
Armar una buena cartera de inversión, bien balanceada e identificando de forma correcta los posibles riesgos se torna sumamente importante. Ahora bien, ¿Qué oportunidades nos ofrece el mercado local? Esto va a depender principalmente del perfil de cada inversor. Un inversor más agresivo va a encontrar alternativas más atractivas que un inversor conservador. Sin embargo, en el caso de ambos inversores el panorama local a largo plazo ofrece algunos vestigios interesantes que intentaré reflejar en las siguientes carteras:
Cartera Conservadora. Para un perfil que busca una exposición no tan grande a la volatilidad local la estrategia es defensiva, pero con el objetivo de no perder el valor del dinero frente a una inflación que continúa al alza. El portafolio está compuesto en un 50% por bonos corporativos en dólares, un 25% por bonos provinciales en dólares, y el 25% restante por FCI. Se caracteriza por tener una exposición baja a los pesos.
Ahora bien, dentro de los corporativos, hay 3 obligaciones negociables de empresas de alta calidad crediticia que son bastante interesantes: CGC 2025 Clase XVII ($CP17O), YPF Luz Clase II ($YFC2D) y Telecom Clase V ($TLC5O). Todas tienen una lámina mínima de 1000, fueron emitidas bajo ley New York y están rindiendo arriba del 8% anual.
Por el lado de los bonos provinciales, se incluye el bono de la Ciudad de Buenos 2027 (único bono en dólares de CABA, que recién amortiza en 2025 en tercios), el Córdoba 2026, que ya comenzó a amortizar (lo hace de forma trimestral) y su valor residual está en 59.4%, y los dos bonos de Neuquén c/s regalías a 2030 debido al contexto actual de la energía (con un barril de WTI en valores altos), sumado a la producción récord en Vaca Muerta, un manejo fiscal decente y un desendeudamiento progresivo.
En cuanto a los fondos comunes de inversión conservadores o moderados, los principales referentes son los FCI CER, es decir que ajustan por inflación. En un contexto de inflación al alza y sin un panorama alentador al respecto, este tipo de activos continúan siendo la estrella del mercado local. En los últimos 12 meses estos fondos acumularon subas de hasta un 60% nominal.
Cabe mencionar también que, con las recientes subas de tasas del BCRA, los fondos BADLAR (T+1) también se han convertido en una opción atractiva para aquellos inversores que buscan rendimientos similares (o levemente superiores) a un plazo fijo, con la ventaja de la disponibilidad casi inmediata del dinero.
Como vemos es una cartera con un 100% de exposición, pero priorizando títulos de provincias o corporativos de buena calidad crediticia y FCI que ajustan por las principales variables macroeconómicas del país.
Cartera Agresiva. Apunta a perfiles que estén dispuestos a asumir un poco más de riesgo en la búsqueda de obtener un retorno más amplio, la principal diferencia está en la reducción del porcentaje de renta fija dentro de la cartera para sumar algo de renta variable. De esta forma, la cartera quedaría conformada de la siguiente manera: 40% por obligaciones negociables en dólares, 25% por FCIs, 20% por Cedear y un último 15% por acciones locales. Es una proporción del 60% de la cartera en dólares y el resto en pesos.

Dentro del universo de obligaciones negociables en dólares, las mismas 3 opciones que para la cartera conservadora aplican perfectamente, aunque también podríamos agregar alguna ON con un rendimiento un poco más alto, como es el caso de IRSA 2023 ($RPC2O) o Genneia 2027 ($GNCXO). En los FCIs la proporción y recomendaciones son las mismas que para la cartera conservadora.
Ahora bien, en el caso de los Cedear hay que tener en cuenta el cambio de tono más agresivo de la FED, en la cual el aumento de tasas juega en contra del sector tecnológico y de los mercados emergentes. Por eso la mejor manera de diversificarnos a través de estos instrumentos es con los Cedear de ETF. Y aquí los principales referentes son el $SPY, $XLF y $XLE.
Por último, en el caso de las acciones locales, pensando en el mediano o largo plazo, algunas acciones interesantes podrían ser:
Banco Galicia ($GGAL): Se espera que el sector financiero se vea favorecido por el acuerdo con el FMI: el sector cuenta con una alta exposición al sector público y, por tanto, el acuerdo reduce el riesgo de incumplimientos. Además, el FMI convenció al BCRA a subir varias veces la tasa de interés en lo que va del año, lo que mejoraría la rentabilidad del sector.
Pampa Energía ($PAMP): Una de las empresas líderes en el sector energético, con participación en toda la cadena de valor del gas (activo importante debido a la alta demanda mundial por el conflicto ruso). Además, puede verse beneficiada en un contexto positivo por el acuerdo con el FMI.
Molinos Agro ($MOLA): Se destaca por los envíos de aceite y harina de soja, pero también tiene una participación importante en el negocio del trigo, el cual puede verse muy beneficiado por la situación internacional y la pérdida de un actor muy importante en este mercado (Ucrania).
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