Avión choca con un ave en Panamá; pilotos ya habían advertido del riesgo

La aeronave, con 60 pasajeros a bordo y destino a Bogotá, regresó al aeropuerto de Tocumen sin inconvenientes

El Aeropuerto Internacional de Tocumen mantiene procedimientos de vigilancia y dispersión de aves para reducir los riesgos durante las operaciones aéreas. Cortesía
El Aeropuerto Internacional de Tocumen mantiene procedimientos de vigilancia y dispersión de aves para reducir los riesgos durante las operaciones aéreas. Cortesía
Guardar

Un avión de Avianca con 60 pasajeros a bordo tuvo que regresar al Aeropuerto Internacional de Tocumen, en Panamá, después de impactar un ave durante el despegue hacia Bogotá, Colombia.

El incidente, ocurrido el miércoles 28 de octubre, vuelve a poner en discusión los riesgos que representa la presencia de fauna silvestre en las inmediaciones de las pistas.

PUBLICIDAD

La Autoridad Aeronáutica Civil (AAC) informó que el vuelo AVA 061 reportó el impacto aproximadamente a las 5:00 de la tarde, poco después de abandonar la terminal aérea. Ante esta situación, el piloto decidió retornar como medida preventiva y realizó el aterrizaje sin inconvenientes, mientras se activaban los protocolos de seguridad correspondientes.

El comunicado oficial no precisó si la aeronave sufrió daños materiales o afectaciones en sus motores, ni detalló las condiciones en que continuaría el viaje. Sin embargo, el episodio ocurrió durante un período en el que las autoridades aeronáuticas habían advertido sobre el incremento de aves migratorias en el espacio aéreo panameño.

PUBLICIDAD

Una aeronave de Avianca que transportaba 60 pasajeros hacia Bogotá tuvo que regresar al Aeropuerto Internacional de Tocumen después de impactar un ave durante el despegue. crédito Avianca-archivo
Una aeronave de Avianca que transportaba 60 pasajeros hacia Bogotá tuvo que regresar al Aeropuerto Internacional de Tocumen después de impactar un ave durante el despegue. crédito Avianca-archivo

El pasado 1 de septiembre, la AAC emitió un aviso preventivo sobre la migración de aves rapaces, fenómeno que comienza ese mes y se extiende hasta diciembre. La entidad solicitó a pilotos y operadores extremar las precauciones durante los vuelos y reportar cualquier impacto o incidente relacionado con fauna en los aeródromos y sus alrededores.

La comunicación también recordó la importancia de notificar estos acontecimientos mediante los formularios oficiales de seguridad operacional, para facilitar su seguimiento y análisis. La advertencia coincidió con el inicio de uno de los períodos de mayor movimiento de aves, cuando numerosas especies atraviesan el territorio panameño durante sus desplazamientos estacionales.

El riesgo aviario en Tocumen no es desconocido. La información aeronáutica oficial identifica concentraciones de gallinazos, gavilanes, garzas y otras especies en las proximidades del aeropuerto, particularmente durante el amanecer y el atardecer. Las aves carroñeras también presentan actividad cerca del mediodía, cuando aprovechan las corrientes térmicas para elevarse sobre las pistas y zonas de aproximación.

Los registros identifican sectores de mayor concentración cerca de la desembocadura del río Tocumen y áreas de manglares, además de zonas industriales próximas a las operaciones aeroportuarias. Durante los períodos migratorios de febrero a abril y septiembre a diciembre, distintas especies atraviesan corredores aéreos cercanos a la terminal.

La acumulación de residuos orgánicos en terrenos cercanos al aeropuerto favorece la presencia de aves carroñeras que pueden interferir con las operaciones. Cortesía-Tocumen
La acumulación de residuos orgánicos en terrenos cercanos al aeropuerto favorece la presencia de aves carroñeras que pueden interferir con las operaciones. Cortesía-Tocumen

Para reducir estos riesgos, Tocumen cuenta con procedimientos de vigilancia y control de fauna en sus instalaciones, según la documentación aeronáutica publicada por la AAC. El personal especializado realiza inspecciones frecuentes en pistas, calles de rodaje, plataformas y áreas perimetrales, con el propósito de detectar concentraciones de aves y vigilar sus desplazamientos.

Entre las medidas documentadas figura el uso de equipos pirotécnicos para ahuyentar y dispersar aves, además de la comunicación permanente con la torre de control. Cuando se detectan concentraciones que pueden comprometer las operaciones, se advierte a los pilotos y pueden emitirse avisos aeronáuticos para reforzar las precauciones.

Estas técnicas buscan alejar a los animales de las zonas de mayor riesgo, sin que necesariamente impliquen su captura o eliminación. Sin embargo, los procedimientos de dispersión deben complementarse con medidas ambientales que reduzcan los factores de atracción, especialmente la disponibilidad de alimentos, agua y refugio en las proximidades aeroportuarias.

Uno de los principales problemas identificados es la acumulación de basura en terrenos cercanos a Tocumen, donde los desperdicios orgánicos atraen gallinazos y otras especies carroñeras. La presencia de estos animales representa un riesgo para las aeronaves, especialmente durante las maniobras de despegue y aterrizaje, cuando operan a menor altura.

Entre septiembre y diciembre, Panamá registra el desplazamiento de numerosas especies migratorias, lo que exige reforzar la vigilancia en las rutas utilizadas por las aeronaves. Cortesía Tocumen
Entre septiembre y diciembre, Panamá registra el desplazamiento de numerosas especies migratorias, lo que exige reforzar la vigilancia en las rutas utilizadas por las aeronaves. Cortesía Tocumen

La preocupación también fue planteada recientemente por la Unión Panameña de Aviadores Comerciales (UNPAC), que solicitó reforzar las medidas preventivas y correctivas en Tocumen. Mediante una comunicación enviada el 2 de septiembre de 2026 y recibida el día 10, el gremio advirtió sobre el incremento previsible del peligro aviario durante la temporada migratoria.

La organización recordó que desde 2025 había expresado inquietudes por la presencia de aves en las áreas próximas a las pistas, así como por las condiciones ambientales que favorecen su concentración. Entre los factores señalados figuran drenajes deficientes, charcos, vegetación y acumulaciones de basura que atraen insectos, roedores y gallinazos.

UNPAC recomendó garantizar personal capacitado, vehículos y equipos para las labores de dispersión, además de mantener una adecuada gestión de la vegetación y los residuos. También solicitó fortalecer la coordinación entre las áreas de Gestión de Fauna, Operaciones, Mantenimiento y Seguridad Operacional, con seguimiento permanente de los riesgos identificados.

Panamá dispone además de una Red de Advertencia Temprana para el seguimiento de aves migratorias, que permite recopilar información sobre avistamientos y desplazamientos en distintas regiones. Este mecanismo busca anticipar posibles concentraciones de fauna y facilitar que los pilotos y los servicios de tránsito aéreo adopten precauciones.

Dos hombres con camisas de piloto y auriculares están sentados en los asientos de una cabina de avión. Se ven los paneles de control e instrumentos.
La Unión Panameña de Aviadores Comerciales solicitó fortalecer los controles preventivos ante el incremento previsible de aves durante la temporada migratoria. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los impactos con aves, conocidos como bird strikes, pueden provocar daños en motores, parabrisas y otras partes de las aeronaves, dependiendo de las características del encuentro. Aunque muchos incidentes no ocasionan consecuencias graves, representan un peligro operacional que requiere medidas preventivas y procedimientos de respuesta claramente establecidos.

El regreso del vuelo de Avianca concluyó sin inconvenientes, de acuerdo con la Autoridad Aeronáutica Civil, que reiteró su compromiso con la protección de pasajeros y operaciones. El caso vuelve a destacar la importancia de mantener controles efectivos de fauna y eliminar los vertederos clandestinos, particularmente durante los meses de mayor actividad migratoria.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD