La épica de hacer en el campo de la política una Scaloneta

La selección argentina no nos deja solo un triunfo histórico. Nos deja también el desafío de poder canalizar todo aquello de lo que somos capaces

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Una postal de los festejos
Una postal de los festejos del domingo pasado en el Obelisco (Crédito: Adrian Escandar)

Los argentinos unidos podemos lograr grandes cosas. Es quizás la frase que mejor resume lo que hemos vivido en los últimos días, desde que la selección nacional, con Lionel Messi a la cabeza, logró levantar la Copa del Mundo en Qatar 2022.

La felicidad compartida inundando las calles de manera espontánea y sin grietas como coronación de una previa marcada por un folklore bien argentino de cánticos y cábalas. Con la esperanza mezclándose, como en un acto de justicia, con la posibilidad de hacer realidad nuestros sueños.

Hoy nos sentimos parte del mejor país del mundo, lo sentimos en nuestros corazones, luego de la remontada épica de ir de la derrota al triunfo, como en un juego casi poético que nos autodefine, ese que dice que si no se sufre no vale.

Si algo sabemos los argentinos es levantarnos ante cada dificultad, con esfuerzo y entrega. Este equipo supo poner en la cancha lo mejor de nuestra esencia.

Pero la Scaloneta no nos deja solo un triunfo histórico, nos deja también el desafío de poder canalizar todo aquello de lo que somos capaces. “Todos juntos” no debe ser solo el eslógan elegido por nuestra selección para definir este tiempo vivido. Debe ser una invitación a trabajar por esos objetivos que compartimos. Con pasión, garra y amor por la camiseta, pero sobre todo con planificación, trabajo en equipo, constancia y esfuerzo.

Nos encontramos frente a la responsabilidad de traducir en términos políticos lo que hemos vivido en las últimas semanas, para que ese orgullo de ser argentino se refleje en cada ruta, en cada obra y en cada escuela.

Hoy el país está en un momento crítico, como en el final de aquel fatídico primer partido de la copa. Pero, por tercera vez, somos campeones del mundo del mejor deporte, ese que refleja la vida misma y que tanto nos representa. Nuestra querida Selección nos demuestra que con liderazgo y mucho esfuerzo se puede revertir ese resultado, para que por fin ganemos todos.

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