
La pandemia nos lleva a repensar en profundidad la educación en todos sus niveles y la educación de nivel superior no es una excepción ¿Qué profesionales necesita nuestra sociedad? ¿Qué habilidades y competencias debemos buscar desarrollar en los universitarios en su proceso formativo?
Por supuesto, que la tecnología constituye un elemento muy importante en el proceso de enseñanza/aprendizaje en el siglo XXI y fue de gran aprovechamiento en este periodo de aprendizaje intensivo que nos tocó transitar con la pandemia. Sin embargo, debemos pensarla como un medio o herramienta para la formación de los profesionales del futuro y no perder de vista que el verdadero desafío al que estamos llamados es a repensar la educación desde una mirada global que abarque todos sus aspectos.
En sociedades tan quebradas, individualistas y en donde todo pareciera ser blanco o negro, según del lado de la grieta en que cada uno se pare, desde el sistema universitario debemos velar por un nuevo humanismo. Centrar la formación del universitario en una persona que dialogue y se vincule con el otro y, sobre todo, con el otro necesitado, el otro sufriente.
En la Universidad Católica Argentina (UCA) buscamos acompañar esa formación integral a partir de propuestas pedagógicas que lleven a los estudiantes a poner en práctica los conocimientos adquiridos durante su formación a partir de la realización de una Experiencia Formativa Inclusiva, en la que prima el desarrollo de habilidades y competencias vinculadas al ser de cada uno, al encontrarse con un referente barrial, organización social, parroquia o escuela, para poder de manera conjunta generar un aporte a la sociedad.
El Pacto Educativo Global al que nos convoca el Papa Francisco promueve la pedagogía del aprendizaje y servicio, al señalarla como un método de enseñanza/aprendizaje significativo para esta época a través del cual los conocimientos y habilidades pueden ser trasmitidos y adquiridos a los estudiantes.
Estas prácticas pedagógicas además de vincularse con los contenidos propios de las materias, al realizarse de manera co-gestionada con un socio comunitario busca dar solución a alguno de los problemas planteados en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que describen los primordiales desafíos de desarrollo para la humanidad. La finalidad de los ODS es garantizar una vida sostenible, pacífica, próspera y justa para todos.
Entendemos que el camino de la formación universitaria tiene que estar en sintonía con los problemas reales del mundo contemporáneo para que sean ellos, nuestros graduados, quienes vayan descubriendo caminos que lleven a una sociedad que se escucha, dialoga, respeta e incluye. Para ello buscamos formar graduados “expertos” en humanidad.
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