
Esta semana se produjo un cruce de declaraciones entre Mercado Libre y el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, por la aplicación del impuesto sobre los ingresos brutos a los préstamos otorgados por la plataforma.
El mandatario provincial justificó la decisión de gravar los préstamos, tanto los bancarios como los otorgados por Mercado Libre, con una tasa de ingresos brutos del 9% (la más alta del país) con una serie de declaraciones que muestran su falta de conocimientos sobre temas económicos.
- “No vinimos a financiar la especulación. Vinimos a defender la producción y el trabajo en Santa Fe”. El primer error es que la especulación no es algo malo. Todas las personas especulan todo el tiempo. El mismo gobernador, seguramente, estaba especulando en conseguir más votos con esta declaración. O cualquiera especula en llevar el paraguas o no llevarlo si tiene dudas sobre si va a llover. Independientemente de esta confusión semántica, la segunda parte de la declaración no tiene nada que criticar, salvo que erra en las herramientas para lograrlo. Veamos como siguió.
- ¨… la tasa del 9 % de Ingresos Brutos, es un esquema fiscal diferencial que busca desalentar la especulación financiera y redirigir los recursos hacia sectores que generan empleo y valor agregado¨. Aquí muestra otro error. La tasa del 9% sobre los préstamos lo que logra es encarecer el crédito que toman aquellos que quieren producir. El crédito es necesario para la inversión y la inversión es imprescindible para generar trabajo. Pullaro ve la consecuencia inmediata, que es que los bancos tendrán que pagar más impuestos, pero no ve las no tan inmediatas que son créditos más caros, menos producción y menos trabajo para los santafesinos.
- Y para terminar: “Los recursos que recaudamos cobrando más a quienes hacen negocios prestando plata, los volcamos al sector productivo. De ahí salen las líneas de crédito con tasas subsidiadas, los programas de asistencia a pymes, al campo, a la industria y todas las políticas públicas que acompañan el desarrollo real de Santa Fe”. Esta declaración es un sinceridicio. Grava, es decir hace más caro, el crédito ¡para luego subsidiar el crédito! ¿No es que era algo malo prestar plata? ¿Por qué subsidiarlo entonces? Otro ejemplo más de la fatal arrogancia, tan bien definida por Hayek, donde los burócratas creen que saben hacer mejor las cosas que quienes arriesgan su capital y pellejo todos los días. Los subsidios favorecen a unos pocos elegidos, pero el crédito se encarece para todos los demás.
Para terminar, Pullaro fue elegido probablemente por su trabajo como ministro de Seguridad y su lucha contra la mafia de Los Monos. Nadie conoce todo. Pero el sabio sabe buscar asesoramiento en aquellos temas que no entiende en vez de dejar patente su ignorancia. Pullaro debería seguir este consejo en vez de tomar medidas que piensa que van hacia un lado cuando, en realidad, van exactamente para el lado contrario.
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