
En Argentina estamos acostumbrados a ver todo tipo de crisis, propias y ajenas, por lo que estamos notablemente alertas. En los últimos 10 días se han manifestado problemas en bancos del exterior que pueden convertirse en una crisis (Sillicon Valley Bank (SVB), Credit Suisse (CS), entre otros). La preocupación es si esos problemas en EEUU y Europa pueden o no afectar a Argentina.
Lo más importante a destacar es que -hasta ahora- la caída de estos bancos no ha costado dinero a los depositantes ni a los contribuyentes de EEUU. Al mismo tiempo, las acciones de los bancos valdrán cero, o casi cero. Lo destaco: no se ayuda a los accionistas sino a los depositantes.
El origen de las dificultades de cada uno de los bancos es diferente, pero indudablemente cuando uno de ellos manifiesta problemas, todos nos ponemos alertas. Hubo fuertes traspasos de depósitos entre bancos y como siempre, la falta de liquidez puede convertirse en un problema de solvencia. Para tener liquidez y poder devolver los depósitos, un banco debe cobrar sus créditos o vender sus activos. Pero si vende a las apuradas valen menos y ahí se potencian los problemas, sobre todo si los activos eran de mala calidad.
El entorno regulatorio tiene mucho que ver en las causas y soluciones de la crisis. En el caso de SVB los activos eran bonos del Tesoro americano y la veloz suba de tasas afectó el valor de esos activos. Varios errores o mala suerte adicionales llevaron a que el banco sea intervenido a las 72 horas de conocerse los problemas. Es sorprendente la velocidad de actuación del regulador, especialmente durante un fin de semana.
La velocidad no siempre es buena. La Federal Reserve ha subido muy rápidamente la tasa. Recordemos que hay una relación inversa entre tasa y valor de los bonos. Esta rápida suba ha originado la caída en el valor de los mismos y este es el principal motivo de los problemas en SVB que debía capitalizarse y no lo logró. Muchos bancos tienen bonos del Tesoro, todos tienen el mismo tipo de problema, aunque en distinta proporción.
En el caso de CS la calidad de los activos eran la principal preocupación. En este caso, el regulador “invita” -ofreciendo mucho dinero- a UBS a hacerse cargo del mismo. El banco First Republic fue auxiliado por un grupo de bancos privados y veremos si ese auxilio es o no suficiente. En esos casos los accionistas pierden su capital, pero los depositantes están a resguardo. Al menos hasta ahora.

Otros bancos también están en dificultades y los clientes que dependían del crédito tendrán que esperar a que diferentes bancos decidan asumir ese riesgo. Con tasas más elevadas y menos crédito, las condiciones generales de la economía difícilmente mejoren.
No sé si el caso de estos pocos bancos serán los únicos. Recuerden que las cucarachas nunca están de a una, y les gusta la oscuridad.
El escenario local
Para ver si estos problemas pueden o no extenderse a Argentina, debemos verlo desde diferentes puntos de vista. Los créditos al sector privado tienen una participación pequeña entre sus activos, y en general no se notan problemas de morosidad o incobrables. El resto de los activos están mayormente conformados por bonos del gobierno o Letras del BCRA por lo que los bancos argentinos están fenomenalmente líquidos y pueden pagar a sus depositantes sin dificultades. Ya sé, estimado lector, que Ud. cree igual que yo que la calidad de esos activos no es precisamente excepcional. Pero sí son líquidos, y pueden ser vendidos en minutos.
Otra perspectiva pudiera ser si los bancos argentinos pueden ser afectados por la suba de tasas de interés en EEUU y Europa. Creo que no es un problema ya que están inhibidos de tener activos del exterior. Por otra parte, la tasa pagada por el BCRA ya es superior al 100% anual, y difícilmente sea comparable con los cambios de la tasa de la Fed. Hago un paréntesis: la suba en EEUU sí es muy relevante para la deuda soberana.
Otra perspectiva es el crédito al sector privado. En EEUU hay preocupación por quien atenderá a los clientes de SVB, un banco especializado en préstamos a Start-Ups que apoyaba mucho a empresas de capital de riesgo o Venture Capital. Este es un gran problema ya que establecer ese tipo relaciones lleva mucho tiempo y sin crédito las empresas pudieran tener dificultades. Varios emprendimientos argentinos tenían cuenta en ese banco. En Argentina tenemos tan poco crédito al sector privado que es imposible hacer una comparación.
Nuestros problemas financieros son muy diferentes. Tenemos una fenomenal presencia de la financiación al Estado, que deja sin posibilidades al sector privado (efecto crowding out). Los bancos están obligados a ser agentes de recaudación impositiva en lugar de facilitar la actividad económica. Al mismo tiempo los depósitos son muy pequeños en comparación con el PBI, y sabemos que con inflación es muy difícil tener incentivos a ahorrar en sistema financiero. No nos dejemos distraer con las desgracias ajenas, no son las responsables de nuestros problemas.
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