Bonos y acciones ingresaron en el tercer mes con alzas, causas y expectativas

Los títulos de la deuda pública subieron 10,7% desde el inicio de abril, y el Merval en dólares acumuló más de 20%. ¿Qué hay detrás de esos movimientos en los precios de los activos argentinos?

La Bolsa acumula tres meses con alzas en acciones y títulos de la deuda pública (Reuters)
La Bolsa acumula tres meses con alzas en acciones y títulos de la deuda pública (Reuters)

La recuperación de los activos argentinos no detiene su marcha. Los Globales finalizaron mayo con ascensos de entre 3% y 5%, hilvanaron su segundo mes al alza y comenzaron junio bajo la misma tendencia. De hecho, el precio promedio ponderado de la deuda cerró este viernes en $35,70, casi 10,7% en lo que va del segundo trimestre.

La curva de rendimientos tomó nota del leve descenso en el riesgo país, pero también refleja un leve aplanamiento de su pendiente. Incluso las probabilidades acumuladas de default también percibieron un suave descenso en las últimas semanas.

El mercado todavía descuenta con un 67,9% que el país volverá a protagonizar un evento de crédito en los próximos cuatro años, pero presenta 330 puntos básicos de compresión desde su máximo a mediados de mayo.

Tras germinar en los bonos, la euforia se extendió a las acciones. Basta mirar la reciente evolución del Merval. Medido con el Contado Con Liquidación, el índice trepó 21,4% a la fecha desde fines de abril y el volumen operado diario creció hasta emparejarse al de los Cedear.

Las probabilidades acumuladas de default también percibieron un suave descenso en las últimas semanas

Semejante cambio de humor dio lugar a un presente que parecería fantasioso tan solo unos meses atrás. ¿Puede el inversor volver a ilusionarse con Argentina, o es estamos frente a una suba efímera sin sustento firme? Vale la pena hacer un repaso por las respuestas posibles para contestar este interrogante.

Mejor cuadro fiscal y externo

Un elemento importante es el panorama macroeconómico más ameno. Entre gallos y medianoche, el ministro Martín Guzmán fue ejecutando su ajuste fiscal en silencio, cuyo resultado conocido hasta abril sobresale con relación a los últimos cinco años. La reciente recomposición de reservas del BCRA también resalta por su magnitud.

Revisando los números, las reservas netas del BCRA se ubican en torno a USD 7.506 millones (último dato disponible al 28 de mayo con tenencias de oro incluidas). Ello significa un aumento de USD 2.024 millones desde USD 5.482 millones de fines de abril. Así, el stock de activos externos netos vuelve a su nivel más alto desde agosto del año pasado.

No obstante, el mercado le otorga poca vida a esta dinámica, en especial, dado el efecto de un estricto control de capitales en el tiempo. No es un detalle menor que la formidable compra de dólares se dio en un contexto de precios de las materias primas en máximos desde 2012, lo cual sería difícil que se prolongue indefinidamente.

De hecho, ante el inicio de la retracción estacional de la liquidación del agro, el aumento reciente de la brecha cambiaria y precios de granos un poco más débiles, las compras del BCRA en el Mercado Único y Libre de Cambios empezaron a flaquear. En este marco, se espera que la autoridad monetaria utilice este importante “poder de fuego” acumulado en los últimos meses para controlar cualquier turbulencia que aparezca a partir del segundo semestre en el mercado del CCL.

Con la incertidumbre propia de un escenario electoral, y considerando los gigantescos vencimientos en pesos a afrontar a partir de julio, resulta lógica la hipótesis de “transitoriedad” de la acumulación de reservas.

Con la incertidumbre propia de un escenario electoral, y considerando los gigantescos vencimientos en pesos a afrontar a partir de julio, resulta lógica la hipótesis de “transitoriedad”

¿El clima externo estará haciendo de las suyas? Las tasas largas en EEUU se tomaron una pausa en los últimos meses. Quitando los ejemplos particulares de Ecuador y Sri Lanka, las tasas emergentes presentan un comportamiento que ronda los +60 puntos básicos que asciende la tasa americana a 10 años en 2021. Difícil asociar el reciente repunte de los globales criollos al común denominador de los emergentes y comparables.

Efecto Ecuador

Por último, se puede mencionar el principio de un trade electoral. Girar hacia un horizonte más moderado es la esperanza que entregan las encuestas y mediciones de imagen, pero más allá de un cambio marginal en el Congreso, resta un largo trecho para 2023. Cabe destacar que los albores de esta recuperación coincidieron con el sorpresivo triunfo del candidato pro-mercado, Guillermo Lasso, en Ecuador. Los títulos ecuatorianos ya están con subas de 45% a 50% desde ese punto de quiebre.

Haciendo una rápida comparación, se trata de un país con un pasado crediticio reciente muy similar al argentino, donde la sociedad decidió en las urnas volcarse hacia un camino económico de moderación, y los frutos -rápidos y palpables- saltaron a la vista. ¿Alguien reparó en que para la Argentina no es una situación imposible de copiar?

Ecuador es un país con un pasado crediticio reciente muy similar al argentino, donde la sociedad decidió en las urnas volcarse hacia un camino económico de moderación

Sin alejarnos de este tema, la agenda electoral en el continente podría incentivar aún más a los títulos. Perú decidirá este domingo en las urnas a su próximo presidente. La decisión es binomial entre el candidato socialista Pedro Castillo y Keiko Fujimori, hija del expresidente, más cerca del mercado. La primera vuelta se caracterizó por un gran ausentismo y las encuestas prometen un final reñido. Por otra parte, López Obrador enfrentará las próximas legislativas (este domingo) como un examen de sus primeros dos años de gestión.

La Argentina debe muchas asignaturas y buscará soluciones en las urnas. En la opinión de los mercados, y por el giro marcado de los precios, lo que mejor cotiza es corregir el rumbo.

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