
La industria automotriz ya no gira únicamente en torno a motores y transmisiones. Hoy, el código es el nuevo combustible. Los vehículos están siendo rediseñados desde el silicio, y en esta revolución, los protagonistas son los vehículos definidos por software (SDV) y la inteligencia artificial (IA). Esta transformación no es un proyecto a futuro: ya está en marcha.
Según el informe Automotive in the AI Era, publicado por el IBM Institute for Business Value, más del 50% de los ingresos del sector automotriz provendrán de software y servicios digitales hacia 2035. No hablamos solo de asistentes virtuales en el auto, sino de mantenimiento predictivo, actualizaciones OTA (over the air) y experiencias digitales completamente nuevas para el conductor. Es un cambio de paradigma: el vehículo ya no es únicamente un medio de transporte, sino una plataforma tecnológica en constante evolución.
PUBLICIDAD
Los SDV autónomos ya no solo se conducen solos, sino que también aprenden, se adaptan y se actualizan. Equipados con IA, combinan el poder del procesamiento en la nube con el edge computing, lo que les permite responder en tiempo real a su entorno y evolucionar con cada kilómetro recorrido. Esto no es ciencia ficción: es una realidad que ya empieza a materializarse. En este nuevo modelo, las funciones del vehículo se activan o mejoran mediante software, lo que habilita modelos de negocio completamente nuevos, como suscripciones para conducción asistida premium, entretenimiento inmersivo o mapas avanzados.
Más del 50% de los ingresos del sector automotriz provendrán de software y servicios digitales hacia 2035
Los datos lo confirman: IBM encuestó a más de 1.300 ejecutivos de la industria automotriz, y el 79% espera avances significativos en SDV en los próximos tres años. El 76% considera que la IA será clave para lograrlo. Además, se proyecta un aumento del 22% en el valor percibido de los productos gracias a la IA, y del 37% en los servicios digitales. Incluso se estima que las funciones autónomas generarán ingresos mensuales de hasta 269 dólares por vehículo. Por si fuera poco, la IA generativa podría mejorar la productividad en el desarrollo de software para vehículos en un 40% en los próximos años.
PUBLICIDAD
El caso de Honda es un ejemplo concreto de lo que ya es posible. La automotriz aplicó IA generativa para capturar el conocimiento de sus ingenieros expertos y transformarlo en modelos reutilizables. Así, logró reducir de tres años a uno el tiempo de modelado de documentación técnica, y mejorar en un 50% la eficiencia en planificación y gestión.
Sin embargo, no todo es entusiasmo. El 74% de los ejecutivos reconoce que la transición hacia una cultura centrada en software no será fácil. La falta de talento especializado en IA y la fuerte herencia mecánica del sector son obstáculos que no se pueden ignorar. Por eso, el informe hace un llamado claro: invertir en la formación de talento digital, desarrollar ecosistemas abiertos entre fabricantes, proveedores y concesionarios, implementar estrategias híbridas de IA tanto en el vehículo como en la nube, y acelerar las actualizaciones OTA para mantener los vehículos siempre actualizados.
PUBLICIDAD
La electrificación, la autonomía y el software no solo están redefiniendo el negocio automotriz, sino también la manera en que nos movemos. Estamos en camino hacia una movilidad más segura, accesible y sustentable. Los autos dejarán de ser simples medios de transporte para convertirse en asistentes inteligentes que evolucionan junto a sus conductores.
Como bien dice el informe: “la IA no es el destino, es el motor que llevará a la industria automotriz hacia nuevas formas de movilidad”. Y ese viaje, ya comenzó.
PUBLICIDAD
El autor es director de la carrera Ingeniería Informática de la Universidad Austral
Últimas Noticias
La educación sexual es un derecho: el Perú no debe retroceder
En un país donde la violencia contra mujeres y niñas sigue siendo alarmante, formar en igualdad de género y en relaciones no violentas constituye una medida preventiva imprescindible

Una reciente norma de la CNV reabrió un debate en el mercado: ¿puede usarse una cuenta de inversión para evitar el impuesto al cheque?
El reciente cambio regulatorio impulsó nuevas interpretaciones sobre cómo las empresas pueden gestionar cobranzas y pagos, mientras parte del sector advierte sobre potenciales riesgos tributarios ante el uso extendido de estas cuentas

La inteligencia artificial ya entró en la escuela: qué mirar antes de celebrar la innovación
¿Saben las familias cuándo una herramienta de IA interviene en una tarea, corrección, recomendación de apoyo o evaluación escolar? Deberían saberlo

Enorme irresponsabilidad
Los salarios no aparecen por voluntad política. Dependen de productividad, inversión, capital y tecnología

¿Qué es el “Propósito” y por qué importa?
No es un lujo introspectivo sino una necesidad práctica. Pero definirlo es tan necesario como difícil



