Aborto legal: el sexo no es más un castigo, ya es ley

En el Museo del Bicentenario el gobierno promulgó la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo y el Plan de los Mil Días. En el acto estuvieron diputadas, funcionarias, actrices e integrantes de la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Crónica de una jornada histórica para los derechos de las mujeres

El Presidente Alberto Fernández firmó la promulgación de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo hasta la semana 14.  EFE/Juan Ignacio Roncoroni
El Presidente Alberto Fernández firmó la promulgación de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo hasta la semana 14. EFE/Juan Ignacio Roncoroni

-Yo casi me muero desangrada en un aborto, recordó Dora Barrancos, la historiadora más importante de la Argentina y la mujer que llego a ser Directora del CONICET, el cargo más alto en la carrera de investigación científica en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina. Lo recordó como se recuerda la muerte cuando el peligro pasó y se puede dejar la sensación de acecho y respirar de nuevo.

-Es tan trascendental la promulgación del aborto legal que no tenemos imaginación para contarlo, enmarcó Dora. La autora de los libros que lo han explicado todo expresó que las palabras no alcanzan para entender que la rubricación de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) es más que un hecho histórico. Es la finalización de una historia de lucha que habilita una puerta abierta al futuro.

Dora salió del pasillo, del Museo del Bicentenario, que deja a la vista las vigas y los adoquines de la vieja Buenos Aires, atrás de la Casa Rosada, acompañada con un bastón para empujar la rodilla, pero con un empuje que lleva adelante a una marea de académicas y de mujeres que la admiran con un optimismo que la caracteriza (pero más energizado todavía).

(Franco Fafasuli)
(Franco Fafasuli)

Ella es la autora de “Mujeres en la sociedad argentina”, “Mujeres entre la casa y la plaza” e “Historia mínima de los feminismos en América Latina”, entre muchas obras que tienen que revalorizarse en la biblioteca de la historia argentina. Pero todos los libros tienen que volver a abrirse para contar que, como dijo Dora, en su presentación en el Congreso en 2018, ahora la ley reconoce la diferencia entre goce y reproducción sexual. El derecho al goce ya es ley.

-Le acabo de decir a Alberto: “¿Te das cuenta el acto histórico que acaba de suceder?”, remarca Dora.

“Pensemos en las ciénagas”, repite. La palabra remite a un pantano. Un lugar a donde las mujeres se podían empantanar –morir, sufrir, quedar infértiles, ser denigradas, sangrar- sin que nadie las rescatara y mientras la tierra las tragaba.

La consagración del aborto legal quita los pies de ese barro del que no se sale para darle a las mujeres el derecho que tengan todos los hijos que quieran tener (con el respaldo del plan de los mil días sancionado junto con la IVE) o que no sean tragadas por un abismo sin soga.

El Presidente Alberto Fernández junto a Vilma Ibarra, Elisabeth Gómez Alcorta, Ginés González Garcia y Santiago Cafiero presentó la promulgación de la ley.
El Presidente Alberto Fernández junto a Vilma Ibarra, Elisabeth Gómez Alcorta, Ginés González Garcia y Santiago Cafiero presentó la promulgación de la ley.

Estela Díaz; Ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Provincia de Buenos Aires –integrante histórica de la campaña y precursora en el cabildeo con legisladores- se salió de la satisfacción formal de comunicados y gacetillas y dijo:

-Todavía no lo puedo creer. El Presidente hizo lo posible (para entender que es real), pero todavía me falta un poco.

Estela dejaba adivinar la sonrisa en un tapabocas donde las mujeres se multiplican en un símbolo de la multiplicidad de luchas, manos y palabras que se necesitaron para llegar a que nunca más el Estado tenga que pedir perdón por obstaculizar un aborto legal como en el caso de la joven L.M.R. que fue difundido por la periodista Mariana Carbajal y articulado por ella para que acceda a un derecho no punible después de ser violada.

En el paso a paso se refleja la construcción entre las más grandes y las más jóvenes. Nelly Minyersky, de 92 años, camina con su bastón mientras Celeste Mac Dougall, clave en la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, la iba rociando con alcohol como si perfumara de cuidados la convicción y el puente intergeneracional.

La Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito logró que se sancione el aborto legal en Argentina después de siete intentos en el Congreso de la Nación.
La Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito logró que se sancione el aborto legal en Argentina después de siete intentos en el Congreso de la Nación.

Celeste tenía puesta una musculosa con la frase “Tu profe te cree” y resaltaba su próxima meta: “Estoy feliz pero expectante de como construir sujetos de derecho con respecto al aborto y con plena implementación de la Educación Sexual Integral en las escuelas”.

La potencia de las jóvenes no se forja en pica con la sabiduría de las más grandes, sino -por el contrario- en una conjunción de valorización de las ancestras y rejuvenecimiento de las más grandes. Un ejemplo de energía explícita es Nina Brugo, la abogada e histórica de la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

-Estoy más joven que nunca, refrenda Nina. A pesar que su baile con el bastón es un hit en las marchas de la marea verde, en este acto, no necesitó bastón.

Ella se enorgullece: “Las dos noches del Congreso no dormí por 48 horas y seguía fresca como una lechuga”. El tiempo en el que el tiempo invertido –como rescataba la psicoanalista e integrante de la Campaña Martha Rosemberg- se vuelve otro tiempo. “Hoy me desperté a las 4 de la mañana”, se jacta Nina.

Pero también el tiempo de la revalorización de las que dieron sus horas para que las mujeres tengan que dejar de esconderse, justificarse, padecer y clandestinizarse. Y para que las más jóvenes aprendan la mejor lección: se puede luchar todavía por un mundo donde vivir mejor. Por eso Nina gráfica: “Otro mundo es posible”.

Las Socorristas en Red destacan que la ley se consiguió con la lucha colectiva y que hay que cuidarla para que se efectivice.
Las Socorristas en Red destacan que la ley se consiguió con la lucha colectiva y que hay que cuidarla para que se efectivice.

La historia no se construye solo con vigas, adoquines, autos presidenciales (expuesto a la salida del Museo) ni libros. La historia no se toma vacaciones. Y se hace, en el extraño 2021, un 14 de enero, en una desértica Plaza de Mayo, sin bares alrededor y casi sin movimiento.

La política argentina, en esta fecha, siempre se rosqueó con medialunas y mates, bajo las carpas de Pinamar, Carilo, Chapadmalal o Mar del Plata. Ahora Dora Barrancos interrumpió sus vacaciones y otras mamás dejaron a sus hijos e hijas a cargo de una amiga en la costa para estar presentes. No hay descanso para garantizar un derecho tan anhelado.

-Ahora hay que estar atentas y velar por el cumplimiento de la ley, dijo con vehemencia –y última en retirarse del acto- Malena Galmarini, mucho más que la Presidenta de AySA, sino una armadora clave (como la definió la periodista Ingrid Beck) de la estrategia para que la marea verde pueda llegar a contar con los votos en Diputados y en el Senado.

La Ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad, Elisabeth Gómez Alcorta destacó que el único cambio entre la propuesta inicial del Poder Ejecutivo y la redacción en el Boletín Oficial es que, después del plazo de 14 semanas, para poder acceder a la Interrupción Voluntaria del Embarazo, las causales que rigen son violación y que el embarazo afecte la salud. Pero se quitó de la redacción la palabra “integral” por pedido de un sector de Cambiemos, expresado por el diputado Fernando Iglesias y el Senador Alberto Weretilneck.

La Secretaría Legal y Técnica de la Presidencia fue la impulsora de la necesidad de aprobar el aborto legal en el 2020.
La Secretaría Legal y Técnica de la Presidencia fue la impulsora de la necesidad de aprobar el aborto legal en el 2020.

Elisabeth también destacó “la forma de construir política de los feminismos”. Sin lugar a dudas, ninguna norma tuvo un acto de tanta intensidad como la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE). Ni una conjunción tan fuerte entre participación de jóvenes, reconocimiento a las pioneras y masividad en las calles, voluntad política y transversalidad para ampliar derechos.

Pero hay algo más intangible en esa forma de construcción. El barbijo de la Intendenta de Quilmes (e integrante del grupo de diputadas sororas de todos los bloques durante el 2018) lo muestra con un corazón verde y brillante.

El empuje para que el aborto sea legal, seguro y gratuito tuvo convicción, construcción y corazón. La Secretaría Legal y Técnica de la Presidencia Vilma Ibarra va a pasar a la historia como una de las impulsoras del matrimonio igualitaria (como Senadora) en el 2010 y como la autora final del proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.

El Presidente Alberto Fernández se saca una selfie junto a Soledad Deza y Marta Alanis de Católicas por el Derecho a Decidir. Una toma similar se sacó en su campaña electoral.
El Presidente Alberto Fernández se saca una selfie junto a Soledad Deza y Marta Alanis de Católicas por el Derecho a Decidir. Una toma similar se sacó en su campaña electoral.

Pero la letra chica no es burocrática, sino de una sensibilidad sensata. Los prejuicios de género nos educaron en ser emocionales. Y las estrategias para esquivar los prejuicios en no ser emocionales para demostrar que se podían ocupar lugares racionales que solo pertenecían a los varones. Vilma Ibarra esquivo los prejuicios y los escudos y mostró que hay otra forma de construir política: con una firmeza sensible.

Con la voz entrecortada por un llanto que no la interrumpía, pero que no dejaba de mostrar su emoción en el discurso en la promulgación de la Ley 27.610, en un discurso mojado por lágrimas guardadas y el motor para decidir que la ley tenía que salir en el 2020, marcó la diferencia.

No se llega a la política para ser iguales que los políticos, sino para hacer política con algo más que cargos, algo más que cuerpo, con algo indescriptible que apareció en la parte trasera de la Casa Rosada: corazón.

En un dibujo de Ro Ferrer se puede compartir el discurso de Vilma Ibarra en el Congreso para que el Estado no castigue, sino contenga a las mujeres que van a abortar. (Ro Ferrer)
En un dibujo de Ro Ferrer se puede compartir el discurso de Vilma Ibarra en el Congreso para que el Estado no castigue, sino contenga a las mujeres que van a abortar. (Ro Ferrer)

“Esta ley viene a dar respuesta a un gran problema de salud pública”, dijo Vilma Ibarra. Pero cuando nombró a las más de 3 mil muertas por la clandestinidad del aborto en democracia se quebró. No frenó, pero apareció el llanto, como en casi ningún discurso oficial, que se tenga memoria.

“Cambiamos el paradigma. Ahora el Estado va a tratar a las mujeres con dignidad y respeto”. Y rescató: “Hemos tendido puentes”. Y una metáfora que tiene que ver con impulsar una ley cuando decían que no era posible, que no era conveniente o que no era urgente. A pesar de todo eso, ella insistió. Y por eso la frase es un impulso a muchas otras causas y mujeres: “Hemos confiado en nosotras”.

Es por ahí.

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