En la tarde de este sábado se vivieron momentos de muchísima tensión en el predio del club privado Mari Menuco, provincia de Neuquén, por un intento de toma de tierras por parte de un grupo de enajenados autoproclamados “mapuches”, integrantes de la comunidad Kaxipayiñ, quienes manifiestan que esas tierras serian ancestrales. Se radicó la denuncia en la comisaría de Vista Alegre y acudió al lugar un solo móvil policial con dos efectivos, quienes intentaron dialogar con estos violentos, pero fueron corridos a piedrazos ellos y los socios del Club. Lo increíble de todo esto es que siempre los huesos de sus ancestros están enterrados en tierras valiosísimas, o se encuentran en lugares donde pasa un caño de empresas petroleras, por lo tanto deben pagarle una servidumbre (renta) a estas comunidades. Lo raro es que nunca reclamen tierras donde tengan que trabajar (léase criar ganado, cultivar), por ejemplo parajes cercanos a la zona de la de la ruta Conquista del Desierto.
Además, fue muy oportuno el día para cometer este atropello. Hoy está prohibida la circulación vehicular en toda la zona de la Confluencia y los propietarios no pueden acceder al lugar. Pero ellos sí. Evidentemente las leyes son solo para que las cumpla la gente de trabajo y no para los usurpadores. Me pregunto: ¿hasta cuándo vamos a permitir que nos sigan robando? ¿Hasta cuándo vamos a dejar que avancen si no han hecho otra cosa que vivir del estado, reclamando y violando la ley sistemáticamente en cada reclamo? ¿Hasta cuándo? ¡No vienen por un par de lotecitos! ¡Vienen por todo! Y cuando digo todo es todo. Y no nos olvidemos de que la bandera argentina para ellos es solo un trapo y solo importa la de su pueblo. Defendamos lo nuestro. Son ellos o nosotros.
Últimas Noticias
¿Vale más el agua que el oro?
Entre problemas de calidad del agua y debates sobre la protección de las fuentes naturales, el país enfrenta un desafío central: garantizar seguridad hídrica para las próximas generaciones

Los Andes necesitan una arquitectura científica para su gobernanza
Los Andes forman la columna vertebral ecológico de América del Sur

El futuro de Indecopi: menos fragmentación y más refuerzo de su autonomía
El diseño institucional del Indecopi establece una clara separación entre los órganos resolutivos y la estructura administrativa, lo que garantiza independencia en la toma de decisiones

El nuevo paradigma que afecta la política comercial global
La adopción de enfoques más proteccionistas y competitivos redefine la interacción global y plantea interrogantes sobre el futuro de las instituciones, la estabilidad económica y la gobernanza internacional

Hoy los glaciares, mañana la selva
El proyecto de reforma de la Ley de Glaciares habilita explotaciones mineras e hidrocarburíferas en áreas antes protegidas, generando polémica ambiental

