
Una de las primeras movidas del actual Gobierno fue la reestructuración del Poder Ejecutivo. Ya en diciembre de 2023 se unificaron ministerios, quedando solamente nueve, dos de los cuales fueron eliminados posteriormente, pero, a mediados de 2024, se creó el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, quedando una estructura de ocho ministerios en la actualidad.
Además de este agrupamiento de ministerios, hubo también una importante reestructuración de los organismos (descentralizados y/o desconcentrados), que fueron relocalizados bajo otras órbitas y algunos (cinco) desaparecieron.
En los organismos descentralizados, el 50% de la reducción (15.635 puestos) se concentra en ARCA, Anses, Conicet y AABE
¿Qué pasó tras todos estos cambios?
Tomando el Poder Ejecutivo Nacional (Administración centralizada, y organismos descentralizados / desconcentrados -que conforman en conjunto la Administración Pública Nacional- y empresas y sociedades públicas), el empleo cayó 14,7% a lo largo de los últimos 18 meses, lo que representa un recorte de 50 mil puestos de trabajo.

El mayor ajuste en términos porcentuales corresponde a las Empresas y Sociedades Públicas (15,3%), representó un 33% del total de puestos eliminados.
La Administración Pública Nacional (APN) puede dividirse en tres: Administración central (Presidencia, Ministerios y Jefatura de Gabinete), Administración descentralizada y administración desconcentrada y otros entes.
Desagregando la APN, donde la caída del empleo fue de algo más de 33 mil puestos, la Administración Central aportó el 44% de los puestos eliminados a pesar de solo representar un 21% del empleo en la APN. En la Administración descentralizada, por su parte, la reducción fue del 11%, pero aportó el 46% de la disminución del empleo en la APN.
El mayor ajuste en términos porcentuales corresponde a las Empresas y Sociedades Públicas (15,3%), representó un 33% del total de puestos eliminados
En los organismos descentralizados, el 50% de la reducción (15.635 puestos) se concentra en ARCA (ex AFIP), Anses, Conicet, AABE (Agencia de Administración de Bienes del Estado) y los cuatro organismos que fueron suprimidos (Inadi, el Instituto Nacional de la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena, el Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento y la Agencia Nacional de Laboratorios Públicos).
Las áreas que más se achicaron
Con relación al tamaño, las estructuras que más se redujeron en términos porcentuales fueron: la Junta de Seguridad en el Transporte (44%), el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (40%), el Hospital Nacional en Red Especializado en Salud Mental y Adicciones “Licenciada Laura Bonaparte” (39%), el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) y Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (ambos 37 por ciento).

En el caso de la Administración desconcentrada y demás entes públicos, se destaca el ajuste en el Incaa, donde el empleo se redujo a la mitad y el cierre de la Comisión de Comercio Exterior.
En las Empresas y Sociedades del Estado, el 50% de la reducción del empleo se concentra en el Correo Argentino (donde la reducción representa el 9,3% de su planta), Operadora Ferroviaria (11,5% de la ocupación de la empresa) y Aerolíneas Argentinas (donde la reducción alcanzó al 10,5% del personal de la aerolínea).
Si bien el avance en el ajuste del empleo en la Administración Pública Nacional y Empresas Públicas resulta notable, hay que recordar que esto representa menos de un tercio del empleo del Sector Público Nacional, que incluye, además, las Fuerzas Armadas, las universidades nacionales, y los demás poderes del Estado (Legislativo y Judicial). Y menos de un 10% del empleo público total, que incluye casi 3 millones de cargos en Provincias y Municipios.
La autora es Economista de FIEL. Esta columna se publicó en Indicadores de Coyuntura 675 de FIEL
Últimas Noticias
Cuando la ofensa se convierte en crimen
Las malas ideas se combaten con mejores argumentos, con debate público, con educación y con crítica social. Nunca con prisión

No hay plata
Una lectura de los planes de gobierno revela que los candidatos viven en un Perú de fantasía, donde los recursos del Estado no se acaban

Ley Rodrigo: para que las cárceles dejen de ser call centers del delito
La propuesta, que se basa en un caso reciente de un soldado que se suicidó en la Quinta de Olivos, busca restringir las comunicaciones en las unidades penales y plantea retirar los dispositivos

“No hay guerra santa ni guerra justa”, dijo Francisco: hay mucho petróleo en juego
Un análisis de los conflictos armados recientes en Medio Oriente y su impacto humanitario, abordando el papel de la religión, el derecho internacional y los intereses geopolíticos en la región




