
“Argentina está pasando por un mal momento”. Esta frase, tan repetida en las últimas décadas en el país, no refleja otra cosa que el continuo espiral descendente en el que Argentina ha caído por no animarse a llevar adelante las medidas que han ejecutado los países a los que les va bien.
Es cierto que hoy el panorama es de una alarmante incertidumbre económica, producto del recurrente cambio en las reglas de juego para el sector privado que ha impulsado este gobierno en diferentes sectores, así como también el incremento o la creación de nuevos impuestos, que golpean de lleno a las pymes, que, en varios rubros, vienen acarreando un año de nula facturación. A su vez, quisieron ir por la propiedad privada, expropiar empresas, y luego estatizaron la caja de la hidrovía y ¡prohibieron las exportaciones de carne!
También es cierto que en distintas zonas del país, pero en Santa Fe particularmente, la lucha contra el narcotráfico y la delincuencia ha sido muy pobre en este año y medio, producto de la falta de coordinación entre la Nación y las provincia, lo que ha implicado un grave retroceso en materia de seguridad respecto a los avances que se habían logrado durante la gestión de Patricia Bullrich.
Entonces, es mentira que “el Estado te cuida”, como repetía el Presidente cada 15 días el año pasado frente a un pizarrón. No cuidaron ni la economía de los argentinos, ni la salud –porque además, las primeras vacunas se las aplicaron a sus amigos-, ni la vida, ni el futuro del país, porque no hay que olvidarse que postergaron durante un año y medio las clases presenciales. Mantuvieron las escuelas cerradas durante todo este tiempo, condenando a muchísimos chicos a ni siquiera poder acceder a una educación vía e-mail.
Santa Fe se vio duramente golpeada por todas estas medidas -o falta de medidas- y ni el gobierno provincial ni los dos desconocidos senadores nacionales actuales defendieron a la provincia. Nosotros, desde nuestro lugar, levantamos varias veces la voz y, gracias al acompañamiento de la población, logramos ganarle varias batallas al oficialismo en la Cámara de Diputados. Pero en el Senado los representantes santafesinos van a seguir defendiendo al kirchnerismo si el oficialismo gana las elecciones este año, porque a ellos no les importa nada el desarrollo productivo y la lucha contra el narcotráfico.
Entonces, creo que este año se abre una oportunidad para dejar atrás aquella frase de “Argentina está pasando por un mal momento”. Estoy seguro de que hay una salida y que tenemos que empezar a cambiar la lógica con la que se viene gobernando en los últimos 40 años. Para ello, tenemos una primera posibilidad ahora en septiembre 2021, con una semifinal, y luego en noviembre, la final que nos permita alejar al kirchnerismo de una mayoría especial en el Congreso. Porque de concretarse los dos tercios a favor de Cristina Fernández, estaríamos ante el final de la República.
Estoy convencido que el mundo quiere vincularse con Argentina y que tenemos que abrirle las puertas. Ya quedó demostrado que, con más impuestos, más Estado y más planes sociales lo único que se generó fue más pobreza, más indigencia y menos puestos de trabajo privados. Insisto: hay una salida y es decirle “basta” al populismo.
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