
El Estado entrena a los policías para actuar frente a la comisión de un delito y la ley los obliga a intervenir para detener a los delincuentes. Pero cuando obran usando sus armas y se producen lesiones o muertes le secuestran el arma, le inician un sumario y una causa penal y los detienen. Y aunque luego resulten absueltos, quedan “freezados” ya que se les congelan los ascensos durante los largos años del proceso penal. El obrar de los policías en casos como el del oficial Luis Chocobar está previsto en el ar. 34 inc. 7 del Código Penal, que este año cumple exactamente un siglo de existencia. Ese artículo establece que “no será punible” “el que obrare en cumplimiento de un deber”. Pero al no especificar cuando un miembro de la fuerza de seguridad “cumple un deber”, es como que dijera que no será punible el que “obra bien”. ¿Y qué es “obrar bien”? Durante 100 años este texto del Código Penal nunca se modificó, ni se especificó qué es “cumplir un deber”. En el ultimo proyecto de Código Penal presentado en el Congreso se ampliaba el concepto de “cumplimiento del deber”, pero ese proyecto quedó archivado. Ahora hay un nuevo proyecto de reforma de este artículo presentado por el diputado Luis Petri que vuelve a ampliar el concepto especificando que “se entenderá que obró en cumplimiento de un deber”, el “miembro de las fuerzas de seguridad, que encontrándose en servicio o fuera de él y en uso de su arma en forma reglamentaria, interviniere para defender la vida, la integridad física, la libertad o la propiedad de las personas”.
El oficial Luis Chocobar está acusado por la querella (representada por el defensor oficial) de haber obrado con intención homicida y solicita que lo condenen a prisión perpetua. El fiscal consideró que obró en cumplimiento del deber, pero “en exceso” porque usó un arma de fuego y causó una muerte. Si a Chocobar lo condenasen por el pedido de la querella, cumpliría prisión perpetua. Pero si al delincuente que está en juicio (en el mismo juicio substanciado a la vez contra Chocobar) lo condenasen a prisión perpetua, la condena se disminuiría a 10 a 15 años de prisión por haber sido en grado de tentativa y como era menor al momento de los hechos, la ley de menores permite que el Tribunal vuelva a reducir la pena a la mitad. Si entonces lo condenasen (y lo condenasen por intentar matar) y le fijasen el mínimo de la pena de prisión reducida de ese modo (que además es lo que suele suceder en Tribunales), la condena sería de cinco años de prisión, con lo que ya prácticamente estaría en condiciones de obtener nuevamente la libertad. Nuevamente porque había estado detenido y fue liberado -anticipadamente- el 8 de diciembre de 2017. El mismo día (tres horas antes) que atacó al turista Frank Wolek.
PUBLICIDAD
Tenemos una ley penal vetusta, policías que solo pueden usar armas de fuego (y no armas Taser) y una Justicia muy estricta con los policías y bastante benigna con los delincuentes. Cada vez hay más delitos, cada vez los delincuentes son más agresivos y cada vez es más frecuente que sean menores de edad y que sean liberados anticipadamente pese a tener profusos antecedentes penales (como sucede con el delincuente llevado a juicio junto con Chocobar).
Cuando a la ley penal la aplican jurados populares las sentencias son muy diferentes a las que aplican los jueces “técnicos”. Así sucedió en los casos del médico Cataldo y del carnicero Oyarzun. Si hubieran sido juzgados por jueces técnicos muy posiblemente -seguramente- ambos habrían sido condenados por lo menos por “exceso en la legítima defensa” pero los jurados los absolvieron por unanimidad. Y aquí hay un mensaje para la Justicia: el pueblo interpreta la Ley Penal en forma muy diferente a como la interpretan los jueces. La Constitución Nacional prevé el juicio por jurados. Chocobar tiene derecho a ser juzgado en juicio por jurados y el pueblo tiene derecho a juzgar a Chocobar.
PUBLICIDAD
Si seguimos desprotegiendo a quienes nos defienden, si seguimos propiciando la liberación anticipada de detenidos y si mantenemos los actuales sistemas legales, muy estrictos con los Policías pero muy benignos con los delincuentes, lo único que se va a lograr es que los policías, en vez de obrar como Chocobar, miren para otro lado… y los delincuentes nos sigan robando y matando.
El autor es abogado de Usina de Justicia
Últimas Noticias
La soberanía no se vende con una escritura
La Ley de Tierras y su relación con comentarios acerca del proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada

Vaca Muerta: la grieta que no existe y la oportunidad que la Argentina no puede desperdiciar
Con una producción que ya bate récords y exportaciones que podrían superar los 40.000 millones de dólares hacia 2031, Vaca Muerta logró algo que pocos temas consiguen en la Argentina: un consenso que atraviesa gobiernos, sectores e ideologías
Cuando la inteligencia artificial entra al expediente: una sentencia que mira el futuro de la prueba penal
Una decisión de la Sala I del Tribunal de Casación Penal de la provincia de Buenos Aires admite que los criterios clásicos ya resultan insuficientes ante audios y videos replicables o fabricables, y exige verificación más robusta

Día Nacional de la Medicina Social: cuidar es comprender el contexto
Una mirada inspirada en Ramón Carrillo, Floreal Ferrara y René Favaloro advierte que acompañar al final de la vida exige políticas, recursos y equidad territorial


