Argentina en tiempos de Zeitenwende

El Día de la Unificación de Alemania nos invita a pensar en un replanteo estratégico de una relación productiva de complementariedad que hace a la historia de ambas naciones

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La fecha es una oportunidad que refuerza la relación entre Argentina y Alemania REUTERS/Lisi Niesner/File Photo
La fecha es una oportunidad que refuerza la relación entre Argentina y Alemania REUTERS/Lisi Niesner/File Photo

La complejidad del escenario global actual se caracteriza por un multipolarismo - frágil, con tendencia a devenir en una bipolarismo anacrónico o a una polarización que exacerbe procesos de desindustrialización, desglobalización, desacoplamiento, desdolarización, y crisis de deuda. “Holiday from history is over”, los últimos 40 años de “gran moderación” finalizaron - el tiempo marcado desde la caída del muro de Berlín finalizando la guerra fría y el sistema bipolar, dando paso a un auge de la globalización, del comercio internacional y de las instituciones globales clásicas: ONU, OMC, OMS, FMI. Hoy nos vemos confrontados por inestabilidad e incertidumbre: la creciente rivalidad Occidente y Oriente; transición energética ligada a la crisis climática; una aceleración del cambio tecnológico que está reconfigurando las finanzas internacionales y la forma de hacer negocios en un nuevo mundo tecnopolar.

En consecuencia, en un entorno internacional caracterizado por una “recesión geopolítica”, en el cual los centros de poder se tornan cada vez más difusos, cualquier alineación que Argentina adopte con respecto a una u otra posición conlleva oportunidades y costos que requieren una ponderación sumamente cuidadosa. Hoy en día, el mayor “riesgo político” a nivel global se encuentra estrechamente relacionado con las externalidades resultantes de las tensiones bilaterales entre Washington y Pekín, y la Guerra en Ucrania.

En este escenario en materia de política exterior no hay lugar para posiciones grises ni excesivamente sofisticadas, son necesarios posicionamientos claros acorde a los intereses nacionales más genuinos.

La relación bilateral Argentina - Alemania es una oportunidad para un posicionamiento internacional basado en el fortalecimiento del Multilateralismo y la diversificación de origen de insumos críticos

Alemania, como potencia media y primer inversor de la Unión Europea en nuestro país, representa una de las claves para una inserción argentina en un esquema multipolar ligado al desarrollo de nuestro potencial. Así lo entiende el gobierno del Canciller Federal Olaf Scholz, quien ha demostrado de modo sostenido interés en profundizar una asociación estratégica 4.0 de naturaleza productiva.

Argentina y el Zeitenwende

Vivimos en un mundo multipolar. Esto significa que necesitamos encontrar nuevas formas de relacionamiento, de trabajar juntos internacionalmente, nuevas y genuinas asociaciones”, transmitió Olaf Scholz hace pocos días en el marco del Diálogo Global de Berlín.

La política exterior alemana post invasión a Ucrania recibe el nombre de Zeitenwende (Cambio en el Paradigma de los Tiempos) articulándose en tres pilares ligados con un fortalecimiento del multilateralismo frente a una mundo que vuelve a bipolarizarse: i. La construcción y constante fortalecimiento de la UE; ii. El Fortalecimiento de la relación transatlántica con EEUU; iii. Un “de-Risking” para evitar dependencias con foco en el desarrollo de nuevas asociaciones internacionales revirtiendo la lógica cerrada de autonomía planteada por el Pacto Verde Europeo.

El impacto del Zeitenwende en las relaciones económicas internacionales se traduce en el replanteo de las cadenas globales de valor luego de la dependencia y corte del gas ruso, acelerando la transición hacia una economía baja en carbono, aunque no ligado exclusivamente a dicho sector. Argentina se posiciona en el mapa internacional por su potencial para integrarse al reordenamiento de las cadenas globales de valor, en donde se prioriza la diversificación de proveedores estratégicos integrando a países “like minded”.

Embajador Fernando Brun durante la presentación de sus cartas credenciales ante Frank-Walter Steinmeier, Presidente de Alemania
Embajador Fernando Brun durante la presentación de sus cartas credenciales ante Frank-Walter Steinmeier, Presidente de Alemania

El Gobierno Alemán está decidido a trabajar junto a sus empresas en una asociación estratégica de largo alcance con nuestro país. Se trata de una oportunidad genuina de desarrollo de nuevas cadenas de valor, y no solamente de abastecimiento, a través de inversiones en sectores críticos: Energía en Combustibles de Transición como LNG, Renovables como Solar, Eólica, Hidroeléctrica, pero fundamentalmente Combustibles Limpios como hidrógeno verde y derivados; Minería sustentable del Litio, Cobre y otros metales semiconductores; Chips; Biotecnología; Economía del Conocimiento; y Start-Ups.

Ventana de oportunidad: Impulso a una relación bilateral de nueva generación

a. Posicionamiento claro frente a Guerra en Ucrania, sin sofisticaciones: Argentina y Alemania comparten una agenda común en materia de política internacional: Democracia, DDHH, resolución pacífica de las controversias, defensa del multilateralismo y plena vigencia del Derecho Internacional. Alemania apoyó las candidaturas argentinas al Tribunal del Mar de la ONU y a la Organización Meteorológica Mundial, con claro reconocimiento a la vocación de la Argentina por el Multilateralismo. Alemania promueve activamente y empodera a actores de potencias medias, que incluyen a nuestro país en el marco regional.

La posición clara, sin sofisticaciones, de Argentina frente a la invasión rusa ha sido reconocida por Alemania en diversas ocasiones, un activo que se debe profundizar con el objetivo de posicionarse como referente en una región cuyos principales interlocutores mantienen posiciones diversas y que, en muchas ocasiones, no han resultado claras para el Gobierno Alemán y la Unión Europea, en un momento en que la ambigüedad o posiciones sofisticadas que evitan una clara condena al quiebre del Derecho Internacional, también evidencian posicionamiento. La reciente Declaración de G20 en Delhi muestra, luego del fracaso de Bali, la importancia de los esfuerzos colectivos en la creación de consensos en este nuevo orden multipolar.

b. Asociación Energética e Iniciativa de Descarbonización Industrial: La Declaración Conjunta suscripta entre Argentina y Alemania durante visita de Scholz enero 2023 es la piedra fundamental de una Asociación Energética, y se articula en 3 pilares: i. Transición energética - generación de renovables, redes y eficiencia energética; ii.- Hidrógeno y combustibles derivados; iii. Acceso a tecnologías y desarrollo de industria local. La Secretaría de Energía de la Argentina trabaja con su contraparte alemana en la identificación de proyectos para promover una minería cuyos estándares de sustentabilidad garantizarán la preferencia de las exportaciones argentinas al mercado europeo, trabajándose un pipeline de proyectos con privados para acelerar su concreción.

En la misma línea, Argentina forma parte de la mesa de trabajo preparatoria de la Iniciativa de Descarbonización Industrial, conocida como Club del Clima. El Canciller Federal Olaf Scholz invitó a nuestro país como parte de su visión de incorporar a actores industriales del Sur Global a la iniciativa alemana presentada en el marco del G7. Alemania destaca siempre la importancia y agradece la incorporación temprana de Argentina a esta iniciativa. Existe el compromiso de Scholz hacia países en desarrollo y emergentes que se unan a esta iniciativa de apoyo financiero, construcción de capacidades, cooperación técnica, y transferencia de tecnología. Ello, independientemente del carácter de PIM de la Argentina. No se trata de ser suscriptores de instrumentos cerrados, sino de nuestra participación activa como “rule makers” que integre los intereses del Sur Global a dicha iniciativa.

c. Acuerdo Mercosur-UE.: La estrategia de diversificación del gobierno alemán promueve la firma de Acuerdos Comerciales con otras regiones para moderar la dependencia económica de proveedores concentrados, promoviendo el el desarrollo de nuevos orígenes para el abastecimiento de minerales críticos, chips y bienes intermedios.

Los tres partidos de la coalición de gobierno alemán se pronuncian a favor de ratificar el Acuerdo Mercosur - UE, conscientes de que sin constituir el mismo un acuerdo de nueva generación, conforma una plataforma de consensos sobre los cuales escalar hacia una verdadera asociación estratégica bi-regional, aún frente a un escenario de diferencias y dudas entre actores nacionales a ambos lados del Atlántico.

Es precisamente en el marco de la divergencia de visiones, en la que se encuentra un nuevo lugar para la Argentina en cuestiones de sensibilidad estratégica.

Inversiones: Nuevos Negocios en Sectores Estratégicos

De 207 años de vida soberana de nuestro país, 110 han sido testigos de la presencia e inversiones alemanas en la Argentina. Hoy más de 100 compañías alemanas operan en la Argentina, integrando a más de 200 empresas argentinas en cadenas de valor de todos los sectores de la economía nacional y dando prueba de una relación con clara impronta productiva. Alemania, con un stock acumulado de inversiones de U$S 3.200 M, es el primer inversor europeo en nuestro país, presentando en base a su potencial y nueva política de diversificación de mercados internacionales una oportunidad de integración de nueva generación en sectores en los que la Argentina puede mostrar activos competitivos por sus recursos y capacidades. El desafío será la ampliación de las inversiones existentes como la atracción de nuevas inversiones por parte del universo “Mittelstand”, de empresas de envergadura media alemanas, considerados los “hidden champions” de la productividad de cada uno de los estados que componen la República Federal de Alemania. El panorama de la ampliación de la matriz de generación hidroeléctrica; la concreción de los proyectos de hidrógeno y amoníaco verde; la minería sustentable del cobre y de litio, la electromovilidad; la industria del conocimiento y el desarrollo de soluciones, así como la biotecnología están llamados a traccionar este proceso.

El apoyo alemán en esos sectores es al mismo tiempo interés propio y apoyo al pleno desarrollo de capacidades de generación de riqueza y una oportunidad de estabilidad macroeconómica para argentina.

Los tiempos que corren constituyen inequívocamente una oportunidad que no podemos dejar pasar; Argentina puede posicionarse como actor clave en sectores críticos con impacto global en nuevas cadenas de valor. Eso no se dará por sí mismo; se requiere de visión y de acción: Establecimiento de contactos tempranos a nivel ejecutivo, visualización de sectores y marcos para el desarrollo de negocios, presentación de planes de sustentabilidad económica a partir del desarrollo de nuevas cadenas de valor, participación activa en foros estratégicos en materia de seguridad internacional, de transición energía, de agricultura, de minería sustentable, dando en cada caso una visión acabada de las capacidades argentinas y de su potencial para la solución de dilemas que hoy ocupan al mundo.

Reconfiguración de Alianzas: de Socios por Tradición a Socios por Convicción

En pleno proceso electoral, debemos ponderar acciones de posicionamiento temprano a nivel multidireccional, y en el caso particular con Alemania, presentar una aproximación acorde a los tiempos que vivimos. En el plano doméstico implica garantizar un nuevo ciclo de creación de riqueza que proteja los empleos de los argentinos mediante el desarrollo de nuevas habilidades en un entorno laboral que abraza la digitalización como una realidad presente. En el ámbito internacional, nos enfrentamos al desafío de insertarnos en nuevas cadenas globales de valor que se están redefiniendo en un escenario marcado por la competencia de las principales potencias.

Ni más ni menos que explicar y posicionar una Argentina que hoy encuentra una nueva oportunidad de integrarse como actor a un mundo que rearticula cadenas de valor resilientes y sustentables.

La historia nos ilustra una amplia tradición de relaciones bilaterales entre Argentina y Alemania. En tiempos de turbulencia geopolítica, amenaza de regímenes autocráticos a los derechos humanos más básicos y a la plena vigencia del Derecho Internacional, es de suma relevancia para el concierto internacional que ambas naciones se empoderen y manifiesten su compromiso inequívoco como “socios por elección”, socios por convicción en el desarrollo de relaciones productivas de nueva generación. Y allí donde el sistema internacional clásico falla, identificar otros mecanismo de dinamismo inequívoco como el G20 y el G7, y de otras nuevas plataformas haciendo valer los intereses del Sur Global en la conformación de los consensos necesarios para el fortalecimiento del sistema internacional basado en reglas. Los canales de cooperación y trabajo conjunto con Alemania son múltiples y de naturaleza productiva.

Como diplomático argentino, mi labor y compromiso no solo implican profundizar en las áreas de trabajo actuales, sino también expandirlas hacia nuevos sectores, otorgándoles un factor multiplicador que permita lograr resultados sólidos y beneficiosos, con un impacto tangible en la vida de nuestra población. Faro en el trabajo cotidiano lo encontramos siempre en las palabras del diplomático y constitucionalista argentino Juan Bautista Alberdi -autor de la Constitución Nacional de 1853-: “El objeto de la política exterior consiste en establecer las reglas, la legislación y las acciones orientadas a desarrollar y aumentar la influencia de los capitales, las poblaciones y el comercio...”