Un radicalismo fuerte puede frenar el proyecto de impunidad kirchnerista

La próxima interna en la provincia de Buenos Aires trasciende los límites del partido centenario

(Gustavo Gavotti)
(Gustavo Gavotti)

El gobierno kirchnerista representa un modelo autoritario, hegemónico, populista e irresponsable. Un proyecto dispuesto a garantizar la impunidad de sus dirigentes y decidido a incrementar su poder, a costa de lo que sea, incluso del empobrecimiento y la decadencia de los argentinos.

Esta realidad impone a la Unión Cívica Radical la responsabilidad de ser un actor principal en la consolidación y el crecimiento de la alternativa republicana y progresista que debe ser Juntos por el Cambio.

El Radicalismo es un partido importante porque en cada circunstancia a lo largo de su historia asumió el compromiso que correspondía con el presente y el futuro de la Nación.

Hoy debemos ser capaces de poner límite al proyecto del kirchnerismo. No podemos permitir que se termine desnaturalizando y degradando la democracia que recuperamos gracias a la convicción de Raúl Alfonsín.

Juntos por el Cambio debe ser, por imperio de las circunstancias, mucho más que un frente electoral en el que la discusión principal se limite al reparto de candidaturas. Debe ser la mejor propuesta y convertirse en una garantía política para el conjunto de la sociedad.

Este es un desafío que debemos asumir todos los que integramos esta alternativa, administrando con responsabilidad nuestras diferencias.

Desde el radicalismo vamos a trabajar en esa dirección, haciendo respetar nuestras posiciones y nuestra representación.

Tenemos hombres y mujeres formados para ejercer, con capacidad y honestidad, las responsabilidades de gobierno más importantes a nivel nacional, provincial y local. Así es que cuando llegue el momento de decidir candidaturas vamos a dar en Juntos por el Cambio ese debate como corresponde.

Que no lo estemos planteando ahora, porque entendemos que estamos viviendo tiempos demasiado complejos, no quiere decir que no vayamos a hacerlo.

El Radicalismo tendrá su propio candidato a Presidente de la Nación, a gobernador, a intendentes, y a legisladores, y con esas propuestas discutiremos con nuestros aliados.

Y lo vamos a hacer con convicción, pero con la certeza de saber que son nuestros aliados porque con ellos compartimos valores fundacionales que hacen al modelo de sociedad en el que merecemos vivir.

Valores que no compartimos de ninguna manera con el Gobierno. Al contrario, tenemos posiciones categóricamente opuestas, antagónicas, en cuanto a principios fundamentales de la vida en Democracia y del proyecto de país que queremos.

Relativizar la importancia de estas diferencias con el Gobierno, como lamentablemente lo hacen algunos dirigentes de la lista que nos enfrenta en la interna partidaria bonaerense es un gravísimo error.

Algunos de esos dirigentes fueron más críticos con la gestión de Cambiemos, y hasta con la propia dirigencia Radical, que con el kirchnerismo. Llegando incluso a tener actitudes llamativamente contemplativas con decisiones del actual gobierno, que claramente se contraponen con posiciones històricas del Radicalismo.

Inconsistencias graves y peligrosas que podrían convertir al partido en un barco a la deriva al que cualquier puerto le resultara atractivo.

La propuesta que encabeza Maximiliano Abad, que acompaña casi la totalidad de los intendentes, concejales y consejeros escolares, dirigentes locales, legisladores nacionales y provinciales, pero por sobre todas las cosas la gran mayoría de los militantes, en especial jóvenes y mujeres de nuestro partido, es un proyecto sólido que representa lo que debe ser el Radicalismo de la provincia.

Un Radicalismo movilizado, dinámico, participativo y en condiciones de disputar el poder en el marco de la consolidación de la alternativa republicana que necesitamos los argentinos. Por eso es muy importante la participación de todos en las próximas elecciones internas, porque debemos garantizar el compromiso histórico del Radicalismo con la honestidad, con la República, con el crecimiento y el desarrollo.

Seguí leyendo: