Educación dual: ¿por qué esperar a terminar el secundario?

Un joven que desee aprender una profesión debería poder encontrar en la secundaria una opción que responda a ese interés, sin que su elección sea considerada una aspiración menor que la de quien desea ingresar a la universidad

Educación dual Alemania
Es necesario promover la articulación entre instituciones de educación secundaria y sectores de la producción y el trabajo
Guardar

En septiembre pasado, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y el ministro de Educación y del Mérito de Italia, Giuseppe Valditara, firmaron un acuerdo de cooperación en formación técnica y profesional. Como señala una nota de Infobae del 7 de octubre, en ese marco se prepara la puesta en marcha en Salta de tres tecnicaturas inspiradas en los ITS Academy italianos, cuyo inicio está previsto para marzo de 2027.

Las carreras tendrían dos años de duración y estarían orientadas a energías renovables, maquinaria pesada para la minería y mantenimiento de equipamiento médico de alta complejidad. Participan de la iniciativa las universidades Nacional y Católica de Salta, junto con empresas de la región. Los estudiantes combinarían clases con prácticas en empresas, cuyos profesionales también participarían en la enseñanza. Es claro que es una muy buena noticia, pues les permitiría aprender una profesión en contacto con quienes la ejercen.

PUBLICIDAD

Combinar los estudios con el aprendizaje en una empresa es la característica central del sistema de educación dual alemán, que ofrece una alternativa de formación profesional dentro de la educación secundaria. Los jóvenes alternan sus estudios en la escuela profesional con el aprendizaje en una empresa, la cual asume responsabilidades en su educación. No se trata de pasantías ocasionales.

Existe, sin embargo, una diferencia importante entre ambas experiencias, pues los ITS Academy italianos pertenecen a la educación superior y las tecnicaturas previstas en Salta exigirían haber terminado la secundaria. Por lo tanto, aunque combinan estudios con formación en empresas, no constituyen una alternativa para quienes cursan nuestra escuela media.

PUBLICIDAD

Por cierto, la Cámara de Industria y Comercio Argentino-Alemana ya articula la formación en empresas con las clases que se dictan en el Centro de Capacitación Profesional del Instituto Ballester. También en este caso se exige haber terminado la secundaria.

En mayo pasado publiqué en este mismo espacio una nota titulada Educación dual: la libertad de elegir otro camino. En ella, retomo una propuesta que he desarrollado en numerosas columnas a través de los años: un joven que desee aprender una profesión debería poder encontrar en la secundaria una opción que responda a ese interés, sin que su elección sea considerada una aspiración menor que la de quien desea ingresar a la universidad.

La formación dual podría darle esa oportunidad, sin privarlo de los conocimientos que la escuela debe brindarle. También debería conservar la posibilidad de cambiar de orientación, pues las preferencias de un adolescente no tienen por qué mantenerse durante toda su vida.

Por cierto, el proyecto de Ley de Libertad Educativa contempla trayectorias secundarias diversas y la articulación de las escuelas con el mundo del trabajo, lo cual podría favorecer el desarrollo de propuestas de estas características en distintas regiones del país, según las particularidades de cada una de ellas.

La decisión de avanzar con las tecnicaturas en Salta es una muy buena noticia. Sería fantástico que representase un paso significativo hacia el desarrollo de la educación dual en la secundaria en nuestro país. Para muchos jóvenes, aprender una profesión mientras cursan su educación secundaria podría constituir una elección de vida más acorde con sus aptitudes, gustos y necesidades, sin impedirles continuar estudiando.