
Porque él cantó que no era su tiempo o lugar y quién querría vivir eternamente...
No sé si lo logró. Porque pasados 30 años, la vigencia de este cantante de no sé cuántas octavas de registros, de su inquietud por fusionar distintos ritmos musicales, personalidad arrolladora cantando y brindando toda su capacidad física y vocal en el escenario, hacen difícil pensar que no está entre nosotros.
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Por suerte, existen archivos que con la tecnología nos han traído recitales de audio y videos ya oficiales del Rainbow, Hammersmith Odeon del 74, posterior “a que se haya ido de gira”.
Seguramente aparecerán de News Of The World Tour oficiales (he visto algún bootleg de excelente calidad) y de otros que nos deleitaremos con esos descubrimientos de archivos que con el tiempo, ya son tesoros por los seguidores de esas bandas sin tiempo (ejemplos sobran y son muy cercanos como la serie que se estrenará sobre The Beatles, prometedora de otra mirada de una época de los Fab Four).
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Dicho por él, iba a tener una vida corta porque fue siempre a full.
Lo que no sé es si tomó dimensión que, ya pasados 30 años, la gente lo vive eternamente. Sigue teniendo su lugar y por lo visto, atemporal, porque su legado artístico suena por todos los días, estos, de nuestras vidas y futuras.
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