
La infancia dentro del Imperio Inca no era solo un periodo de crecimiento, sino una etapa crucial en la formación de individuos fuertes y resistentes, alineados con las necesidades de su sociedad.
Desde el nacimiento hasta la adolescencia, los niños eran criados bajo un estricto código de costumbres, rituales y responsabilidades que los preparaban para la vida dentro del Tahuantinsuyo.
Nacimiento y primeros cuidados

Si bien los registros sobre el embarazo en la época incaica son escasos, los cronistas ofrecen algunos detalles sobre la forma en que las mujeres enfrentaban la maternidad.
Según el cronista español Bernabé Cobo, las futuras madres no abandonaban sus labores diarias durante la gestación y, antes del parto, acudían a las huacas para pedir a los dioses un alumbramiento sin complicaciones. Generalmente, daban a luz sin asistencia y, tras el nacimiento, la madre y el bebé realizaban un baño ritual en un riachuelo.
PUBLICIDAD
Por su parte, Garcilaso de la Vega documentó que, al nacer, los niños eran bañados con agua fría y a veces expuestos a la intemperie para fortalecer sus cuerpos. Se creía que esta práctica los volvía resistentes y aptos para el trabajo.
Además, sus brazos eran envueltos con telas para evitar que se volvieran “flojos”, asegurando así el desarrollo de una musculatura firme desde temprana edad.
Crianza y alimentación

Las madres incaicas evitaban cargar a sus hijos en brazos, incluso durante la lactancia, pues se creía que esto generaba dependencia. En su lugar, se sentaban junto a ellos y los amamantaban tres veces al día. Si la madre tenía suficiente leche, el bebé no consumía otro alimento hasta el destete, pues se consideraba una ofensa para la leche materna.
PUBLICIDAD
Para evitar que los niños exigieran ser cargados, se los colocaba en hoyos poco profundos en la tierra, donde podían moverse, jugar con pequeños objetos y fortalecer sus extremidades. Este método, además de estimular su independencia, impedía que se desplazaran libremente antes de haber adquirido las destrezas motoras necesarias.
Los primeros ritos: Rutuchikuy y Huarachicuy

El primer gran hito en la vida de un niño inca ocurría entre el primer y segundo año de vida, cuando se realizaba la ceremonia del Rutuchikuy. En esta ocasión, el tío más anciano cortaba el cabello y las uñas del infante, guardándolos cuidadosamente.
Este acto marcaba la transición a la siguiente etapa de la niñez y estaba acompañado de regalos simbólicos, como lana y alimentos, mientras se elevaban oraciones al sol para bendecir su futuro.
PUBLICIDAD
A los 14 años, los varones pasaban por la ceremonia del Huarachicuy, un rito de iniciación que los preparaba para la vida adulta. Mientras que para los plebeyos era un evento sencillo, para los hijos de la nobleza representaba una prueba de resistencia física y espiritual.
En Cusco, una vez al año, se celebraban sacrificios y competencias en las que los jóvenes debían demostrar su fortaleza. Como parte de este proceso, elaboraban chicha de maíz y ejecutaban la danza guerrera conocida como Warri, tras lo cual se les concedían las orejeras que los distinguían como hombres adultos.
PUBLICIDAD
Por su parte, las mujeres atravesaban el Kikuchikoy, ceremonia que coincidía con su primera menstruación. Durante tres días, la joven debía ayunar y mantenerse en aislamiento antes de ser presentada en un evento donde se le asignaban nuevas responsabilidades dentro de la comunidad.
Educación: un privilegio de casta

La educación en el incanato estaba estrictamente regulada según el origen social. El gobernante Inca Roca estableció las primeras escuelas para la élite, donde los sabios o amautas instruían a los hijos de los nobles en artes, ciencias y letras. Pachacútec amplió estas instituciones en Cusco, promoviendo el runasimi (quechua) como lengua oficial y consolidando un sistema educativo que fortalecía la cohesión política y cultural del imperio.
PUBLICIDAD
Para la nobleza, el inca mantenía en su palacio un espacio de enseñanza exclusivo, en el cual durante cuatro años se impartían conocimientos en religión, interpretación de quipus, administración y estrategias militares. Los hijos del pueblo, en cambio, aprendían el oficio de sus padres y tenían la obligación de ayudar en el hogar hasta los 25 años.
Las escuelas se dividían por género: en los Yachaywasi estudiaban los varones nobles, mientras que en los Acllawasi se formaban las mujeres escogidas, instruidas por las mamaconas en tejido, religión y preparación de ceremonias rituales.
Responsabilidades y juegos

Desde una edad temprana, los niños incas adquirían responsabilidades dentro de su comunidad. Eran agrupados en distintas categorías según su edad y participaban en labores como la agricultura, el pastoreo y el cuidado de sus hermanos menores.
PUBLICIDAD
El tiempo para el ocio era limitado, aunque se han encontrado evidencias de un juego llamado kiwi, que consistía en un cordel con tres ramales y bolillas en los extremos, posiblemente usado también para espantar aves en los sembríos.
El papel de la religión en la infancia
Dentro de la cosmovisión incaica, la infancia también tenía un papel en la esfera religiosa. En ocasiones, ciertos niños eran escogidos para sacrificios en honor a los dioses, un acto que buscaba aplacar la ira divina o asegurar favores para la comunidad.
Este destino recaía sobre infantes de particular belleza o linaje, quienes eran preparados durante meses antes de ser llevados a su destino final.
Los maestros de la sabiduría en el Imperio inca
En el Tahuantinsuyo, la educación de la nobleza estaba en manos de los amautas, sabios escogidos por su vasto conocimiento en ciencias, religión, historia, matemáticas y estrategia militar. Su enseñanza era oral, y los jóvenes debían memorizar cada lección con gran disciplina.
PUBLICIDAD
Además de educadores, los amautas tenían autoridad para castigar a sus alumnos si era necesario. Sin embargo, si abusaban de su poder, también eran sancionados.
Más Noticias
Magaly Medina sorprendida con el cambio de vida de Sheyla Rojas tras regresar al Perú: “Volvió al rico canje, ya no hay provedor”
La conductora comparó las nuevas historias de la influencer con la vida de lujos que mostraba en Guadalajara y aseguró que ahora volvió a las colaboraciones comerciales durante su paso por el norte del país

¿Ethel Pozo en ATV? Magaly Medina sorprende con inesperada respuesta: “No me molestaría verla en ATV, sería un ‘señito’ reloaded”
Tras la entrevista que dio tanto de qué hablar, la conductora sostuvo que la presentadora mostró una versión más auténtica frente a cámaras, una que incluso podría abrirle puertas para un nuevo proyecto en ATV. “La gente la ha redescubierto”

¿Magaly Medina y Gisela Valcárcel juntas? La conductora no descarta un histórico encuentro: “La televisión es una caja de sorpresas”
Tras la visita de Ethel Pozo a su set, la conductora admitió que el futuro puede dar giros inesperados y sorprendió al no descartar un cara a cara con la popular Señito

La Tinka hoy 15 de julio: consulta los números ganadores y el pozo acumulado
La Tinka celebra dos sorteos a la semana, todos los domingos y miércoles, después de las 20:30 horas. Descubra si se rompió el pozo millonario

Científicos de Perú, EE. UU., México y Canadá exploran en Talara uno de los sitios paleontológicos más importantes del Perú
Además del trabajo de campo, la iniciativa incluye actividades educativas y la formación de estudiantes junto a investigadores de instituciones de cuatro países

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD


