
No podemos decir a ciencia cierta en qué van a trabajar nuestros hijos en el futuro, pero sí tenemos la posibilidad de orientarlos para que logren destacarse en el complejo mundo laboral que les espera.
Cuando tenía veintitrés años dejé por primera vez mi trabajo en relación de dependencia para dedicarme a emprender en un rubro que creía que era el futuro: los teléfonos celulares. Después de once meses tuve que regresar al mundo corporativo, pero ese primer “fracaso”, me enseñó mucho más de lo que yo creía.
Casi dos décadas después de esa primera experiencia volví a dejar la comodidad del universo empresarial para emprender por segunda vez como CEO de Johnny Rockets Sudamérica. Pero en este caso, el objetivo no era vender teléfonos celulares sino mejorar las condiciones de empleabilidad de los jóvenes latinoamericanos.
Era 2014, y se empezaba a hablar incipientemente de Big Data e inteligencia artificial, y todo el mundo hablaba sobre la importancia de aprender a programar, pero todavía no existían TikTok ni mucho menos ChatGPT. En estos últimos siete años la tecnología creció exponencialmente y la sociedad se transformó a un ritmo similar.
Según el Foro Económico Mundial, la transición verde, la revolución tecnológica y situación económica global son los tres principales drivers de los cambios en los empleos, creando y destruyendo trabajos con una velocidad nunca antes vista. La misma organización calcula que alrededor del 44% de los trabajadores actuales deberán re-capacitarse en nuevas habilidades en los próximos cinco años.
¿Cómo podemos hacer para preparar a nuestros hijos para los empleos del futuro?
Formar seres curiosos y con ganas de aprender. Uno de los principales limitantes para aprender cosas nuevas, seamos grandes o chicos, es la motivación. Como padre de una niña de 9 años, veo como constantemente los más pequeñose están bombardeados con información audiovisual, juegos de todo tipo, videos y demás. Todo esto tiene una ventaja: desde muy chicos se vuelven hábiles exploradores, buceando en el complejo mundo del internet. Fomentar la curiosidad de nuestros hijos en este contexto es fundamental, pero también acercarles material audiovisual y juegos que también les puedan enseñar cosas.
En este sentido, la ONG code.org ha desarrollado toda una serie de videojuegos muy sencillos con el objetivo de enseñar a los más chicos a programar mientras se divierten con sus personajes favoritos. Otra web interesante en este sentido es machinelearningforkids.co.uk, que tiene la misión de enseñar cómo funciona la ciencia de datos y el aprendizaje de máquinas a niños
El autoaprendizaje. Niños y grandes tenemos que incorporar que, si bien las instancias de aprendizaje tradicionales son muy importantes para nuestra formación, el autoaprendizaje va a ser un eje fundamental de nuestras vidas. Aprender a aprender resulta clave para el mundo que se viene. Empoderar a nuestros hijos para que puedan aprender cosas nuevas por su cuenta es sinónimo de dotarlos de una poderosa herramienta para su futuro.
Pensamiento creativo, flexibilidad y agilidad. Estas tres habilidades se encuentran en el top 5 de las principales skills recomendadas por el World Economic Forum como las fundamentales a la hora de conseguir buenos empleos en los próximos años.
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