El rol del mercado de capitales en la economía

Su eficiencia influye en el crecimiento económico del país y se manifiesta como menores costos de transacción, mayor velocidad de transacción, disponibilidad de la información y estabilidad jurídica

Traders en el Merval, en el centro porteño (Photo by RONALDO SCHEMIDT / AFP)
Traders en el Merval, en el centro porteño (Photo by RONALDO SCHEMIDT / AFP)

Para que un país sea rico, indefectiblemente necesitará de un sólido mercado de capitales.

Antes de avanzar, respondamos lo básico: ¿Qué es un mercado de capitales?

De forma muy breve, podemos decir que un mercado de capitales es un conjunto de instituciones a través de las cuales se canalizan la oferta y la demanda de medios de financiación como acciones y créditos de mediano y largo plazo. Es un canal para conectar oferentes y demandantes de recursos financieros. El mercado de capitales otorga a los inversores la posibilidad de participar como socios proporcionalmente en el capital de la empresa invertido. En contraposición, las empresas tienen la posibilidad de colocar parte de su capital entre un gran número de inversores con el propósito de financiar capital de trabajo y la expansión de la empresa.

La eficiencia del mercado de capitales influye en el crecimiento económico del país y se manifiesta como menores costos de transacción, mayor velocidad de transacción, disponibilidad de la información y estabilidad jurídica.

El mercado de capitales otorga a los inversores la posibilidad de participar como socios proporcionalmente en el capital de la empresa invertido

Los mercados de capitales bien desarrollados facilitan la inversión, la obtención de capital, sirven para conducir la inversión hacia actividades más productivas y el desarrollo de proyectos de mayor tamaño y con mayor cantidad de innovación. Para darnos una idea, un estudio realizado en Nueva Zelandia demostró que los mercados financieros más desarrollados aportan de mejor manera a disparar la tasa de innovación tecnológica en un país.

El mercado de capitales también ayuda a luchar contra la reducción de la pobreza. Si es organizado se reducen los costos de adquirir la información y se dispone de diversas alternativas de crédito. Según demostró el Banco Mundial, en países en donde se ha desarrollado el mercado de valores, se logra un aumento en el quintil más pobre de la población y además que reduce el número de personas bajo la línea de pobreza.

Una parte de la sociedad argentina muestra un cierto rechazo a la especulación y la actividad bursátil y financiera hasta el punto de que la misma queda en cierta forma estigmatizada. Sin embargo, la “Bolsa” debería ser vista como un instrumento de doble uso para los argentinos en el cual puedan encontrar activos financieros que le permitan cuidar sus ahorros a través del tiempo y a la vez que, invirtiendo en el mercado de capitales, le den mayor volumen al mismo y el cual pueda ser una vía de endeudamiento para las empresas.

Según demostró el Banco Mundial, en países en donde se ha desarrollado el mercado de valores, se logra un aumento en el quintil más pobre de la población y además que reduce el número de personas bajo la línea de pobreza

En concreto, si más personas invierten en la Bolsa, mayor volumen habrá en el mercado y por lo tanto las empresas podrán acudir a este para tomar créditos y desarrollar proyectos de inversión en el futuro. Estos proyectos de inversión luego generan mayor empleo a nuestra población y contribuirán con el crecimiento económico a largo plazo.

Argentina necesita potenciar el desarrollo en todos los sectores y la dinámica que ofrece el sector bursátil puede servir de trampolín para el crecimiento en el resto de los sectores y de la economía en general. Los especialistas consideran que en un entorno de mayor libertad económica, integración con el mundo y estabilidad de las principales variables macroeconómicas se dan las condiciones para que el mercado de capitales local entre en un período de fuerte expansión.

La economía y el mercado de capitales van de la mano. Existe una relación directa en el desarrollo de ambos. Los indicadores que permiten medir la fortaleza del mercado de capitales (la profundidad, la capitalización y el porcentaje de la población que invierte sus ahorros en él), arrojan resultados desalentadores para el caso argentino, no solo en comparación con el mundo desarrollado, sino también con países vecinos, como Brasil, Chile, Perú o Colombia, que tienen mercados comparativamente más evolucionados. Con países altamente desarrollados, como EEUU o Japón, por ejemplo, existe una relación de 20 a 1.

Si más personas invierten en la Bolsa, mayor volumen habrá en el mercado y por lo tanto las empresas podrán acudir a este para tomar créditos y desarrollar proyectos de inversión en el futuro

Con nuestros vecinos, de 3 o 4 a 1. La contracara de estas cifras negativas es la enorme posibilidad de crecimiento del mercado de capitales en la hipótesis de un desarrollo importante de nuestra economía ya que, insistimos, ambos crecen conjuntamente.

A medida que la economía se desarrolle aumentará la importancia del mercado de capitales en la financiación empresaria. En los países más desarrollados, la fuente principal de financiamiento de las empresas es el mercado de capitales. En los países menos desarrollados, especialmente en América Latina, las empresas se financian principalmente en el sistema bancario. El desarrollo traerá una pérdida de importancia del financiamiento tradicional en beneficio del mercado de capitales.

Argentina necesita una banca pública que sea un aliado y socio estratégico de las empresas, con una mirada de largo plazo y enfocado en proveer los mejores y más modernos instrumentos financieros que contribuyan a maximizar la producción, el empleo y los salarios.

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