión mostraron su rescate en mayo de 2024 como un final feliz, la realidad puertas adentro ha sido una lucha constante contra los fantasmas de un cautiverio que duró once días. Tras la reciente extradición de Erick Luis Moreno Hernández, alias ‘El Monstruo’, la empresaria decidió hablar con Punto Final para revelar detalles inéditos y crudos de su tiempo en cautiverio.

El secuestro de Jackeline no fue un evento al azar; según las investigaciones, fue el quinto de seis golpes planificados por la organización criminal de Moreno Hernández. Mientras su familia lidiaba con las exigencias de dos millones de soles, ella se hundía en una desesperación que la llevó al límite de sus fuerzas mentales.

“Llegó un momento en el que dije: a partir de hoy, lo único que voy a hacer es intentar acabar con mi vida”, confesó. La desesperación alcanzó un punto de quiebre físico: la empresaria mostró las marcas que aún permanecen en sus brazos. No fueron causadas directamente por sus captores, sino por un acto de ansiedad extrema ante la falta de salida: “Yo me arranqué la piel con las uñas... ya no lo aguantaba más”.

Para la empresaria, la llegada de Erick Moreno Hernández al Perú no es solo un trámite judicial, es el reencuentro con el hombre que controló su vida sin siquiera estar presente físicamente en el lugar del cautiverio. “Durante once días, mi vida estuvo en manos de un hombre que solo veía a través de una pantalla, pero cuyo poder se sentía en cada amenaza”, relató.

Erick Moreno, alias 'El Monstruo', retornó al país extraditado desde Paraguay. | Punto Final
Erick Moreno, alias 'El Monstruo', retornó al país extraditado desde Paraguay. | Punto Final

Esa presencia invisible, pero absoluta, es lo que hoy genera en ella sentimientos encontrados tras la extradición. Por un lado, el alivio de ver al responsable en una celda de la Base Naval del Callao; por otro, el miedo persistente de que su red siga operativa. “Muchos lugares hablaban de que esto era armado, que era una cortina de humo. Definitivamente, él está siendo procesado por mi caso. Ya no sé qué más pruebas desean”, sentenció.

Uno de los puntos más reveladores es la reconstrucción del momento en que los agentes de la Dirincri irrumpieron en la casa de seguridad. Salazar desmintió la idea de una víctima pasiva y narró cómo, al escuchar el estruendo, luchó contra sus propias ataduras.

“Logré sacarme las zapatillas y corrí hacia la puerta. Yo no podía hablar, pero había un pestillo que había que moverlo. Comencé a moverlo con el hombro, con el hombro... hasta que logré abrir”, detalló. Ese esfuerzo físico fue el que finalmente permitió el ingreso de la policía. Sin embargo, el trauma fue tan inmediato que, al ver a los hombres encapuchados, su primer instinto fue retroceder, pensando que se trataba de un nuevo grupo de secuestradores.

A pesar de que el responsable directo ya se encuentra en manos de la justicia peruana, la tranquilidad sigue siendo inalcanzable. Salazar ha sido enfática en su pedido al Ministerio del Interior: necesita que su seguridad sea reforzada ahora que el proceso judicial entra en su etapa decisiva. “Siento que me quito un gran peso de encima al hablar, pero mi seguridad todavía no es suficiente. Mucha gente no va a querer que se sepa la verdad”, advirtió.