La historia de una maldición que empezó hace 144 años y que ahora tiene como protagonista a Axel Kicillof

El gobernador bonaerense cada vez tiene más injerencia en la política nacional. Y un grupo de intendentes intenta nuevamente conseguir la cabeza de Sergio Berni. ¿Lo lograrán esta vez? Por otro lado, lejos de sentir que fuera en su contra, Martín Guzmán aplaudió a puertas cerradas el discurso de CFK el miércoles pasado

Axel Kicillof, Alberto Fernández y Cristina Kirchner
Axel Kicillof, Alberto Fernández y Cristina Kirchner

La “maldición” cumplirá 144 años el próximo 29 de diciembre. La sufrieron desde Dardo Rocha, Bernardo de Irigoyen y Domingo Mercante hasta Antonio Cafiero, Eduardo Duhalde y Daniel Scioli. La “maldición” tiene historia. Data de 1877 cuando muere el primero de los gobernadores de la provincia de Buenos Aires que intentó, y no pudo, llegar a Presidente de la Nación argentina.

Axel Kicillof todavía está lejos de tener que enfrentarse a la “maldición (Adolfo) Alsina”. Antes de pensar en acceder a otro peldaño del poder deberá demostrar que puede domar la provincia tildada de inviable por casi todo el arco político. Y si no, que lo cuente María Eugenia Vidal cuyo respetuoso silencio público está directamente relacionado con su profunda autocrítica de gestión.

Pero el actual gobernador en quince meses está demostrando que sin llegar aún al sillón de Rivadavia puede marcar rumbos en el plano nacional con una impronta personal que resulta totalmente innovadora.

Es la primera vez, desde que se tenga memoria, que La Plata le marca el rumbo a una Casa Rosada con Presidente del mismo espacio político. Empezó con “nimiedades” o, no tanto, de tipo sanitario. Daniel Gollán o Nicolás Kreplak se encargaron de ir anticipando las medidas que finalmente terminaría adoptando el gobierno central en términos de apertura o cierre de cuarentena, de vacunación, etc.

También tuvo un hito político. Fue Axel el que invitó y puso el marco al ya mítico acto del Estadio Único de La Plata el 18 de diciembre pasado donde, con la excusa del primer año de gestión, logró reunir en un mismo escenario a la coalición gobernante en pleno y dejar atrás los meses de “desconexión” pública y privada entre el Presidente y la Vicepresidenta.

Acto del Frente de Todos en La Plata
Acto del Frente de Todos en La Plata

Pero esta semana Kicillof se adelantó casi impúdicamente a una decisión que Alberto Fernández aún sigue analizando sin decidir: el gobernador le puso un número al aumento de tarifas de servicios públicos.

Mientras las empresas pujan por un 30 por ciento, Cristina Fernandez se planta en un máximo de 9, desde el Ministerio de Economía dejan trascender un anhelado 15 y el Presidente se sigue debatiendo consigo mismo, KicilloF cantó 7 (el aumento para la tarifa de luz en la provincia), falta envido y truco al mismo tiempo, y marcó la cancha sin ruborizarse.

Está claro que Axel no sería Axel sin mamá Cristina sosteniendo por detrás. Pero ni siquiera eso le quita mérito.

La jugada no fue casual. El domingo pasado anticipamos en esta columna que el lunes iba a haber una reunión en la Casa Rosada para definir el tema tarifas a nivel nacional. La “decisión” se dilató nuevamente, no solo a la espera de las audiencias públicas que no dejan de ser una formalidad, sino de un paper que se comprometió a formular el ministro Martín Guzmán con los pros y contras de cada uno de los posibles aumentos.

“Alberto es un virtual escribano de la realidad: debate, debate, debate, y pasa el tiempo hasta que la realidad se le impone y termina decidiendo por él”, se escuchó en un despacho platense esta semana. Lejos de querer que sus palabras fueran interpretadas como una crítica -en rigor lapidaria- lo que intentaba el funcionario era explicar la diferencia de accionar entre uno y otro. Entre el Gobernador y el Presidente. 🤷🏻‍♀️

Y desde ya que no es la única divergencia. Esta semana el epicentro político se trasladó a Buenos Aires con el acto en Las Flores por el Día de la Memoria que protagonizó Cristina Fernández.

Cristina y Máximo Kirchner
Cristina y Máximo Kirchner

Una vez más, como cada vez que escribe o habla, la Vicepresidenta sacudió el escenario hacia dentro y hacia afuera de su coalición política. Se la podrá criticar a rabiar por un sinnúmero de cuestiones, o estar en sus antípodas ideológicas o morales, pero CFK tiene una coherencia de pensamiento que pocos políticos pueden ostentar en estas tierras.

Mucho se dijo y escribió sobre la “oportunidad” de la Vicepresidenta para hablar sobre la deuda con el Fondo Monetario, justo cuando Guzmán estaba en Washington en medio de sus negociaciones y cuando el Presidente dialogaba por zoom con el Presidente del Banco Mundial, David Malpass.

Con tanta diversidad de pensamiento en la coalición gobernante es fácil sacar conclusiones equívocas. Para casi todos los analistas políticos y económicos, Cristina puso entre la espada y la pared a Guzmán y al propio Presidente. Es más, el ministro se ganó el premio a la víctima de la semana.…

Pero hay otra manera de ver la misma situación. Su bravuconada fue mucho más funcional y estuvo más planificada y consensuada de lo que todos supusieron. Es más, el propio Guzmán aplaudió y agradeció en privado el atrevimiento geopolítico de CFK.

La idea de exigirle al Fondo un plan de repago a 20 años, y que rompa con su estatuto interno “tal como lo rompió al prestarle tanta plata a Macri”, de acuerdo al razonamiento de la vicepresidenta, no era nuevo para el ministro.

Porque como contamos aquí parte de la charla de Guzmán con Kristalina Georgieva fue explicarle el pensamiento político y el anhelo de CFK con respecto a la deuda.

Pero además, el año pasado Guzmán, cuando recién cosechaba el primero de sus éxitos, que fue el Canje de Deuda con los acreedores privados, en una reunión con su círculo más íntimo reconoció que si el ala política del gobierno lo hubiera “presionado más en público”, él podría haber usado esa herramienta para negociar en mejores términos aún con los acreedores.

Guzmán es prototipo del enfermo de autoexigencia. Cerró el trato con los bonistas privados sintiendo que podría haber logrado más. Pero esa especulación ya queda en los anales de la revisión histórica contrafáctica. Tema que excede en demasía a esta columna.

Martín Guzman y Kristalina Georgieva
Martín Guzman y Kristalina Georgieva

Eso no quita que haya quienes estén atentos y vigilantes a los posibles “desvíos ideológicos” de Guzmán. Esta semana, por ejemplo, le hicieron notar que las partidas presupuestarias para los comedores de barrios populares que dependen del Ministerio de Desarrollo Social, quedaron congeladas en el presupuesto actual al mismo valor del presupuesto del año pasado. Un “horror” presupuestario que ya está camino a encaminarse una vez detectado por los hombres de la Vicepresidenta.

El kirchnerismo suele tener todo fríamente calculado. Sobre todo los eventos públicos. Sin embargo el acto de Las Flores tuvo bastante de improvisación. Se mantuvo en sigilo, como todo lo que rodea a Cristina, porque hasta último momento, incluso ese mismo día unas horas antes, no se sabía si ella iría o no. Y además porque siempre se pensó como un acto mínimo. A tal punto que ni el ministro de Desarrollo Social bonaerense y miembro activo de La Cámpora, Andrés “Cuervo” Larroque, fue de la partida.

El asiento en primera fila en el que se sentó Sergio Berni, por ejemplo, fue todo un equívoco. Para muchos fue una afrenta al Presidente, ya que el ministro de Seguridad se había dado el lujo de ningunear nuevamente en público a la ministra nacional Sabina Frederic.

Sin embargo, Berni fue convidado consorte. Es decir, la que jugó de local en el encuentro fue su esposa la senadora provincial Agustina Propato, oriunda de Las Flores.

A la derecha, Sergio Berni sentado en primera fila durante el acto por el Día de la Memoria
A la derecha, Sergio Berni sentado en primera fila durante el acto por el Día de la Memoria

Es más, la última jugada de Berni no fue avalada por nadie en términos políticos y provocó la irritación también del kirchnerismo y del gobernador. Muchos ya tienden a pensar que en rigor Berni está forzando la situación porque quiere irse.

Lo cierto es que cual aves carroñeras empezaron a volar nuevamente a su alrededor un grupo de intendentes que pretenden desde el día uno que Berni sea desplazado.

“Que deje seguridad y asuma en la secretaría de medios, si está más en los canales que en su despacho”, braman en público y en privado. Por lo pronto y como una manera de “mojarle la oreja” esta semana un grupo de intendentes se reunió con Frederic.

Juan Zavaleta, Gustavo Nardini y Gustavo Menendez rodearon a la ministra en un gesto más político que de gestión.

Sabina Frederic con intendentes
Sabina Frederic con intendentes

“No jodamos, en materia de seguridad la provincia está hoy peor que hace un año”, se sinceran los intendentes.

Pero esta pelea no tiene aún un único final.

Bonus track

El tuit y la foto se viralizaron hasta llegar a ser Trendic Topic en las redes sociales. Era una selfie sacada por el ocupante de una cabina de peaje de la Autopista Illia y en segundo plano al mismísimo Alberto Fernandez.

(@AloFormosa)
(@AloFormosa)

Para todo el mundo el orgullo del peajista delataba casi pertenencia partidaria. Sin embargo, el Presidente accedió a la foto después que el trabajador le confesó: “Mirá que yo no te voté pero la verdad por el bien de todos quiero que le vaya bien Presidente”.

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