¿Pensando en alquilar otra casa? Una arquitecta revela los 10 gastos ‘ocultos’ que terminarás asumiendo si no revisas antes de firmar

La ausencia de una evaluación profesional puede generar desembolsos inesperados y comprometer tanto la seguridad física como la tranquilidad financiera de quienes arriendan un inmueble, según un análisis de Depalisto

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Sin evaluación profesional, los inquilinos
Sin evaluación profesional, los inquilinos pueden enfrentar pérdida de estabilidad económica y dificultades para negociar el precio del alquiler.

Firmar un contrato de alquiler sin verificar el estado real del inmueble puede tener efectos económicos directos sobre los inquilinos.

No realizar una inspección técnica previa al arrendamiento expone a pagos imprevistos por reparaciones, riesgos de seguridad y disputas contractuales, de acuerdo con un reciente análisis de Depalisto.

El alquiler sin revisión técnica aumenta los riesgos para inquilinos

Según la arquitecta Cinthya Vera, representante de la empresa especializada en inspecciones inmobiliarias en Lima, entre los errores más habituales se encuentra confiar en la apariencia superficial del departamento durante la primera visita.

Paredes recién pintadas o pisos renovados pueden ocultar filtraciones, problemas eléctricos o fallas sanitarias, explicó Vera a Infobae. Estos desperfectos solo se hacen visibles cuando ya se ha realizado la mudanza, lo que obliga a los inquilinos a asumir gastos que no estaban contemplados en el presupuesto inicial.

Paredes pintadas y pisos nuevos
Paredes pintadas y pisos nuevos pueden ocultar problemas graves como filtraciones, fallas eléctricas y deterioro sanitario en departamentos en alquiler.

El impacto económico se agrava cuando surgen fallas en las instalaciones eléctricas. Según el Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú, entre el 60% y el 70% de los incendios en viviendas del país se originan por instalaciones eléctricas en mal estado.

Por lo general, las fallas están relacionadas con cableados antiguos, materiales de baja calidad y ausencia de supervisión técnica. Asumir la reparación de estos sistemas puede representar un desembolso considerable para quienes alquilan, además de incrementar el riesgo de pérdida de bienes personales, explica.

El descuido de inspecciones al alquilar afecta la salud y economía familiar, según Depalisto

La presencia de humedad y moho constituye otro factor con impacto financiero y sanitario. Lima registra niveles de humedad superiores al 80% en varias épocas del año, lo que favorece la aparición de moho en paredes y techos, según indica Depalisto.

Estos daños, de acuerdo con la arquitecta, suelen requerir intervenciones costosas y pueden afectar la salud de los ocupantes, en especial niños y adultos mayores, lo que a su vez se traduce en gastos médicos adicionales.

La falta de documentación fotográfica
La falta de documentación fotográfica o inventarios precisos origina conflictos sobre reparaciones y responsabilidades al finalizar el contrato.

Otro problema frecuente es la ausencia de documentación adecuada sobre el estado del inmueble al momento de la entrega. Muchos inquilinos no realizan un inventario ni toman fotografías antes de ocupar la propiedad, acción que, según Vera, facilita disputas al finalizar el contrato.

“Sin una evaluación previa, es común que el arrendatario termine asumiendo reparaciones que no le corresponden”, señaló la especialista a Infobae.

Las instalaciones eléctricas deterioradas incrementan el riesgo de siniestros en alquileres

Depalisto sostiene que alquilar un inmueble sin información técnica precisa puede desestabilizar la economía personal y familiar de los inquilinos. Una inspección profesional permite identificar riesgos ocultos, negociar el precio del alquiler y evitar gastos repentinos por daños estructurales o de instalaciones.

Para Vera, contar con un informe técnico previo a la firma del contrato es una medida que protege tanto la seguridad como la inversión de quienes buscan alquilar.

La tendencia a omitir la inspección se observa especialmente en el sector de departamentos antiguos o remodelados sin control profesional, donde los problemas no detectados suelen trasladarse al inquilino. El desconocimiento técnico puede llevar a aceptar condiciones que resultan onerosas a mediano plazo, advirtió la representante de Depalisto.

"La prevención resulta clave para garantizar la estabilidad financiera y la tranquilidad de los arrendatarios", subrayó Vera. La lista de posibles problemas quedaría de esta manera:

  • Humedad y moho: Daños en paredes y techos que afectan la salud y requieren reparaciones costosas.
  • Instalaciones eléctricas en mal estado: Riesgo de cortocircuitos, accidentes e incendios, además de gastos por arreglos técnicos.
  • Filtraciones de agua: Agua que ingresa por techos o paredes, provocando daños estructurales y mobiliarios.
  • Problemas en instalaciones sanitarias: Fugas, cañerías rotas o mal funcionamiento de baños y cocinas que generan incomodidad y gastos extra.
  • Pisos y paredes en mal estado: Superficies que parecen nuevas, pero esconden daños estructurales o reparaciones mal hechas.
  • Plagas: Presencia de insectos o roedores, ocasionando molestias y posibles gastos en fumigación.
  • Deficiencias en ventilación o iluminación: Ambientes oscuros o con poca circulación de aire, que afectan la habitabilidad y el confort.
  • Ausencia de documentación del estado del inmueble: Falta de inventario o registro fotográfico que genera disputas al finalizar el contrato.
  • Materiales de baja calidad: Reparaciones hechas con insumos deficientes que requieren nuevos arreglos a corto plazo.
  • Deficiencias en la seguridad: Cerraduras, ventanas y accesos vulnerables que facilitan robos o accidentes.