Amenazas por WhatsApp y pagos mensuales: Policía detiene a presunto implicado en extorsión en Gamarra

La víctima denunció mensajes de muerte contra ella y su familia. El seguimiento policial permitió identificar y detener al titular de la cuenta bancaria usada para los cobros

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Amenazas por WhatsApp y pagos
Amenazas por WhatsApp y pagos mensuales: Policía detiene a presunto implicado en extorsión en Gamarra

Una nueva denuncia de extorsión vuelve a colocar al emporio comercial de Gamarra en el centro de una investigación policial. El caso se inició con mensajes intimidatorios enviados a una empresaria textil, a quien exigían pagos periódicos bajo amenazas directas contra su vida y la de su familia. La presión incluyó advertencias explícitas para evitar cualquier contacto con las autoridades.

La comerciante optó por comunicar lo ocurrido a la Policía Nacional del Perú y seguir las indicaciones de la División de Investigación de Extorsiones. Esa decisión permitió avanzar con una estrategia controlada que apuntó a identificar el destino del dinero exigido. La clave se encontró en los datos bancarios solicitados por la propia víctima a los extorsionadores.

Los mensajes, enviados mediante el aplicativo WhatsApp, detallaban montos y condiciones. Uno de ellos advertía: “Si denuncias normal, rompo chip y te voy a dejar un hijo muerto tirado en la calle”. Pese a ese escenario, la denuncia siguió su curso y dio paso a una operación que culminó con la detención del titular de la cuenta utilizada para los cobros.

Amenazas directas y pagos exigidos en Gamarra

La empresaria relató ante la Policía que las amenazas incluyeron advertencias de muerte y referencias a posibles ataques contra sus familiares. Según información policial, los extorsionadores condicionaban la tranquilidad de la víctima a la entrega de “cinco mil soles mensuales”. Los mensajes buscaban generar miedo y evitar cualquier acción legal.

Un agente explicó el contexto del caso al señalar: “Vía el aplicativo de WhatsApp, están amenazándola de muerte. Ahí hay atentar contra la vida de sus familiares y sus hijos, condicionando la entrega de cinco mil soles mensuales”. Esa información permitió a los investigadores trazar una línea clara entre los mensajes y la exigencia económica.

La estrategia policial consistió en permitir que la víctima solicitara los datos bancarios para un pago controlado. Esa acción abrió la posibilidad de rastrear la cuenta receptora y vincularla con una persona específica. La División de Investigación de Extorsiones desplegó personal especializado e inteligencia para ubicar al titular.

La cuenta bancaria como punto clave de la investigación

El seguimiento condujo hasta una cuenta bancaria que figuraba a nombre de Jorge Mauricio Revelo, de 24 años. La Policía ubicó al joven en el distrito de Ventanilla y ejecutó su detención. Un vocero policial detalló el operativo: “La Policía Nacional del Perú, al referir la víctima de extorsión que había realizado un pago, es que logramos ubicar al titular de la cuenta, desplegados con personal de inteligencia y logramos su captura”.

Durante la intervención, Revelo negó cualquier participación en la extorsión. Ante las preguntas de los agentes, respondió: “No, no sabía nada”. Cuando se le consultó si estaba seguro de esa versión, insistió: “Sí. Por el bien de mi hija. No sabía nada, jefe”. Pese a sus declaraciones, los investigadores confirmaron que a esa cuenta ingresaron no solo los depósitos vinculados a esta denuncia, sino otros montos de consideración.

Las conversaciones registradas por la Policía también revelaron inconsistencias en su versión. Al ser interrogado sobre el origen de la cuenta, señaló que la facilitó a una persona identificada solo por un nombre: “A la María”. Al solicitarle mayores datos, respondió: “No sé, solamente sé que ella se llama María”. Según su declaración, el motivo fue simple: “Porque le iban a depositar nada más”.

Advertencia policial sobre las cuentas receptoras

El jefe de la División Contra Extorsiones advirtió sobre la responsabilidad penal de quienes permiten el uso de sus cuentas bancarias para este tipo de delitos. En una declaración pública indicó que “los titulares de las cuentas bancarias receptoras de extorsiones también serán denunciados penalmente”. La Policía considera que esa participación facilita la comisión del delito.

Otro vocero reforzó el mensaje con una advertencia directa: “Estamos luchando también con las cuentas receptoras, con los monederos digitales, porque eso es cometer un delito. No es un juego. Las cuentas son personales”. Según explicó, prestar una cuenta implica una vinculación directa con la extorsión y con sus consecuencias legales.

El celular incautado durante la detención quedó bajo custodia para los peritajes correspondientes. La Policía busca establecer desde qué números se enviaron los mensajes intimidatorios y a qué otras cuentas llegó el dinero. “Este hombre ya se encuentra bajo investigación, al igual que los números desde los que se enviaban los mensajes extorsivos”, precisó una fuente policial.

La investigación continúa con el análisis de los movimientos financieros y las comunicaciones registradas en el equipo móvil. Para los agentes, ese material resulta clave para identificar posibles cómplices y determinar el alcance del esquema utilizado contra comerciantes del emporio de Gamarra.